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IN MEMORIAM
Sergio de Cima Güereña, un empresario de Mazatlán tocado por la fortuna
Pierde Mazatlán a un empresario visionario, protagonista de la época de oro de la hotelería porteña
Ariel Noriega
26/05/2018
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Foto: Noroeste

Tocado por la fortuna, alto, inteligente y buen mozo, y además le tocó vivir en Mazatlán... Sergio de Cima Güereña no podía ser otra cosa que un hombre feliz.

El jueves por la madrugada murió un mazatleco ejemplar que supo exprimir la vida hasta el último momento, empresario capaz de adivinar el crecimiento económico del puerto, copropietario de uno de los hoteles de moda de mitad del siglo pasado e inversionista en terrenos de playa en México y propiedades en Estados Unidos.

Solía “despachar” desde la mesa número 21 del restaurante del Hotel De Cima, a donde todos los días llegaban amigos y familiares a saludarlo, y que llegó a convertirse en una de las tertulias más tradicionales del puerto.

Le gustaba viajar por lo menos tres veces al año, pero con todo y familia, llegó a hacer viajes con 25 personas, y viajaba por todo el mundo.

Heredero de una gran tradición familiar, don Sergio supo acrecentar el patrimonio que recibió y durante toda su vida se dedicó a hacer el bien, dejando una lista interminable de amigos.

Respetado por los gobernadores en turno y amigo de los empresarios más importantes del puerto, Mazatlán pierde a un pilar de su sociedad, pero sobre todo se va un hombre que sabía vivir.

En uno de los recientes eventos inmobiliarios que se le vio, don Sergio de Cima en la primera piedra de Camino al Mar. 

 

 

Origen

Nacido como Gilberto Sergio de Cima Güereña, el 2 de agosto de 1930, don Sergio fue parte de una las 10 familias que hicieron posible el desarrollo de Mazatlán.

Su árbol genealógico se puede rastrear en internet y cuenta las peripecias de Juan de Cima, un asturiano de Oviedo, España, emigrado a San Francisco, Estados Unidos, donde haría fortuna en la minería.

Juan de Cima crío a cinco hijos, uno de ellos, Arthur de Cima León, llegaría a Mazatlán a finales del siglo 19 y se casaría en la catedral con Rosa Urrea de la Torre.

De Cima León llegó a ser el dueño de la concesión municipal para producir energía eléctrica, distribuir el agua y la telefonía, convirtiéndose en uno de los principales empresarios del puerto a principios del siglo 20.

El empresario tuvo ocho hijos, uno de ellos, Arthur David de Cima Urrea, nació en 1902 y se convirtió en un próspero empresario, pionero de la captura de camarón, constructor de barcos camaroneros y fundador del Hotel de Cima.

De Cima Urrea se casó con Justina Güereña Almada y tuvieron cuatro hijas y dos varones hombres, Arturo y Gilberto Sergio.

Aunque eran copropietarios, Arturo siguió al frente de los negocios de la pesca, mientras Sergio se puso al frente del Hotel De Cima, que viviría sus años dorados durante la segunda mitad del siglo 20.

Para darse una idea de la importancia del Hotel De Cima, basta recordar que fue el primer hotel en Mazatlán con contar con aire acondicionado y teléfono en las habitaciones.

El empresario mazatleco solía recibir en su Mesa 21 del Hotel de Cima a amigos, políticos y empresario. Aquí lo acompaña Heriberto Galindo.

 

 

La edad de oro

Al joven Sergio de Cima le tocaron los años dorados del Hotel de Cima, su primo Enrique González Güereña lo recuerda alto, joven y en un auto convertible, cuando el hotel era el epicentro del turismo en Mazatlán.

Se casó con Olivia Aldrete Hass, en 1944, y tuvo a Olivia, Mónica, Adriana, Fernanda, Alejandra y Sergio, en ese orden.

Su matrimonio terminaría en un divorcio amistoso y hasta su muerte mantuvo una relación de amistad con su ex esposa, y viviría el resto de su vida como un eterno soltero.

Una de sus pasiones era la cacería y lo hizo a lo grande, le gustaban los grandes trofeos, así recorrió África, Sudamérica, Asia y gran parte de México.

Además de heredar grandes extensiones de tierra en Mazatlán y el Hotel De Cima, don Sergio inició inversiones en zonas de playa, adquiriendo propiedades en Camarón Sábalo y Sábalo Cerritos, que después vendería a los empresarios hoteleros.

También invirtió en terrenos en Arizona, Estados Unidos, consolidando su patrimonio y dando muestras de una visión extraordinaria para la época.

El periodista Fred Álvarez compartió una foto de él con Sergio de Cima en una reunión en su hotel.

 

 

La mesa 21

Le gustaba la buena comida, desde una gordita bien hecha hasta los grandes banquetes, capaz de comer y beber durante horas, y generalmente pagaba la cuenta…, la de todos.

La mesa 21 siempre estaba llena de frutas, café y postres para sus amigos, que se contaban por decenas.

Todos los días lo acompañaban de cinco a seis personas y los fines de semana tenían que apartar tres mesas para recibir hasta 20 personas, los asiduos eran los amigos cercanos, pero de repente aparecían ahí personajes de la política o el mundo empresarial.

En la mesa 21 se discutía de todo, sobre todo de política; las reglas eran sencillas, se podía hablar de cualquier cosa, pero dejaban fuera los temas de religión y nunca, nunca, se hablaba en contra de una mujer, la caballerosidad ante todo.

El eje central y anfitrión de la mesa era don Sergio, el único capaz de dirimir una diferencia en una discusión y el único con la autoridad para echar fuera a alguien que no respetara las reglas de urbanidad.

Decenas de políticos se sentaron a su mesa, gobernadores, alcaldes y diputados llegaban a saludar.

“Fue un hombre respetado por la clase política, no había político que no le prestara atención, respeto, porque sabían que era un hombre cuya opinión era importante”, asegura González Guereña.

Sus amigos nunca lo escucharon quejarse, incluso la tercera edad la sobrellevó con una dignidad y una soltura envidiable, todavía la semana pasada organizó una comida, y se quedaron pagados los boletos para un viaje a Puerto Vallarta que haría con su familia.

Hasta el final fue feliz, siempre dispuesto a sacarle jugo a una vida que le dio todo,y don Sergio siempre la supo aprovechar.

 

 

 

 

PERFIL

Gilberto Sergio de Cima Güereña

- Nació el 2 de agosto de 1930

- Copropietario del Hotel De Cima y empresario inmobiliario.

- Se casó con Olivia Aldrete Hass

- Hijos: Olivia Teresita, Mónica, Adriana, Fernanda, Alejandra y Sergio de Cima Aldrete

- Su padre, Arthur de Cima Urrea, fue uno de los precursores del negocio de captura de camarón y fundador del Hotel De Cima.

- Su abuelo, Arthur de Cima León, nacido en California y de padre español, llegó a Mazatlán en el último tercio del Siglo 19, y fue propietario de empresas de telefonía, luz eléctrica y agua en el puerto.

 

 

 

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