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LOS RETOS DE LA EDUCACIÓN EN SINALOA
Mirar hacia el futuro sin olvidar nuestro pasado
En un estado que exige escuelas básicas en la sierra y tecnología de punta en las ciudades, el Gobernador, Quirino Ordaz Coppel, describe el enorme reto que significa educar en Sinaloa
Ariel Noriega
20/02/2020 | 4:33 PM
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Foto: Noroeste

En el meridiano de su Gobierno, Quirino Ordaz Coppel recuerda las condiciones en las que recibió el sector educativo en Sinaloa, sus logros y los retos que aún enfrenta una de las actividades más importantes de la administración pública.

 Decidido a hablar claro, el Mandatario describe a un sector históricamente lastrado por la corrupción, una burocracia desbordante, problemas de calidad en casi todos sus niveles y con fallas en su infraestructura.

 Pero quizá el reto que más ha obsesionado al mazatleco fue acabar con las llamadas aulas de cartón, un fenómeno nacido de las invasiones, escuelas que brotaban en las áreas marginadas, sin reconocimiento oficial y decididas a dar a los niños la educación que el Gobierno no podía o no quería ofrecerles.

 Construidas de materiales de deshechos y dirigidas por maestros sin trabajo, las aulas de cartón eran el ejemplo más claro de las fallas de un sistema obeso y lento, incapaz de reaccionar ante las necesidades de ciudades en constante crecimiento.

 Reclutado a medio camino, Juan Alfonso Mejía López es el Secretario de Educación que se encarga de sacar adelante la ambiciosa estrategia de Ordaz Coppel: mejorar la infraestructura de los planteles sinaloenses, elevar los niveles de calidad de la educación y empatar la producción de profesionistas con las necesidades del mercado.

 El trabajo es inmenso y los retos difíciles de vencer, pero después de tres años de trabajo hay algunos resultados que mueven al optimismo y mucho, mucho trabajo todavía por hacer.

 

La maquinaria

 

Para conocer la importancia de la educación en el Gobierno estatal basta con saber que Quirino Ordaz Coppel considera los temas de Salud y Educación como los dos grandes temas de su administración. El Mandatario describe al sector educativo “enorme y complejo”, aquejado de muchos vicios que se fueron creando a través de los años, en gran medida por una historia de política y sindicatos, más que de temas educativos. 

Educación es un tema muy complejo, es una enorme burocracia, donde están metidos los sindicatos y que se fue politizando con los años y realmente con muy poco margen de maniobra para los secretarios de Educación o para el Ejecutivo, porque todo se ha convertido en una negociación sobre prestaciones y beneficios para los sindicatos y comisionados”.

 En un mundo atado, comprometido a través de los años, a cambio de gobernabilidad, los gobiernos fueron olvidando lo que verdaderamente importaba, asegura Ordaz Coppel. Y mientras los gobiernos y los sindicatos negociaban, la matrícula fue creciendo, empujada por ciudades en desarrollo, por familias que demandaban más y mayor presupuesto.

 La infraestructura

 Uno de los mayores retos que enfrenta la educación de cualquier estado en México es contar con la infraestructura ideal para ofrecer un servicio digno y de calidad a los estudiantes de los diferentes niveles, sobre todo por las ingentes cantidades de recursos que esto exige.

 A través de los años, México reparó sus escuelas a través de institutos que se encargaban de canalizar los recursos para mantener en operación las escuelas, pero mucho de ese dinero se perdía en el camino o se aplicaba de mala manera.

 “Siempre hubo dinero para infraestructura, recordemos hace muchos años al CAPFE, después cambió de nombre, pero nunca hubo una buena planeación, hay mucha discrecionalidad para definir qué escuelas hay que arreglar, ha habido corrupción, cada vez menos, pero hay que reconocerlo”, revela Ordaz Coppel.

 Y es en ese tema donde el Mandatario enfocó, en gran medida su estrategia, sobre todo después de recorrer los planteles y descubrir la gran cantidad de “escuelas de cartón” que había por todo Sinaloa.

 “Lo más deplorable, lo más indignante fue ver a estudiantes en aulas de cartón, a niños tomando clases en condiciones miserables, y hoy puedo decir, con orgullo, que eso ya no existe en Sinaloa”.

 Las escuelas de cartón eran el ejemplo más claro de las fallas en el sistema educativo de Sinaloa y hoy un vergonzoso recuerdo de lo que no se puede permitir que se repita.

 Con las “escuelas de cartón” en el pasado, Ordaz Coppel asegura que es en el terreno de la infraestructura donde más se ha avanzado en Sinaloa, de sur a norte, prácticamente todos los municipios han recibido mejoras en sus escuelas.

 “En infraestructura hemos avanzado mucho, hay los recursos que antes no había, ahí hemos caminado muy bien, pero no es suficiente”, asegura.

 Uno de los retos de la infraestructura de las escuelas ocurre cuando reparas algo.

 PLANEA

 Uno de los logros sinaloenses en educación que le ha dado vuelta al País han sido los resultados de los estudiantes de secundaria en el examen realizado por el Plan Nacional para las Evaluaciones de los Aprendizajes, mejor conocido como PLANEA. Históricamente esta prueba era una tortura para los estudiantes sinaloenses y el estado aparecía en el fondo de la tabla a la hora de las comparaciones con el resto de los estados.

Sin embargo, en los últimos exámenes los resultados sorprendieron a todos, Sinaloa pasó del lugar 26 al segundo, un logro que se le adjudicó a los esfuerzos realizados por Juan Alfonso Mejía López, el nuevo Secretario de Educación.

 “Es un tema de trabajo, ahí ha actuado bien el Secretario, Juan Alfonso Mejía, le entiende bien, buscó una buena metodología, involucró a los maestros, estuvo cerca de ellos y creo que esto ayudó mucho, y también hay que reconocer el trabajo de los sindicatos que se han comprometido en una participación que antes no hacían”.

Como parte de la estrategia de mejoramiento en la calidad de la educación, Ordaz Coppel menciona un esfuerzo indirecto como la renovación del Centro de Ciencias, un espacio que intentará hacer de la educación algo divertido.

Los retos

Hablar de logros es la especialidad de un funcionario, sin embargo, Ordaz Coppel deja un espacio importante para lo que todavía queda por hacer.

"Hay que decir las cosas como son, todavía nos falta mucho por hacer. ¿Qué es lo que hace falta? Seguir trabajando mucho en elevar el nivel educativo”.

El Mandatario se pregunta por lo que hay que hacer, los enormes retos de un estado con necesidades educativas enormes y donde es necesario comenzar a modernizarlo todo.

 “A dónde tienes que enfocar todo, hay que preguntarse ¿qué te está demando el mercado? Seguimos muy enfrascados en las carreras tradicionales y creo que esto provoca una gran cantidad de profesionistas frustrados, en eso hemos mejorado mucho, pero todavía falta trabajar más”.

Una de las nuevas obsesiones de Ordaz Coppel es llevar la educación en Sinaloa hacia el futuro, que los estudiantes sinaloenses puedan hablar de tú a tú con cualquier estudiante del resto del mundo y para eso propone alianzas, becas y mucha innovación.

 “Nos falta mucho trabajar en temas como la robótica, ir hacia el futuro, ligarnos con empresas mundiales como Facebook, Google, Telmex, darles a los estudiantes las herramientas para que puedan competir aquí y afuera del estado”.

 Para el Mandatario es hora de que los estudiantes de sinaloenses salgan a otras ciudades, realicen cursos de intercambios con escuelas del resto del mundo, sin límites geográficos.

 “Hay que mandar a los muchachos a que conozcan otras universidades de Latinoamérica, de Europa, creo que ahí nos falta mucho trabajo, el sinaloense ha demostrado que puede estar a la altura de cualquiera en todos los niveles, así que podemos enviar a nuestros estudiantes a cualquier parte del mundo”.

 Hoy se construye una telesecundaria entre Genaro Estrada y Ocoroni para evitar que unos niños se queden sin estudiar cuando llegan las lluvias que se espera quede lista en menos de dos meses.

 Pero al mismo tiempo, otras escuelas exigen tecnología de punta, dos mundos totalmente distintos en un enorme estado que plantea retos del pasado y del futuro.

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