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Insuficiencia renal va en aumento
El nefrólogo Guillermo Hernández Llamas lamenta que aún no se establezcan medidas preventivas para revertir esta catastrófica enfermedad
Dantiela Mendoza
22/03/2019 | 2:08 PM
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Foto: Adán Valdovines

La Insuficiencia Renal Crónica es un problema de salud que en los últimos 40 años ha crecido aceleradamente en Sinaloa, al pasar de un caso atendido con diálisis en el año de 1971, a más de 40 mil hemodiálisis realizadas durante 2015, tan sólo por el IMSS, señaló el doctor Guillermo Hernández Llamas.

Al ofrecer la conferencia “La insuficiencia renal es prevenible”, en la sala de usos múltiples del Centro Cultural Multiversidad, el nefrólogo pionero en terapias sustitutivas para tratar la insuficiencia renal, como son trasplante de riñón y hemodiálisis, destacó que en ninguna institución de salud pública existen recursos que alcancen para cubrir todos los gastos que implica este padecimiento.

“La Insuficiencia Renal Crónica es un problema creciente en México y en Sinaloa, es algo que, lamentablemente, he visto desde primera fila en los casi 50 años que tengo en el ejercicio de la medicina, tanto en instituciones públicas como privadas”, expresó el nefrólogo que hizo posible que en la Facultad de Medicina de la UAS, se incluyera la materia de nefrología en la currícula de la carrera de medicina.

El director de la Unidad Médica de Enfermedades Crónicas en Mazatlán, Uneme, expuso que la obesidad, una dieta rica en proteínas de origen animal, la hipertensión y la diabetes están entre las primeras causas que desencadenan esta enfermedad que anualmente causa la muerte de más de 13 mil 300 personas.

Ante esta realidad, el trabajo del personal de salud, así como de la población, deberá redireccionarse a la prevención de la IRC, tanto en personas con factores de riesgo como quienes no presentan alguno de ellos, incluso, cuando se ha detectado ya la falla renal.

“El manejo de la dieta es básico. Es necesario hacer un ajuste en el consumo de las proteínas de origen animal, es decir, hay que dejar de comer un poco de carne, y cuando decimos proteínas de origen animal nos referimos a todo tipo de carne, no nada más el puerco y la res, también entran el pescado, el pollo y otros cárnicos”, destacó el Investigador asociado del Colegio de Sinaloa.

Ante un público numeroso y variado, ya que lo mismo había profesionistas de la salud, como maestros y estudiantes de enfermería y medicina, además de personas que por tener diabetes o hipertensión quisieron enterarse más sobre el tema, el catedrático universitario presentó los resultados de estudios que él personalmente ha realizado en diferentes momentos de su carrera.

“Hemos encontrado que con un buen manejo dietético y apegados al tratamiento farmacológico, un paciente sí puede disminuir los índices de creatinina y con ello recuperar parte del funcionamiento renal que había perdido”, comentó sobre el monitoreo que hace a lo largo del año a pacientes con hipertensión y diabetes a través de la Uneme del Hospital General y la Clínica del ISSSTE de Mazatlán.

“El problema es que esos pacientes sólo están con nosotros un año y durante ese tiempo los tenemos vigilados y controlados, pero al salir del programa les perdemos la pista y lo que dificulta tener una radiografía real de lo que está pasando”, expresó.

Hernández Llamas ha sido un investigador médico con importantes contribuciones a la medicina mexicana.

En su haber destaca la elaboración del cuadro básico de medicamentos para el manejo de la IRC y la Norma Oficial Mexicana de Hemodiálisis y del Registro Mexicano de Pacientes Renales.

¿QUÉ ES LA IRC?

También llamada enfermedad renal crónica, consiste en la pérdida gradual de la función renal. Los riñones filtran los desechos y el exceso de líquido de la sangre, que luego se excretan con la orina. Cuando la enfermedad avanza, pueden acumularse niveles peligrosos de líquidos, electrolitos y desechos en el cuerpo.

MAL SILENCIOSO

En las etapas tempranas de la enfermedad renal crónica, puedes tener pocas señales o pocos síntomas, empieza manifestarse hasta que la función renal se vea seriamente afectada, por lo que es importante que si hay antecedentes familiares de la enfermedad, se sufre de diabetes, hipertensión u obesidad, realizarse anualmente exámenes de laboratorio de química sanguínea y general de orina, y consultar al médico.

TERAPIAS SUSTITUTIVAS

El tratamiento de una enfermedad renal crónica se centra en retrasar el avance del daño renal, por lo general con filtraciones artificiales (diálisis y hemodiálisis) o un trasplante renal.

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