Este medio electrónico utiliza cookies para mostrar contenido personalizado y publicidad segmentada relacionada con sus preferencias. Si continúa en nuestro sitio o aplicaciones, entendemos que otorga y acepta plenamente que sus datos recabados serán utilizados mediante las disposiciones y términos de nuestro aviso de privacidad.
Columna
Saber Vivir: Una vuelta más al Sol
El psicólogo clínico y tanatólogo Octavio Robledo comparte expeciencias para saber vivir
Octavio Robledo
12/04/2019
Marcar como favorita
Foto: Noroeste

Hace poco cumplí años, para ser exactos el 31 de marzo. En primer lugar, hacía tiempo que no me quedaba a festejar ese día, optaba por irme de viaje y como ahora saldré después, se me ocurrió hacer una reunión entre amigos para festejar. La verdad, pocas veces he organizado una fiesta de cumpleaños mía, pensé en unos cuantos invitados y al hacer la lista, fui agregando poco a poco amigos, que han sido gente importante en mi vida.

Para sorpresa mía, ese ejercicio de la lista subió a 22 invitados; eso inmediatamente me estresó, pensar en qué cenar, cómo iban a llegar pues el Malecón estaría cerrado desde las cinco de la tarde por el festival de la luz. ¿Pastel? ¿Bebidas? Hasta me preocupó el hielo. Estaba tan intranquilo por todos los detalles porque realmente no estoy acostumbrado a convocar a tantas personas. Siempre hago reuniones de pocos invitados. Me gusta que todos estemos integrados en una sola mesa, pero me salvó una invitación de Claudia Michel en complicidad con Cosby Quintana. Ellas me iban a festejar por su cuenta en la boda de la hija de Claudia, que se casaba el mismo día que yo quería hacer mi fiesta de cumpleaños.

En ese momento decidí dejarme fluir, soltar la organización de la reunión y suspender; fue lo mejor. Me la pasé muy bien. Esos amigos que estaban en la lista se hicieron presentes en reuniones pequeñas en diferentes días y lugares. Fue algo maratónico, pues comenzamos a festejar el jueves y terminamos el domingo, que realmente era el día oficial de mi cumpleaños.

Recibí una gran cantidad de regalos, todos muy apreciados, pero el mejor regalo que recibí fue la honestidad y las emociones que trasmitían mis pacientes al felicitarme por cumplir un año más. Los adultos mayores de casa MoMa, tan expresivos siempre, y también las atenciones por mis compañeros de trabajo, que se organizaron en los dos turnos para festejar.

Cumplir años también es una oportunidad de reflexionar lo que has hecho, cómo lo has realizado, cómo lo califican a los que prestas un servicio, que es mi caso; cómo andas en lo familiar, en lo social y también en lo económico; cuáles son tus planes a futuro, a dónde te ves y rodeado de quién para el siguiente cumpleaños. Es tiempo de hacer una estrategia para cumplir lo que quieres obtener en tu vida, que dentro de tus planes sea llegar sano a la siguiente.

Les dejo a continuación unas palabras que en 2018 escribió Alonso Monroy, en su columna Camino ligero, del Periódico Excélsior.

“Dicen, los que observan las estrellas, que cuando cumples años, el Sol vuelve al lugar exacto del universo en el que se encontraba el día que comenzaste a transitar por la tierra, cuando abriste los ojos por primera vez. Así, la luz vuelve a iluminar a la Luna y a los planetas desde el mismo punto del espacio de aquel vibrante momento en el que inició tu existencia; el cosmos se vuelve a alinear mirando hacia ti. Ese momento estelar sólo se repite una vez en el año y por eso decimos que celebramos haber completado una nueva vuelta al Sol. Celebramos que se cierra y se abre un nuevo ciclo, celebramos una nueva cosecha, pero sobre todo, celebramos que el cielo nos vuelve a dar la oportunidad de hacer consciente nuestro paso por esta tierra. Observar la manta que fue bordada con estrellas, nos hace entender y reflexionar lo que ya se ha recorrido y lo que está por venir. Por eso dicen, en los pueblos originarios, que cuando cumples una vuelta al Sol, vale la pena tomarse un instante para ser consciente de toda la energía que llevas en tu nombre y en tu esencia. Vale la pena abrir un espacio para agradecer la fuerza y la luz que te hacen único, vale la pena darse un respiro para elevar el espíritu. Un tiempo para sentirte dichoso y pleno de tu camino. Un alto para recoger los pasos ya andados y mirar el nuevo sendero que se descubre ante ti, la nueva vuelta al Sol”.

Notificaciones
Entérate antes que nadie
Recibe notificaciones en tu navegador
Al suscribirte estás aceptando los términos y condiciones de servicio
Comentarios
Elevemos la conversación
Noroeste cree en la conversación abierta y responsable. Por eso este espacio es exclusivo para suscriptores y usuarios registrados. Opina con respeto.
El resto del contenido es exclusivo para usuarios registrados de Noroeste
Acceso   Registro
Utiliza tu red social favorita
   
Mediante correo y una contraseña
Recomendamos para ti

Oportunidades