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DÍA DEL PADRE
Ser papá es un privilegio, dice el artista Leopoldo Beltrán
El artista, cantante, compositor y empresario comparte su experiencia en la paternidad
Nelly Sánchez
16/06/2019
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Foto: Marco Ontiveros

Ser artista es para Leopoldo Beltrán crear sin límites, lo que se imagine, pero ser papá es algo divino, que viene de arriba, un privilegio que decidió disfrutar.

"Ser papá es algo invaluable, porque tú pudieras crear lo que te imagines como artista, no hay límites en un lienzo, ni de colores, formas o cosas, puedo plasmar incluso cosas que no existen, como un dragón volando sobre el planeta... pero en el caso de mis hijas, eso es algo divino, de arriba".

Conocido como artista visual bajo el nombre de Juleo Calderón, integrante del Movimiento Artístico Internacional, con el que cada año participa en alrededor de 15 exposiciones internacionales, la paternidad llegó a su vida hace 21 años.

"Me caso y al año y medio nace mi primera hija Alison y decido disfrutarla por 15 años, y luego nace Ana Sofía, que fue una manera de rejuvenecer, porque lo que recuerdo de haber vivido como padre a los 22 ó 23 años, lo vivo de nuevo ya con 40".

 

 

Ser artista

Leopoldo Beltrán tiene más de 25 años dedicado al arte, pero no exclusivamente, ha sido además representante de artistas, empresario y cantante, esto último por más de 35 años.

Pero ser artista plástico lo decidió siendo muy joven, en una ocasión cuando pasó una larga temporada en Guanajuato, de dónde es originaria su mamá, y le tocó un Festival Cervantino lleno de artistas.

"Yo desde niño dibujaba, una vez agarré el lápiz, la pluma y rayé las paredes. Mi papá, en lugar de regañarme, me dijo que era bueno que me gustara pintar, pero que había donde hacerlo y me compró artículos para pintar, mi sueño era dibujar o diseñar carros", comparte.

"Pero el golpe fue cuando en uno de los Cervantinos veía artistas que a eso se dedicaban, que viajaban, vivían del arte, ver la manera en como manejaban el óleo, la espátula, el acrílico, pintura rápida y dije 'cuando regrese a Culiacán voy a empezar a aprender arte´".

De regreso en Culiacán se puso a buscar artistas y encontró que Ernesto Ríos estaba poniendo su galería muy cerca de la casa donde vivía su mamá, luego conoció al pintor Osiris Padilla y entonces comenzó su quehacer en el arte.

"Esa fue mi escuela desde los 20 años, ahorita tengo 45, pero siempre dibujé, recuerdo que en quinto de primaria me quedaba en el salón a la hora del recreo, era fascinante porque para mí era una hora de clase de arte, pues el maestro nos ponía a dibujar", comparte.

"Igual en la preparatoria, me fui a dibujo técnico porque te enseñan a manejar materiales y he buscado talleres donde aprender a usar materiales como fibra de vidrio, resina, madera... no me he enfocado en una sola técnica, he aplicado diferentes".

Recuerda que la primera vez que expuso fue en una colectiva en Canacintra, tenía que abordar el tema de la construcción y decidió hacer un abstracto con una cuchara de albañil, escalera, escuadra. saco de cemento, en un lienzo de 40 x 50.

"Lo llevé y la secretaria me pidió ficha técnica y un avalúo... imagínate que vas iniciando en una exposición, me acuerdo que le puse 3 mil pesos, hace 20 años y la chava ve, anota y cuando ve el avalúo sonríe, como si dijera este cuadro no vale ni 50 pesos. Pero esa sonrisa me impulsó, pensé, 'mis cuadros van a valer esto y mucho más'".

A aquella exposición fue su papá a quien le agradeció mucho porque fue por él, que nunca lo limitó, y al contrario, lo impulsó a seguir pintando.

Después de esa, han surgido exposiciones internacionales, ha vendido obras, y su carrera ha ido en ascenso.

"Me empecé a asociar con Ernesto Ríos, cuando empezó el MAI y ahora con Jorge Luis Hurtado y no me he dedicado 100 por ciento al arte, soy empresario, tengo oportunidad de trabajar con grandes artistas, estoy a cargo de promoción y mercado técnica de Madel Music, manejamos artistas, pero sí tengo unas 15 exposiciones al año, internacionales, desde hace 8 o más años".

El canto es otra de las profesiones que más orgullo le han dejado, pero además creó una empresa con su hermano Miguel, que se dedica a crear coches a la medida, en fibra de vidrio.

"No me aburro, tengo proyectos personales y he podido cumplir todos mis sueños a corto y mediano plazo".

 

 

La paternidad

Leopoldo Beltrán dice que nunca ha creado afectividad con los niños, no le gusta andar correteándolos ni conviviendo con ellos, pero con sus hijas se tira al piso para jugar con ellas.

"Acabo de comprar un castillo de princesas, ya lo armamos, me pongo a jugar con las muñecas con Ana Sofía, con Alison fue igual. Y desde que llego del trabajo es puro jugar, hacer las tareas, me dejo peinar, me hace chongos, esa integración he manejado".

Cuando le preguntan si hubiera querido tener un hijo varón, dice no. Que sus hijas han llenado ese mundo.

Pero luego reflexiona y dice que sí hubo alguien que fue quien fue de alguna manera su hijo, y es su hermano Miguel, el menor.

"Cuando yo tenía 15 años nació Miguel, es el hijo que no tuve, cuando nació mi hija Alison, él tenía 7 años, crecieron juntos, me llevaba a los dos al parque a jugar, a Alison le compraba muñecas y a Miguel le compraba carros", recuerda.

Ahora Alison tiene 21 años, estudia mercadotecnia, no le gusta el arte pero canta bien; y Ana Sofía tiene 6 años, va en primero de primaria y desde que nació ha visto lienzo, colores, pinceles.

"Ella dice que es bailarina de ballet y manchadora, porque para ella pintar es manchar".

El principal consejo para ellas, dice, es que sepan lo que les gusta, en lo que tienen habilidades y decidan con base en sus sueños, que son personales y nadie puede influir en ellos, de lo contrario se frustrarían.

"Yo he sido muy afortunado, mis hijas nunca se han enfermado, nunca han ido a un doctor, yo no sé lo que es estar en un pediátrico... Me siento muy privilegiado por donde quieras, con Dios, la sociedad, mi familia, mi entorno", asegura.

"Fui un niño y hoy un adulto afortunado, jamás padecí de hambre, ni me faltó ropa o cosas, y lo que yo recibí es lo mínimo que daré a mis hijas... si yo siempre salí de vacaciones, tuve alimento, tuve de más del promedio, eso es lo mínimo para ellas".

Y ser artista es parte de un legado que también dejará no solo a ellas sino a otras personas.

"Como artista estoy dejando un legado para otras personas, hay murales en los que he participado, que los veo de portadas en FB, o en selfies, cuando yo ya no esté, mis hijas irán con sus amistades y dirán 'eso lo pintó mi papá', los nietos igual, porque el arte trasciende".

 

 

"A mí me gusta jugar con mis hijas, convivir, darles el tiempo, porque lo necesitan... si eres papá, si ya tienes responsabilidad, es tu manera de dar las gracias"

Leopoldo Beltrán

 

PARA SABER

- Leopoldo Beltrán tiene más de 25 años como artista plástico, bajo el nombre de Juleo Calderón.

- En el terreno de la música, su trabajo en la representación de artistas, como productor, lo conocen como Polito Beltrán.

- Como cantante tiene más de 35 años.

- Es compositor.

 

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