Entrar
 Suscribirme 
Este medio electrónico utiliza cookies para mostrar contenido personalizado y publicidad segmentada relacionada con sus preferencias. Si continúa en nuestro sitio o aplicaciones, entendemos que otorga y acepta plenamente que sus datos recabados serán utilizados mediante las disposiciones y términos de nuestro aviso de privacidad.
EMPRENDEDORES
NEGOCIOS Corazón de Violeta, crece como las flores
Inició como una tienda pequeña y tras nueve años de existencia, ya es una franquicia que cuenta con ocho establecimientos
Istar Meza
23/05/2018
Compartida 18 veces
Marcar como favorita
Foto: Roberto Armenta

Hace más de 9 años, en Culiacán, surgió un nuevo concepto de arreglos florales, la Floristería Corazón de Violeta, era una pequeña tienda de diseño moderno.

La propuesta diferente de arreglos florales, comparado con lo que tradicionalmente existe en el mercado, pasó a ser una franquicia comercial que ya cuenta con 8 tiendas en existencia.

Horacio Gastélum Nafarrate, es el director de franquicias Corazón de Violeta, trabaja arduo en los grandes planes de crecimiento, ya que tiene la meta de contar con 50 tiendas en un periodo de 5 años más.

De la mano de su socio, Raúl Rojo, quién se encarga de dirigir la primer tienda que tuvieron y con la cuál nació el concepto que actualmente está siendo un éxito, inició su proyecto.

Cuando comenzó Corazón de Violeta, era un negocio pequeño, pero con un gran sueño de ser una cadena de franquicias, así estuvo por varios años, como un sueño de inicio.

La floristería va a cumplir 10 años y desde hace tres años se convirtió en franquicia, la primera tienda que se vendió fue la de Querétaro, como un plan piloto con el fin de evaluar si el proyecto funcionaba.

Horacio cuenta que para trabajar como franquicia se valen de la asesoría de un despacho profesional, especializado en tema de franquicias y que les desarrolló toda la marca.

“Se miraba muy padre la tienda y la gente siempre nos preguntaba, ¿son franquicia? Y siempre decíamos que no, pero que lo íbamos a ser, era como un sueño en realidad, y conforme nos fuimos organizando nos dimos cuenta que sí la podíamos franquiciar”, señala.

Dice que tenían organizado todo, había perfiles para el encargado, el repartidor, empezaron a hacer muchas cosas administrativas que solo las grandes empresas normalmente lo tienen y eso fue lo que los hizo acercarse a poder franquiciar.

El director de franquicias refiere que la diferencia entre una franquicia y expandirse es que ellos siguen teniendo todo el control del concepto, de otra manea sería muy complicado, porque todo el personal de las ocho tiendas estaría a cargo de ellos.

“Cuando es una franquicia vendes el concepto y solo te encargas de velar que se cuide, se conserve y brindar capacitaciones para que se siga actualizando, con un manual que analizas con una sola persona”, explica.

Detalla que en la Floristería Corazón de Violeta el retorno de inversión es de 9 a 18 meses y las cuotas de franquicia van de 180 mil a 220 mil pesos por un periodo de contratación por tres años.

Es una propuesta distinta, en color, diseño, bases y en presentación, arreglos muy pequeños a diferencia de un gran arreglo de rosas rojas, con palmas en la parte de atrás.

“Empezamos a traer cosas distintas, que la gente no estaba acostumbrada a conocer y les iba gustando, además que el precio que ofrecen es de módico a mediano, considerando lo que realmente costaría un diseño de ese tipo”, recuerda.

 

 

Los inicios

Horacio era gerente en una empresa de alarmas, pero tenía bastante confianza en el proyecto que decidió renunciar para dedicarse de lleno, recuerda que todos le decían que estaba loco, que cómo dejaría su empleo, donde ganaba bien, donde tenía un horario fijo.

Todo comenzó en una plática de amigos con la idea de trabajar en algo extra al trabajo que ya tenían, pensando en un negocio que no les quitara tanto tiempo, que fuera pequeño. De todas las ideas, la floristería era la más fácil.

Gastelum Nafarrete cree que se fueron dando las cosas, porque encontraron a una persona con experiencia que comenzó a trabajar por ellos, les enseñó y cuando se tuvo que salir, fue cuando él tuvo que renunciar a su trabajo para dedicarse de lleno al negocio.

La tienda ya iba caminando bien, lo que le dio la confianza de tomar la decisión y dedicarse por completo a algo propio.

“Teníamos el sueño, cuidamos mucho el concepto desde que abrimos, porque estaba súper chiquita la tienda, pero contratamos a alguien que la diseño, la pinto, conseguimos a un diseñador que nos hizo el logo”, detalla.

Considera que una de las claves del éxito es que los dos socios son administradores, que en una tienda de 3 por 3 empezaron a tener formalidad, hacer controles de todo, para pasar a ser una empresa y no por un negocio por tradición familiar como el resto de las florerías ya consolidadas.

“En la parte administrativa estábamos mejor que Coppel yo creo, y no vendíamos más que 200 pesos, pero esa parte ha sido buena, porque hemos hecho de una floristería, un negocio”, señala.

Los jarrones con diversas variedades de flor se observan en la entrada, colores diferentes y desde que se entra el primer recibimiento es del penetrante perfume de la mezcla floral.

 

 

Lo que los hace diferentes

En la primer tienda estuvieron seis meses, cerca de la Universidad Autónoma de Occidente, luego se cambiaron de ubicación a Nicolás Bravo, donde ya tienen 9 años y medio, tienda que dirige su socio.

Horacio explica que se comenzó con propuestas o sugerencias a la gente, no se tienen arreglos elaborados en ninguna de las tiendas, no se manejan refrigeradores o congeladores, la flor es nueva, del día, es decir, lo que se compra es lo que va llegando.

“La propuesta de diseño floral es distinta desde que se abrió, luego que se aperturó la primer tienda, el recibimiento de la gente fue muy bueno para el concepto, para los productos y es lo que nos permitió crecer”, refiere.

Dice que siempre se le da una historia a cada arreglo, se integra al cliente y eso ocasiona que la gente acepte más el concepto.

“Cuando alguien llega, cuenta para quién quiere el arreglo, los colores que desea y se hace un diseño especial, por eso es que se comenzó a personalizar lo que se vende y la gente se identifica, pues en ocasiones hasta se nombran arreglos con el nombre de la primer persona a la que va dirigido el arreglo”, señala.

Actualmente, dice que constantemente se dan cuenta que hay florerías que copian sus diseños, por eso tratan de estar innovando, cambiar constantemente los diseños, se hacen dos lanzamientos de catálogos anuales, el 14 de febrero y el 10 de mayo.

Además siempre tratan de tener bases exclusivas, diferentes, que puedan tener uso después.

El principal reto de comenzar en Culiacán con el nuevo concepto fue cambiar la idea de la gente, pues “llegan con 5 mil pesos y esperan recibir un árbol”, pero hay arreglos pequeños que pueden valer más de 5 mil pesos porque la flor es peonia, ejemplifica.

“La gente está acostumbrada a preguntas como ¿cuántas rosas trae mi arreglo? Pero no, o sea, valen más los tulipanes que las rosas y esa idea preconcebida que traíamos los culichis era porque no había diseño florar moderno a un precio accesible”, advierte.

Reconoce que lo más difícil ha sido cambiar la idea a la gente, sugerirle y obtener su confianza, que creyeran en Corazón de Violeta, en la calidad de las flores, que la gente identificara que las flores son buenas, quitar ideas concebidas con el tiempo y que eran erróneas.

“Es quitar la idea de los tamaños, colores y estilos de los arreglos, fue una de las principales cosas que batallamos al inicio, después, que por el calor y el clima la gente no estaba acostumbrada a comprar flores por comprar”, recuerda.

Comenzaron con un trabajo de hacer diseños para el hogar, flores que duran a pesar del calor, sin pensar que poner flores para la casa o de decoración por un cumpleaños es carísimo, ya que un centro de mesa bonito y sencillo puede costar 100 pesos.

 

 

La franquicia

A Horacio le gusta el color morado, por lo que su decisión inicial fue que el lugar se pintara de morado y optaron por el nombre de violeta por la flor, luego de un juego de palabras se llegó al nombre Corazón de Violeta, porque es algo sentimental y alusivo a una flor.

“A la hora de pensar en un nombre, nos dimos cuenta que la gran mayoría se llaman “Clavel, Rosal o el nombre de la persona, María”, por lo que acordamos elegir un nombre diferente, dramático y llamativo”, recuerda.

En cada tienda que se abre se busca al proveedor de mayor calidad a nivel nacional para que surta.

Horacio refiere que su equipo de trabajo es muy bueno, controla las tiendas, es especializado, con experiencia, se encarga de hacer una selección de los dueños de las tiendas, es la primer cosa que controlan, ya que no le venden la franquicia a cualquier persona.

Se hace una selección del lugar y la persona, se hace un análisis previo para ver si se cumple con los requisitos; cada tanto tiempo se brinda capacitación para instruir el modelo de la tienda.

Cuanta con un gran equipo de capacitación, que van a la ciudad donde se va a abrir cada tienda, para enseñar la técnica, diseños, colorimetría, administración, finanzas y después el equipo supervisa todo el trabajo, los diseños que se hacen y se van revisando.

Una de sus principales satisfacciones es ayudar a la gente que trabaja ahí, emplear a jóvenes, desarrollarlos y verlos crecer en la empresa, ya que tienen gente que está trabajando desde hace seis años, que ya tienen otros puestos.

Dice que la clave del éxito es la constancia y el trabajo duro, dos de las cosas más importantes que los han hecho destacar, un trabajo incansable todos los días y que cada vez va más en aumento.

Refiere que una vez al año se hace una reunión de todas las tiendas, para capacitación por gente externo o en ocasiones interna, con el fin de actualizarse y estar al día.

Su flor favorita es la orquídea mokara, porque es una flor extraña, además que le gusta el color amarillo, por eso también le gustan las margaritas amarillas.

En cada tienda tiene un stock mínimo de venta, que es la solicitud al proveedor, que lo retiene y entrega al día que se hace el pedido que se necesita, para que el tiempo de vida de la flor se termine con el cliente y no en la tienda.

 

Notificaciones
Entérate antes que nadie
Recibe notificaciones en tu navegador
Al suscribirte estás aceptando los términos y condiciones de servicio
Te puede interesar..

Oportunidades