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'¡No tengo leche hoy!', dice Brenda Irvin, la extranjera que siente no poder ayudar a niños migrantes en Escuinapa
Los pequeños corren a abrazar a la ciudadana estadounidense, asentada en Teacapán, quien hoy siente el corazón partido porque el Covid-19 impidió que pudiera buscar la ayuda en favor de familias migrantes
Carolina Tiznado
14/01/2021 | 12:05 AM
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TEACAPÁN, Escuinapa. _ La pandemia por Covid-19 y la falta de trabajo está ‘pegando’ a los niños jornaleros que cada año llegan al valle, ellos que hoy extrañan la rutina de Brenda Irvin, el ángel de los niños.

“Leche, queremos leche, leche”, le exclaman los niños mientras corren a abrazar a la señora, quien lamenta no puede corresponder con su ayuda como en otros años lo hacía.

“No tengo leche hoy”, señala la ciudadana estadounidense, quien desde hace 10 años reparte leche y galletas a los niños.

Esta vez el Covid la paró, justo en un momento de crisis en el campo mexicano, donde la falta de valor en las hortalizas mantiene a jornaleros migrantes con salarios que no les permite subsistir sus necesidades básicas.

“No puedo repartir, no hice las solicitudes (a DIF Estatal) por el Covid, no podía andar repartiendo”, expresa Brenda, quien es adulta mayor.

La situación le parte el corazón, señala, pues los niños, como desde hace 10 años, corren a buscarla cuando ven su camioneta, ven la posibilidad de obtener un desayuno.

Esta vez no puede otorgarles el desayuno y a pesar de sus miedos no los puede abandonar, le informan donde algún menor está enfermo o con hambre y acude a buscarlo, a ver qué puede hacer.

Va con lo que tiene a mano o lo que consigue en donación, pero esta vez no puede entregar la leche que se necesita, no puede ver a sus niños, sabe que está vulnerable para andar en las calles.

Su voz suena para pedir y rogar que la guardería y el albergue de Teacapán estén listos para que sus niños tengan un sitio seguro para el cuidado y un alimento caliente en sus estómagos.

Brenda Irvin forma parte de la comunidad de extranjeros que viven en Teacapán, quien ha tomado como una misión el cuidado de los niños migrantes. Se estima que hay más de 800 niños en la zona, mismos a los que otorgaba desayunos que DIF Estatal y otras asociaciones le entregaban.

La situación es crítica este año, los jornaleros ganan entre 80 a 100 pesos por día, al tener la hortaliza un precio de 1 peso por kilogramo, sin posibilidad inmediata para tener un incremento en el precio.

 

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