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Orillados por la violencia y la miseria, indígenas tepehuanes bajan de la montaña a la periferia de Mazatlán
Sin hablar con profundidad el español, lleguan al puerto a enfrentar más sufrimiento e incertidumbre para seguir con sus vidas
Sibely Cañedo
09/10/2019 | 09:28 AM
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Foto: Rafael Villalba

A pesar de que no habla con fluidez el español, Reynalda transmite el miedo que la obligó a abandonar su comunidad.

Tiene 27 años y es indígena tepehuana. Vivía en Los Ángeles, en lo más alto de la sierra, entre los límites de Sinaloa y Durango.

Los Ángeles se ubica del lado duranguense en el municipio Pueblo Nuevo. Eso es pegado a la zona minera de La Rastra, en Rosario, donde las gavillas han peleado por el oro de la región, según han revelado la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa, luego de que la violencia dejó a decenas de pueblos desolados.

Reynalda huyó junto con su hermana y cuatro sobrinos en diciembre del año pasado, niños de seis, tres, dos y un año de edad.

“Solos, caminamos y así”, expresó con dificultad la mujer morena, quien se dedicaba al trabajo del campo.

Por algún tiempo se refugió en Villa Unión, pero desde hace dos meses vive en el Fraccionamiento Santa Fe, donde ocupa una de cientos de casas abandonadas y vandalizadas, que quedaron en ese lugar como escena cotidiana, muestra de una mala planeación urbana.

Santa Fe es un lugar que no puede ser más diferente a su pueblo, enclavado en las montañas y lleno de bosques de pino, encino y roble.

Santa Fe es un rincón olvidado del puerto junto a la marisma, que con el paso del tiempo se tornó una zona conflictiva, llena de casas de seguridad para resguardo de delincuentes y rodeada de fosas clandestinas.

Mientras Reynalda guardaba silencio, su vecina comentó que allá en los altos habían asesinado a algunos de sus familiares. Por eso se encuentra hoy lejos de su tierra, en un lugar donde nadie habla su lengua. Descendió desde lo más alto hasta el nivel del mar, donde soporta las temperaturas extremas del verano de la costa.

Reynalda no es la única desplazada por la violencia que llegó en busca de un hogar y de un poco de paz.

También se asentaron aquí otros dos grupos familiares de tepehuanes del sur, una etnia que tradicionalmente habita en el área meridional de la Sierra Madre Occidental, en porciones de Durango, Nayarit, Zacatecas y Jalisco. Y que por su toponimia son los “propietarios de la serranía”.

Por la acción de los grupos armados se han dispersado aun más, lamenta don Roque Vargas Aragón, líder de 90 familias desplazadas de la sierra del sur de Sinaloa que se han reubicado en Villa Unión.

Pero desde hace tres meses, parte de este grupo ha comenzado a “migrar” a Santa Fe. Hoy son 43 familias.

De estas, siete son originarias de La Rastra, la misma región de donde viene Reynalda, y se espera que los próximos días arriben quince familias más con todo y niños, dado que la inseguridad no cede en la sierra.

Entre la tormenta y el parque de la Esperanza

Cuando llegaron a Santa Fe, los desplazados se encontraron con casas solas, vandalizadas, llenas de basura, maleza, ratas y alacranes. Tomó varias semanas dejarlas habitables.

Pero cuando por fin habían terminado de acondicionar un poco sus hogares provisionales, los sorprendió el impacto de la tormenta Narda, el 30 de septiembre.

Los vientos no sólo dañaron las ya de por sí precarias viviendas, sino que provocaron la caída de una gran cantidad de árboles, bloqueando el acceso de la calle Ventura, que comunica al último cuadro del fraccionamiento, donde ellos se refugiaron.

"Se cayeron muchos árboles, se estancó el agua del canal pluvial, se llenó de encharcamientos y proliferaron moscos, así que nos unimos para limpiar y evitar que los niños se enfermen”, explicó Don Roque Vargas, quien también fue desplazado por la inseguridad en las comunidades serranas, pero del municipio de Concordia, hace un par de años.

Después de los destrozos que dejó la tempestad, este sábado se propusieron no sólo arrancar la maleza y sanear el canal pluvial, sino también podar los árboles y rescatar un parque en abandono.

Con ayuda de personal de la dirección de Ecología, Vivienda y Tenencia de la Tierra y el Instituto Municipal de la Juventud, que llevó a varios jóvenes voluntarios, transformaron el lugar en un espacio donde hoy se ven niños jugando.

“Lo bautizamos como el parque de la Esperanza”, dijo una de las mujeres que participaron en la jornada.

¿Quiénes son los tepehuanes del sur?

- Los tepehuanes del sur son uno de los cuatro grupos indígenas que habitan en la región conocida como el Gran Nayar, en el área meridional de la Sierra Madre Occidental, en porciones de Durango, Nayarit, Zacatecas y Jalisco

- Se les denomina “del sur” para distinguirlos de un grupo de tepehuanes que habita en Chihuahua, al que se le conoce como tepehuanes del norte

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