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Recuerdan su deceso, entre poesía de Amado Nervo, en Mazatlán
Hablan de la muerte y de los versos del poeta nayarita, colaborador de Correo de la Tarde
Héctor Guardado
02/06/2018 | 10:21 AM
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Foto: Carlos Zataráin

MAZATLÁN._ En la larga jornada de homenajes a Amado Nervo que se realizaron en Mazatlán, en la charla del viernes por la noche, Alejandro Reyes, un seguidor del poeta mexicano, habló de la apoteosis que significó su funeral en México, mientras que Octavio Campa, analizó su poesía.

Reyes describió el último viaje de Amado Nervo a Sudamérica, paso a paso describió una larga travesía que inició el 7 de noviembre 1918 en la Ciudad de México, llegó a Nueva York, de ahí viajó a Francia en donde se quedó alrededor de 20 días, para zarpar de Inglaterra el 25 enero hacia Buenos Aires y de ahí a Montevideo, a donde llegó el 21 de marzo para presentarse como el nuevo embajador de México en Uruguay.

En esa capital murió de problemas digestivos el 24 de mayo de 1919, hace ya 99 años, tenía 48 años de edad, que era el promedio de vida de un hombre mexicano en la segunda década del Siglo 20.

Lo que impresionó al público que asistió a una de las salas del Museo de Arte de Mazatlán fueron los homenajes que recibió su cuerpo sin vida en los puertos a los que llegó el barco que trajo sus restos a México: Río de Janeiro, Pernambuco, Trinidad, La Guayra en Venezuela, Kingston y La Habana.

En Veracruz lo recibieron 20 mil personas, y el 14 se realizó su entierro y lo acompañaron del edificio de la Secretaría de Relaciones Exteriores al Panteón de Dolores 300 mil personas, en una Ciudad de México que contaba con 700 mil habitantes, casi la mitad de la población de la capital siguió el féretro por las calles de la Ciudad de México, ni Pedro Infante fue acompañado por esa proporción de la población de la metrópoli.

Su poesía

La poesía de Amado Nervo pertenece al periodo Modernista mexicano; junto a Gutiérrez Nájera son sus máximos exponentes.

La obra del nayarita gozó de gran popularidad entre el pueblo que, aunque en su gran mayoría no sabía leer, se aprendía de memoria los poemas de estos escritores que eran para la época lo que hoy es un rock star. Fueron los últimos poetas que gozaron de ese estatus en México.

El grupo de Los Contemporáneos en los años 20, del siglo pasado, renovaron y actualizaron la poesía mexicana con la sólida obra de escritores de la talla de Javier Villaurrutia, Salvador Novo, José Gorostiza, Gilberto Owen, Jorge Cuesta, ellos renovaron las formas, pusieron la simiente de la literatura mexicana del Siglo 20 y la propuesta de la generación de Nervo quedó caduca, por eso cuando se relee el trabajo poético del homenajeado, el lector se tiene que remontar a la época para poder valorarla y que no se vea disminuida y anacrónica a un lado de la fuerza de la poética creada en la segunda y tercera década del Siglo 20.

No pasa lo mismo con su prosa, las crónicas periodísticas tienen actualidad y un joven que empieza en el periodismo puede aprender de la manera en que Nervo construía su prosa.

El también poeta Octavio Campa comentó que la poesía de Nervo tuvo tres etapas, en la primera se aprecia un Nervo verborréico, en la segunda se consolida su formación y en la tercera se siente la madurez en la economía de las palabras y la profundidad de las ideas.

 LECTURA DE POEMAS

Al final de la charla, los poetas Ana Belén López, Moisés Vega y la actriz Anahí Juárez leyeron algunos poemas de Perlas negras, el primer libro de poesía que escribió Nervo y que se cree empezó a crear en Mazatlán porque tiene muchas referencias al mar.

También se leyeron Presentimiento, Dormir, Leonor, Después, Canción para Eloísa y su más famoso verso que se sigue repitiendo En paz.

La atmósfera de la velada fue aderezada con sonidos, música del Porfiriato, que fue interpretada por Miguel Rivera, e incluyó: fragmento del vals Alejandra, Elodia de Elorduy y Nebulosa del compositor duranguense Ricardo Castro.

Foto: Noroeste/Carlos Zataráin

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