Gas caro obliga a los hogares mexicanos a volver a la leña
Durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, el precio del hidrocarburo se incrementó en 47.5 por ciento
Sinembargo.MX  -  11 Septiembre 2018 | 17:23:00

Ciudad de México (SinEmbargo).– En México, donde el precio del gas LP ha aumentado un 47.52 por ciento durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, la señora Inés prefiere usar leña para cocinar, aunque es consciente de los efectos en su salud. Como ella, entre el 16 y el 20 por ciento de mexicanos la emplea, de acuerdo con cifras oficiales.

El precio del gas LP ha pasado de 12.94 pesos el kilogramo en 2013 a 19.09 pesos a julio de 2018, de acuerdo con la Comisión Reguladora de Energía (CRE).

La Reforma Energética, implementada desde 2013, planteó que los precios de los combustibles bajarían. Este fin de semana, el Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, reiteró que fue “un rotundo fracaso y un vil engaño”, por lo que prometió reducir sus precios.

En la colonia rural Lomas de Chocolín, donde no hay piso pavimentado y las fachadas de las casas son de cemento, ubicada en el municipio de Chimalhuacán, Estado de México, Inés usa leña “porque es más económico y se guisa más rico y rápido; por la situación de economía”.

Considera que tiene muchos beneficios pues “el gas es muy diferente”. No cree que tenga consecuencias negativas. “Los doctores dicen que es malo por el humo, pero yo no lo veo de esa forma porque no estoy todo el tiempo en la lumbre para que me dé una enfermedad; al contrario yo no le veo peros”, contó la originaria de Guerrero.

Empresarios de las cinco asociaciones de distribuidores de gas LP, conformadas por 400 empresas, explicaron en entrevista que este aumento tiene factores internos y externos.

El 80 por ciento del precio de este energético viene de Mont Belvieu, un mercado de spot ubicado en Houston, Texas, donde los distribuidores del mundo compran y venden gas en dólares, por ahora volatil por el Tratado de Libre Comercio (TLCAN) y la guerra comercial con China. El 20 por ciento restante es por costos de logística, administrativos, pasivos laborales, así como el robo en tomas clandestinas y de sus unidades. El robo a gas LP, concentrado en el Triángulo Rojo, ha aumentado de 5 a 15 por ciento de 2017 a la fecha, documentaron las asociaciones, lo que se refleja en mil 102 millones de pesos perdidos por mes a nivel nacional y el cierre de 17 rutas en Puebla por extorsión.

En contraste, Luis, cocinero en el corredor de comida de Chapultepec debajo de Paseo de la Reforma, debe usar cuatro parrillas eléctricas porque es inseguro emplear gas LP en el subterráneo, lo cual implica un mayor gasto. Alrededor de 10 mil pesos mensuales por local, dijo. Son 46 negocios en ese mercado subterráneo “Chapultepec 333”. Aunque, por ahora, el costo lo absorbe la delegación Cuauhtémoc.

“Una parrilla consume muchísimo”, dijo. Pero en su casa, “[el gas LP] cada día sube un peso y le echan puro aire; rinde menos”.

Félix y Germán, choferes de los camiones de la ruta 2 que recorren 40 kilómetros ida y vuelta de Metro Chapultepec a Bosques de Las Lomas por 7 pesos, han tenido que dejar de comer carne y ni así logran llenar el tanque de gas en sus casas.

Además, el incremento al diésel hasta 20 pesos el litro también les ha afectado el negocio. La tarifa subió de 5.50 a 7 pesos desde el gasolinazo de 2017, evocaron. La situación los lleva a la broma: quisieran, dijeron, que los huachicoleros les vendieran para que sea más barato y les den litros de alitro. Llenar un tanque de ese camión de 200 litros cuesta 4 mil pesos para dos días completos. Si se poncha una llanta, implica desembolsar entre 7 mil y 10 mil pesos. Otras refracciones son en dólares.

De acuerdo con Jaime Ayala, presidente de la Asociación Mexicana de Distribución de Gas y Empresas Conexas (AMEXGAS), los mercados irregulares ofrecían antes los combustibles a la mitad de precio “por la oportunidad que tienen al tener costo cero al robarlo. De inicio, para que los conozcan primero, lo venden a la mitad”, explicó. Ya después lo comercian al precio del mercado.

El tanque de gas LP de Félix es para seis personas. Le cuesta 400 pesos y le dura un mes. A ese gasto, cubierto por su sueldo fijo pero bajo, se suman las colegiaturas y los útiles. “El gas LP era uno de los energéticos más baratos, no afectaba tanto al gasto en la casa. Ahora hasta se hace más difícil la comida. Antes comíamos bistec dos veces a la semana. Ahora no”, contó. El kilo de carne cuesta más de 100 pesos.

“Trabajas doble turno para que el sueldo alcance”, contó. Los operadores laboran ocho horas y a partir de las horas extras se les paga más. “El siguiente gobierno no sé si sea mejor o peor, pero este nos está dejando mal”.

Germán, su compañero, no confía en el siguiente gobierno de Andrés Manuel López Obrador: recuerda que en 2006 el plantón que hizo en Paseo de la Reforma afectó a los transportistas.

También evocó que antes un tanque de gas LP le duraba seis meses. Ahora, “ya no lo puedes llenar con 900 o mil pesos, sino con dos mil. Entonces le echas 500 pesos o según lo que tengas”. Por el aumento, su familia y él dejó de tener el servicio de televisión de paga y ya no pudieron pagar a la persona que les lavaba y planchaba la ropa.

“Antes comíamos barbacoa, ahora… perro. La carne ya subió a ciento y tantos pesos, dice mi esposa. Pues ahora a sopes, ejotes”, afirmó. “Si alcanza, para la carne”. Pero su hija es madre soltera de tres hijos y a uno hay que apoyarlo en la universidad.

“Ya no nos alcanza. Antes nos íbamos a Xochimilco. Ahora no”, recordó Germán. “Qué suerte tienen los del huachicol”.

Las empresas distribuidoras de gas LP en México identifican en Texas, al norte de México y estado petrolero de Estados Unidos, la principal causa de estos ajustes en los bolsillos de las familias mexicanas.

El mercado de Gas LP de Mont Belvieu (MB) es la referencia internacional de Estados Unidos hacia el resto del mundo. Se basa en la oferta y demanda de precios del crudo, la estacionalidad verano-invierno y el consumo final por región. México ha sido dependiente del gas LP como energético doméstico, industrial y para servicios, pero importa alrededor de un 30 por ciento del volumen requerido para satisfacer la demanda. La mayor parte proviene precisamente de Estados Unidos, reconoce Petróleos Mexicanos, la Empresa Productiva del Estado que distribuye a las 400 empresas que conforman las cinco asociaciones de distribuidoras de gas LP.

“Si Mont Belvieu sube, Pemex sube. También está el 16 por ciento del IVA y el dólar”, afirmó Luis Landeros Martínez, presidente de la Asociación de Distribuidores de Gas LP (ADG).

El robo de gas y vehículos, así como la regulación influyen también. “[El robo] te puede implicar la pérdida del 10 por ciento de tu margen. Pero no podemos impactarlo al consumidor final porque entonces nos salimos del mercado; lo estamos absorbiendo nosotros al igual que el costo regulatorio. El costo regulatorio que teníamos antes de la Reforma Energética representaba el 1.2 por ciento del precio, ahora es el 6 por ciento”.

Jaime Ayala, dirigente de la Asociación Mexicana de Distribución de Gas y Empresas Conexas (AMEXGAS), coincidió.

“En Estados Unidos tienes una caverna en la parte de Texas que se llama Mont Belvieu que es donde están guardando todo el gas asociado con el petróleo y mientras tanto están haciendo uso del shale gas y del shale oil. Como nación, se está fortaleciendo. Pero México no. Estamos retrasados. Debimos haber empezado desde los años 70. Ahora dependemos de los precios de Mont Belvieu”, aseveró. “México no es autosuficiente, depende de otros mercados”.

La Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) ha planteado que dentro del mercado del gas LP hay solo cinco asociaciones por lo que no hay suficiente competencia para que los precios bajen. Ante ello, Landeros respondió que esas asociaciones se componen por 400 distribuidores y el más grande del país no tiene el 15 por ciento del mercado.

“Para poder considerarlo monopolio tendría que tener el 60 por ciento y no existe ninguna empresa que tenga eso. Hay mucha competencia en el sector desde el más grande al más chiquito. En Sudamérica solo hay tres o cinco distribuidores de gas LP en su país y hay competencia”, comparó.

Sobre la logística, localizó que el gas LP más barato se encuentra en Veracruz por el flete marítimo y el más caro en Baja California Sur porque recorre el canal de Panamá, de acuerdo con la fórmula de la Comisión Reguladora de Energía.

“La fórmula dice que agarres el precio de Mont Belvieu más los fletes para traerlo a la zona de ventas, ya sea la frontera, por tren, por camión o lo agarras por barco y lo traes a Tuxpan y a Pajaritos para distribuirlo. O le tienes que dar toda la vuelta por el canal de Panamá y subes por el Pacífico, lo cual es un costo logístico muy alto. Entonces, esos son los costos que hacen que sea más barato o más caro. Todo sale de Mont Belvieu. Es la que nos rige: si sube, sube el gas, si baja, baja el gas”, reiteró Landeros.

Para distribuir y llegar a los últimos rincones de México, para ofrecer un mejor precio y quitarles la leña y carbón a quienes no quieran usarla, “tenemos que sentarnos y llegar a acuerdos. Ahí siento que no se ha hecho bien en el pasado. No se a logrado crear ese diálogo constante; cada seis años cambia la autoridad”, determinó Jaime Ayala, de AMEXGAS.

Las cinco asociaciones planean reunirse con el próximo gobierno para manifestar sus preocupaciones y peticiones.

“Queremos trabajar en conjunto, explicarles los 70 años de mercado de gas LP en México”, dijo Ayala.

“Una parte que pinta bueno es que se puede hacer una ventanilla única: del CRE, la Secretaría de Energía, la Comisión Nacional de Hidrocarburos, a nivel municipal, estatal y la Policía Federal. Cuando te regulan, te regulan dos o tres autoridades lo mismo y se encarece”, justificó.

“Estamos dispuestos a que nos regulen. Eso ayuda que los ilegales se alineen y estemos en las mismas condiciones de mercado, pero empiezan a sobrerregular y a los demás no les piden lo mismo, se roban la unidad”, contrastó el empresario.

Por ahora, los choferes Félix y Germán preferirían comprarle a los huachicoleros.