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GOLBOL
La bala que cambió la vida de Leonardo Bermúdez
Con su fortaleza física y mental, ahora es un atleta ciego de Culiacán que practica Golbol
Ernesto Gutiérrez
27/05/2018 | 12:29 AM
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Foto: Marco Ontiveros

Hace un año a Leonardo Bermúdez Vázquez le cambió la vida en un abrir y cerrar de ojos. Una bala entró por el costado izquierdo de su cráneo quitándole la vista y el olfato, lo dejó en coma y en su recuperación intentó quitarse la vida un par de ocasiones sin embargo el deporte le ha ayudado a salir adelante paulatinamente.

A sus 38 años de edad, y tras haber pasado un verdadero infierno, Leonardo vuelve a sonreír y ese cuerpo atlético de más de un metro ochenta de estatura vuelve a perseguir sus propios sueños, los que por un tiempo perdió.

Bermúdez Vázquez practicaba el basquetbol y el boxeo. Podía ver, oler y sentir como cualquier persona sin embargo una bala le cambió la vida en un instante.

“Sin saber, sin deberla ni temerla entró una bala en mi cabeza. A lo mejor de la boca pa’ fuera, de palabra, sonará muy sencillo más vivirlo es algo muy fuerte”.

La bala entró por el costado izquierdo de su cráneo y se incrustó en su ojo por lo que tuvieron que extirparlo, sin embargo eso no fue todo, la trayectoria de bala dañó el nervio óptico del ojo izquierdo y aunque Leonardo tiene en perfecta condición su retina y córnea perdió por completo la vista.

“No veo nada, yo no veo ni sombras, puedes poner un reflector en mi cara y no lo veo. Esa bala además me quitó el olfato”, explicó.

Tras el balazo Leonardo Bermúdez estuvo un mes en coma y posteriormente pasó tres meses en silla de ruedas viviendo una verdadero tormento que lo orillo a intentar quitarse la vida un par de ocasiones.

“¿Si has escuchado que después de la tempestad viene la calma? para mí no dejaba de ser tempestad y tempestad”.

“Se me hace muy tonto de mi parte, pero yo intenté quitarme la vida dos veces porque mi vida cambió en un segundo”.

“He pasado algo muy fuerte pero Dios no me ha dejado de comprobar y de reafirmarme que él no me quiso llevar y que él no ha dejado de estar conmigo. Yo pensé que no iba a poder salir adelante pero por la gracia de dios ya he logrado muchas cosas y quiero lograr muchas cosas más, es por eso que no voy a dejar de echarle ganas”, comentó en entrevista el hoy jugador de Golbol.

Leonardo no solo ha comenzado a vivir de una manera distinta sino que hoy aprecia de una manera distinta la vida.

“Antes yo estaba ciego, viendo estaba ciego, en realidad yo estaba equivocado y ahora ya lo miro todo muy bien”.

Aunque Bermúdez Vázquez aún no puede decir que ha superado el accidente, sí puede presumir que ha tenido una gran adaptación.

Leonardo vive en una casa de personas ciegas, donde ellos lavan, trapean, barren, cocinan y hacen cualquier cosa, incluso, ya puede salir a la calle solo, está estudiando, hace deporte y vende empanadas frente a Catedral.

“Dios tiene un propósito para mí. Dios no me quiso llevar porque confía en mí, en qué puedo salir adelante y yo le estoy echando todas las ganas del mundo”.

“Hago muchas cosas porque no puedo quedarme estancado. Con miedo no podemos lograr nada, tenemos que vencer el miedo y tenemos que tener muchísimo positividad, muchísimas ganas de salir adelante y todo se puede en esta vida solo es cuestión de que nosotros queramos”.

El deporte, en especial el golbol, fue de gran ayuda para que Leonardo saliera de la depresión en la que estaba sumido ya que en él encontró ejemplos a seguir y una forma de distraerse.

“A mí me levanta mucho las pilas muchos compañeros míos que son licenciados en derecho, como nuestro profesor Bladimir (Ramos) que ya tiene su pareja, tiene dos hijos y tiene una familia, por la gracia de dios él ya trascendió todo esto por lo que estoy pasando”.

“Sé que si le echo muchísimas ganas puedo lograr todo lo que han logrado ellos y si quiero puedo lograr más. Es por eso que yo le estoy echando muchísimas ganas porque es la única opción que tengo”.

En su corto tiempo practicando el golbol, un deporte parecido al handbal, pero para ciegos y débiles visuales, Leonardo Bermúdez ha tenido la oportunidad de participar en par de torneos y aunque en un principio fue complicado cada vez se siente mejor en la cancha.

Su primer torneo fue en Hermosillo sin embargo no resultó como él esperaba ya que en ese evento tiro 60 disparos, 59 de ellos resultaron fuera y uno terminó en gol, lo que terminó por desmotivarlo sin embargo a base de práctica ha mejorado notoriamente.

“Dan muchos nervios, cuando fui al torneo a Hermosillo jugamos contra puros participante que ya tenían años jugando y me sentí mal en su momento”.

Para su segundo torneo los nervios fueron mucho menos, se ubicó más en la cancha y terminó por anotar 14 goles.

“Ahora que fui a Los Mochis tiré muchísimos tiros y me siento muy bien porque conforme a los entrenamientos he mejorado mucho, sigo teniendo errores pero no voy a dejar de corregirlos y dejar de echarle ganas para cada vez ser mejor”.

Leonardo Bermúdez aseguró que a la hora de estar en la cancha se siente una gran presión ya que el balón pesa más de un kilo y hay muchos jugadores tiran arriba de los 80 kilómetros por hora.

“El balón duele, hay muchos jugadores que tiran muy recio y todo lo paras con tu cuerpo. Tenemos protector, tenemos conchas, espinilleras, rodilleras, si gustas puedes jugar con casco pero si se siente muchísima tensión”, comentó.

Como cualquier atleta, Leonardo quiere trascender en el golbol y llegar a conquistar medallas a nivel municipal, estatal y nacional.

“Sueño con llegar a ser escogido para la selección de Culiacán, para ir a competir a un nacional y llegar a tener un campeonato”.

“Voy empezando mas eso no me impide soñar porque tengo muchas ganas de salir adelante”.

Leonardo Bermúdez Vázquez recordó que antes de sufrir el accidente era un gran jugador de baloncesto, practicaba la natación y boxeo por lo que espera volver a practicar estos deportes.

“Todo lo que sea deporte me llama mucho la atención, me agrada mucho, me hace sentir muy bien, quiero mucho al deporte, siempre quise mucho al deporte”.

Aunque sabe que jugar baloncesto ahora es imposible, Leonardo no pierde la esperanza de poder practicar el boxeo y la natación.

“Me gustaría que autorizarán el boxeo pero no lo quieren aprobar por los golpes pero yo digo que sí se podría realizar con cascabeles en los guantes, en short, en las botas y con careta”.

“También quiero entrar a natación. Me dijo el entrenador Oscar que por mi estatura me va a servir mucho y me encantaría que me terminen de instruir bien y poder competir y obtener una medalla”.

“Vamos a echarle muchísimas ganas en golbol, natación, lanzamiento, lo que se pueda pero tenemos que salir adelante”.

Por último, Leonardo invitó a todas las personas con alguna discapacidad a salir adelante como él lo hizo.

“Desafortunadamente hay muchas personas que están sobreprotegidas por sus familias y se entiende pero eso de cierta manera les hace daño, tienen que confiar en ellos porque ellos pueden salir adelante, ellos pueden hacer muchas cosas, esto es difícil mas no es imposible”.

“De todo corazón yo invito a todas y cada una de las personas que están pasando por la misma situación que yo, con discapacidad de todos los tipos y cada una de las personas en general, que todo se puede en esta vida solamente es decisión de nosotros, mientras nosotros queramos vamos a poder lograr todo, nada es imposible, habrá cosas difíciles pero imposible nada, nomás le tenemos que echar un poquito más de ganas y todo lo podemos lograr”.

 

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