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Los 50 años de Ciencias del Mar
La escuela, hoy Facultad, dependiente de la Universidad Autónoma de Sinaloa, llega a sus cinco décadas viviendo etapas como el posgrado y la digitalización
Ramón Peraza Vizcarra
28/09/2020 | 00:31 AM
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Foto: Carlos Zataráin

La tierra gira, rota, y el tiempo transcurre sin darnos cuenta, hasta que se cumple un año más, y de repente ya pasaron cincuenta. Este mes de septiembre de 2020, la Escuela de Ciencias del Mar, hoy Facultad, dependiente de la Universidad Autónoma de Sinaloa, llega a su 50 aniversario. Con reconocimiento y enviándoles felicitaciones extensivas a la comunidad actual y a las que han formado parte de Ciencias del Mar en las cinco décadas pasadas, referiré a continuación hechos relevantes acontecidos durante ese tiempo, bosquejando desde mi punto de vista, etapas y situaciones que ha experimentado la escuela como institución, señalando adicionalmente algunos de los contextos actuales en que está inmersa.

Los inicios y la década crítica de los 70’s.

Todavía en 1970, con excepción de la Escuela Náutica Mercante y la Normal, no había escuelas que formaran profesionistas en Mazatlán, ni en casi todo el estado. Para cursar una carrera, el estudiante tenía que irse a vivir a Culiacán o a ciudades como Guadalajara, Monterrey o a la capital del País. La educación superior estaba muy centralizada geográficamente y con oferta restringida. El Gobierno no estaba preparado para enfrentar la demanda creciente de educación media y superior en el País, por lo que contra viento y marea se empezaron a fundar nuevos escuelas y espacios universitarios; Ciencias del Mar fue uno de ellos. Un 4 de septiembre de 1970 fue aprobada por el H. Consejo Universitario de la Universidad Autónoma de Sinaloa, la creación de la Escuela de Ciencias del Mar y de su primer programa de nivel superior: la licenciatura en Biología Pesquera.

Fueron varios los factores bioeconómicos que influyeron en la fundación de la Escuela de Ciencias del Mar en Mazatlán: la ubicación privilegiada del puerto en la entrada del Golfo de California y sus abundantes lagunas costeras colindantes; la importante industria pesquera, sobre todo camaronera, que ese tiempo constituía y constituye uno de los pilares económicos importantes de la región; la necesidad de diversificar la actividad pesquera, dada la inminente entrada al régimen jurídico internacional de un mar patrimonial de 200 millas náuticas; y sobre todo, la conservación de los recursos pesqueros, que si bien es cierto son renovables, se agotan por la sobreexplotación o la alteración del ambiente. En esos tiempos, la reglamentación y el ordenamiento pesquero lo realizaba el Instituto Nacional de Investigaciones Biológicas Pesqueras (INIBP), dependiente de la Dirección General de Pesca e Industrias Conexas, adscrita a la Secretaría de Industria y Comercio. El INIBP estaba integrado por oficinas centrales en la Ciudad de México y estaciones de biología pesquera (EBP), ubicadas en los puertos principales del País. La Estación de Mazatlán era una de ellas y estaba en un viejo edificio conocido como el Yate, lugar donde la escuela empezó a funcionar provisionalmente y por circunstancias del destino, ahí se quedó.

Escuela de Ciencias del Mar, dependiente de la UAS, cumple este mes de septiembre su 50 aniversario.

El apoyo de la estación fue fundamental para la escuela en sus primeros años, no solo de infraestructura sino de parte de su personal técnico y científico que impartió clases; de tal manera que en 1971, bajo la responsabilidad escolar se pudo llevar a cabo el primer proyecto de investigación titulado: “Estudios ecológicos e hidrográficos para promover la producción pesquera en la zona de las Puentes, Sinaloa”; proyecto que sirvió también para que los estudiantes realizaran prácticas de campo y se adquiriera material y equipo. Al año siguiente la universidad y sus escuelas entraron en una crisis profunda que duró varios años.

En 1973 una parte importante de los estudiantes y maestros se separaron de la escuela y por consiguiente de la universidad, para fundar en la localidad el Instituto Oceanológico del Pacífico (IOP); tres años después debido a problemas de financiamiento y académicos, los integrantes del IOP acudieron al Gobierno Federal para solicitar su incorporación al Instituto Politécnico Nacional (IPN), lo que lograron cuando las autoridades politécnicas crearon el Centro Interdisciplinario de Ciencias Marinas (CICIMAR) en la Paz, B.C.S.

Este Centro inicio sus funciones en septiembre de 1976 impartiendo la carrera de biólogo marino con alumnos que provenían de la licenciatura del IOP y de nuevo ingreso.

A pesar de las adversidades múltiples, la matricula estudiantil y el número de profesores de la Escuela de Ciencias del Mar siguió creciendo, de tal manera que las instalaciones prestadas por la estación eran totalmente insuficientes. En 1974 se reanudaron trámites con las autoridades universitarias y gubernamentales para que se dotara a la escuela de las instalaciones adecuadas para su funcionamiento. Debido a la respuesta nula, la comunidad estudiantil y magisterial tomó simbólicamente la vecina Casa del Marino. Ante las necesidades de infraestructura básica evidenciadas, las autoridades respondieron aportando recursos para que en 1975 se iniciara la construcción del primer edificio por un lado de la estación. Pasaron dos años y las edificaciones no prosperaban por lo que los estudiantes y maestros siguieron con la tónica de la toma de edificios públicos, teniendo como resultado la terminación de las construcciones en los terrenos de la estación que pasaron a formar parte de la escuela, así como el equipamiento de los edificios durante 1979.

Los 80’s y el inicio de la acuacultura industrial en Sinaloa.

Con salones de clase, laboratorios básicos y un ambiente universitario más estable, maestros y estudiantes se involucraron cada vez más en el conocimiento de la realidad pesquera-ecológica regional a través de proyectos coordinados por el departamento de servicio social escolar, lo que les permitió visualizar la importancia de la acuacultura industrial que se empezó a desarrollar en Sinaloa a mediados de los 80’s. Ante esta dinámica y las nuevas condiciones jurídicas-pesqueras en el país con la adopción constitucional en 1976 de la Zona Económica Exclusiva, se iniciaron trabajos para actualizar el plan de estudios de la licenciatura en biología pesquera. En los análisis realizados se evidenció la necesidad de diversificar la carrera impulsando el área de acuacultura, para lo cual se diseñó el plan de estudios y programas de la licenciatura en biología acuícola, carrera que empezó a operar en 1989.

 

Los 90’s y el inicio del posgrado

En 1990 la escuela organizó y fue sede del VI Congreso Nacional de Oceanografía, uno de los eventos más importantes de las ciencias del mar en México, evento que fue inaugurado por el entonces Gobernador del Estado Francisco Labastida Ochoa, quién a petición de la dirección de la escuela, donó un lote de microscopios profesionales, renovándose el laboratorio de biología que ya estaba inservible o muy deteriorado.

Para esas fechas, la Escuela de Ciencias del Mar tenía un buen capital académico, ya que desde fines de los 70’s, profesores y egresados que se quedaron como maestros, realizaron estudios de posgrado en los centros más importantes del País y algunos del extranjero. Con esta base y con la colaboración del Instituto Nacional de Pesca (sustituto del antiguo INIBP) se proyectó y estructuró en 1992 la maestría en Ciencia Pesquera que empezó a funcionar en 1993, por lo cual en 1995 la Escuela de Ciencias del Mar fue catalogada por el Consejo Universitario como Facultad (FACIMAR).

El nuevo siglo y el mundo de la digitalización

El alcance masivo del internet a partir de los 90’s, los programas computacionales y dispositivos amigables, caracterizaron la entrada del nuevo siglo y repercutieron en todos los aspectos de la actividad escolar y universitaria en general, facilitando el acceso a los procesos y programas implementados por la Secretaría de Educación Pública (SEP) y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) para mejorar y optimizar los apoyos a la docencia e investigación. Como parte de la integración a estos procesos y programas se actualizó el posgrado, suprimiendo la maestría en Ciencia Pesquera, creando en su lugar en el año de 2008, la maestría en Ciencias en Recursos Acuáticos y en el año 2011 empezó a funcionar el doctorado en Ciencias en Recursos Acuáticos, ambos reconocidos en el padrón nacional de posgrados de calidad del CONACYT.

También se formó la licenciatura en Gestión de la Zona Costera, la cual junto con las carreras de biología pesquera y biología acuícola están certificadas como programas de calidad.

Contextos actuales

Celebramos los 50 años de Ciencias del Mar en un contexto de crisis sanitaria mundial por Covid-19, aún no resuelta y con efectos desastrosos, que probablemente prefigurará otros problemas globales que afectaran negativamente nuestro desarrollo y estilo de vida durante las próximas décadas; problemas como: nuevas enfermedades infecciosas pandémicas; cambio climático; armamento nuclear cada vez más letal, consumismo indiscriminado con la consiguiente mayor degradación ambiental, depredación intensiva de los recursos naturales y perdida acelerada de la biodiversidad; desigualdad creciente entre países y habitantes pobres y ricos; entre otros males.

Esta problemática cada vez más compleja, repercute directamente en nuestro País, por lo que la Facultad de Ciencias del Mar como institución educativa enfocada a la formación de profesionistas e investigadores en el campo de los recursos acuáticos y su ambiente, está obligada a incrementar su eficiencia y competitividad en todas sus actividades sustantivas, dada la importancia estratégica que tiene para la nación la explotación y conservación de sus recursos naturales, acciones que normalmente se llevan a cabo en condiciones ambientales, económicas, sociales y políticas, siempre conflictivas y cambiantes.

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