Este medio electrónico utiliza cookies para mostrar contenido personalizado y publicidad segmentada relacionada con sus preferencias. Si continúa en nuestro sitio o aplicaciones, entendemos que otorga y acepta plenamente que sus datos recabados serán utilizados mediante las disposiciones y términos de nuestro aviso de privacidad.
Columna
La Fórmula de la Felicidad: Más que un galardón, un aprendizaje de vida
El coach Óscar García Osuna invita a reflexionar sobre la emociones
Óscar García
23/02/2019 | 05:00 AM
Marcar como favorita
Foto: Cortesía

Un caminar matutino acompañado de un clima poco común en mi querido puerto, 16 grados centígrados, “casi nevando para los patasaladas”. Sin esperarlo, la vida me regala un impacto emocional positivo, que me quitó todo el frío del cuerpo. Quizá todos los días regalo buenos días hasta los árboles que me encuentro en el camino, convirtiendo este ritual casi automático.

Me explico: todos los días saludo al pasar por una esquina a un señor mayor a 80 años, que amablemente y con una sonrisa me dice, “buen día, joven”. Tenía cuatro días que no estaba en su lugar y hoy apareció, pero de manera diferente, tan diferente que me ocasionó una gran sorpresa. Llega, me toma la mano y me la aprieta, al mismo tiempo, con voz muy pausada, me dice: “Gracias, porque sus buenos días me hacen sentir importante. Muchas veces parece que las personas no se dan cuenta de que existimos, por eso lo quiero saludar al estilo Cantinflas: ‘La primera obligación de todo ser humano es ser feliz. La segunda, hacer feliz a los demás’”. Tragué saliva y después utilicé el recurso de la pregunta: “¿Cómo ha estado?” Su respuesta fue sabia: “Muy bien, tan bien que sigo disfrutando de la vida”.

Una pregunta más, para aprovechar al máximo su experiencia, “¿qué le regalaría al mundo?” Sin pensarlo dos veces, afirmó: “Celebremos más los éxitos de los demás, parece que nos da coraje que otros logren sus sueños”. Asentí con una sonrisa que me invitó a tomar el teclado y compartirlo con ustedes, pero al llegar a mi teclado, un meme más sobre una indígena mexicana, que está en el top del mundo cinematográfico, me llevó a reflexionar con mayor intención el aprendizaje de mi amigo saludador.

Para hacerlo con mayor objetividad les comparto las afirmaciones que hacen ámpula en mi inquietud: al menos cinco de cada 10 personas en nuestro País afirman ser discriminadas por su apariencia física, registrándose altos niveles de discriminación por género, por situación económica, por creencia religiosa y orientación sexual. Esta información se fundamenta de la Encuesta Nacional de Discriminación, realizada por el INEGI, el Conapred, el Conacyt y la UNAM. Más inquietantes son los datos si nos enfocamos a lo que se conceptualiza como discriminación estructural, la cual sucede cuando una persona presenta simultáneamente rasgos de más de un grupo vulnerable, para explicarme mejor, a una indígena con situación económica crítica, súmenle pobre, mujer e indígena, blanco favorito para nuestros comportamientos clasistas y elitistas.

Les regalo más afirmaciones de la misma encuesta: siete de cada 10 mexicanos morenos no tiene estudios superiores, asímismo, esa cantidad de mexicanos de tez morena afirma ocupar los puestos más bajos en su lugar de trabajo, y cuando hablamos de las trabajadoras domésticas, nueve de cada 10 no cuentan con prestaciones de acuerdo a la ley.

Después de estos datos, ¿cómo me puedo sorprender de frases expresadas, tales como “pinche india”, “es fea, está prietita”, “la suerte de las feas…”, “nunca será actriz, nació para sirvienta”. Como mexicanos, ¿no deberíamos sentirnos orgullos de que esta mujer y nuestro multipremiado director han puesto a nivel mundial un tema que nos duele como sociedad?

No sé qué va a pasar en la ceremonia de entrega de los Óscar. Deseo, como orgulloso mexicano, celebrar más logros de este proyecto de Cuarón que a muchos nos ha sensibilizado, de que no basta decir que amas a los seres que te acompañan en el camino de la vida, sino que hay que demostrarlo con hechos. A Yalitza le agradezco que represente con honor a los más de 11 millones de indígenas que representan casi el 10 por ciento de la población de nuestro País.

Parafraseo a mi amigo saludador: “La primera obligación de todo ser humano es ser feliz.La segunda, hacer feliz a los demás”. Creo que todos los participantes de la película “Roma” cumplieron en grande con la frase del gran cómico mexicano, ellos, más que galardones, nos han regalado un aprendizaje para la vida, ese es su mejor premio, su mejor aportación para tratar de modificar la mirada de muchos mexicanos que se niegan a aceptar que el mundo cambió y que sus mentes pequeñas no aportan para una sociedad más justa. Espero celebrar junto con ustedes más éxitos de tantos mexicanos dignos de ser admirados, de ser ejemplo para las futuras generaciones.

Seguimos en contacto a través de mi página Oscar Garcia Coach.

Notificaciones
Entérate antes que nadie
Recibe notificaciones en tu navegador
Al suscribirte estás aceptando los términos y condiciones de servicio
Comentarios
Elevemos la conversación
Noroeste cree en la conversación abierta y responsable. Por eso este espacio es exclusivo para suscriptores y usuarios registrados. Opina con respeto.
El resto del contenido es exclusivo para usuarios registrados de Noroeste
Acceso   Registro
Utiliza tu red social favorita
   
Mediante correo y una contraseña
Recomendamos para ti

Oportunidades