Suscribirme 
Este medio electrónico utiliza cookies para mostrar contenido personalizado y publicidad segmentada relacionada con sus preferencias. Si continúa en nuestro sitio o aplicaciones, entendemos que otorga y acepta plenamente que sus datos recabados serán utilizados mediante las disposiciones y términos de nuestro aviso de privacidad.
Hasta el mejor panadero se agota
Preparar las Roscas de Reyes se convierte en un maratón.
Samuel Parra
06/01/2008 | 00:00 AM
Marcar como favorita
Preparar Roscas de Reyes cansa los brazos de tanto amasar, agota las piernas por permanecer de pie frente a la mesa blanqueada por la harina, esta es la experiencia de Merced Valdés Tirado.
Su primer y único empleo ha sido la panadería, dedica alrededor de 15 horas a su trabajo de preparar los tradicionales panes como conchitas, cochitos, chilindrinas y cuernitos, que son degustados por las familias mazatlecas.
Apenas el 3 de enero comenzó una maratónica labor: preparar más de 100 Roscas de Reyes diarias porque los clientes así lo piden.
"Es un poco laborioso sí se cansa uno en el cuerpo, la mano, las piernas; sí resiente uno este trabajo", confesó Valdés Tirado.
Merced procura tener todos los ingredientes a la mano, masa, mantequilla, acitrón, ciruelas, azúcar y harina para preparar las roscas.
Elaborar una Rosca de Reyes requiere de varias etapas: tener listas dos tiras de masa para moldearlas en una sola, aplicarles una capa de huevo para darle brillo al pan y poner la mantequilla para evitar que se pegue a la charola.
Hasta aquí el proceso es relajado, según Valdés Tirado, después viene acarrear grandes carritos donde colocan hasta 20 roscas que meterán a cocimiento.
Ahora hay que sumar las olas de calor emanando de los hornos, la fatiga acumulada de los panaderos y los retortijones por el hambre. Aunque trabajar en una panadería tiene sus ventajas, dice el repostero.
"Tiene su ciencia (hacer una Rosca de Reyes) porque lleva varias cosas, lleva su acitrón, su higo, otras llevan queso o la rosca de puro pan. Con el tiempo lo perfeccionas", mencionó.
Al ritmo que crecía Mazatlán también lo hacía Merced en su práctica de repostería, a los 17 años preparó su primera rosca y, como todos los novatos, batalló con la masa.
"Primero es difícil, pero luego le agarra uno la onda al proceso, a la masa, vas aprendiendo poco a poco a amasar para que no se te vaya de las manos", reconoce Valdés Tirado.
En casa esperan a Merced su esposa y su hija de 3 años, él no desaprueba la idea de que su hija se vuelva también panadera porque lo considera un buen trabajo.
"Es buen trabajo la repostería porque no es cansado, no es matada la industria del pan, aprendes muchas cosas porque siempre sale algo nuevo", admitió.
Y todavía hoy continuarán preparando más Roscas de Reyes en la panadería Super Pan, Merced tiene listos los monitos del Niño Jesús porque más de una persona tendrá preparar los tamales el Día de la Candelaria.

"Primero es difícil, pero luego le agarra uno la onda al proceso, a la masa, vas aprendiendo poco a poco a amasar para que no se te vaya de las manos".

Merced Valdés Tirado
Panadero

ROSCAS
Por el Día de Reyes el trabajo se incrementa en las panaderías:

- Hasta 15 horas de trabajo.
- Un promedio de cien roscas diarias en estas fechas.
Notificaciones
Entérate antes que nadie
Recibe notificaciones en tu navegador
Al suscribirte estás aceptando los términos y condiciones de servicio
Te puede interesar..

Oportunidades