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Sonríe, igual ya valió madre: Jesús Scopelitis; el empresario convirtió su pasión en su negocio
Habló de sus ímpetus por emprender en el volumen 27 del evento FuckUp Nights Culiacán
Istar Meza
12/04/2019 | 2:43 PM
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Foto: Roberto Armenta

CULIACÁN._ Siempre le ha gustado el beisbol, por lo que decidió hacer de su pasión un negocio. Pero las cosas no le han resultado como esperaba; sin embargo, su reto es mantenerse de frente y con una sonrisa ante las adversidades.

Jesús Scopelitis, director general de Jasa Sport, comenzó su idea de negocio en 1995 en un viaje que hizo a Las Vegas con sus amigos.

Recordó que pasaron por una tienda de deportes, en la cual había un lote de spikes en 20 dólares cada par y lo compró todo.

El primer negocio con el cual comenzó fueron unas jaulas de bateo denominadas HomeRun Derby que comenzaron siendo un éxito total y así se mantuvieron por mucho tiempo, pues eran las únicas que había en la ciudad.

En su mismo afán de contagiar a más personas de su pasión y en su mismo “rollo”, traía la fascinación de las gorras y fue así como inició con Fanatics Sport en 2008, comenzó a crecer mucho y abrió más sucursales en Mazatlán, Los Mochis y Guadalajara.

“Abrí como loco sucursales, y vendía, los batos de New Era me tenían bien piñado, me invitaban al juego de estrellas y ahí iba yo de pendejo, estaba haciéndoles su estudio de mercado peladito, después en la misma piñadera puse un bar, el Fanatics Bar, que acaba de cerrar hace dos meses”, destacó.

Scopelitis refiere que en su fanatismo por el béisbol y al considerar el clima de la ciudad, puso un centro de entrenamiento de beisbol, particular, techado llamado Strike Sport, sin investigar cuánto le costaría la renta del lugar, ni todos los insumos y que al final el único cliente que iba era él.

“Al final hay que sonreír si ya nos va a cargar la chingada, yo lo que hice, lo hice con muchas ganas, si está gacho, pero prefiero decir lo intenté que haberme quedado con la duda”, señala.

Dice que cuando ves que tu negocio está fracasando y no hay nada qué hacer, es pensar que después se acomoda todo, porque nunca se va a desapegar, que es como un hijo que tienes y que vas a querer siempre aunque salga malo o juegue basquetbol.

Considera que lo que le falta es saber delegar, saber en quién confiar cosas críticas y aunque no se arrepiente de haberse dejado llevar por su pasión, si pudiera volver el tiempo volvería a hacerlos, pero con más cuidado, dijo en su intervención en el volumen 27 del evento FuckUp Nights Culiacán.

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