Este medio electrónico utiliza cookies para mostrar contenido personalizado y publicidad segmentada relacionada con sus preferencias. Si continúa en nuestro sitio o aplicaciones, entendemos que otorga y acepta plenamente que sus datos recabados serán utilizados mediante las disposiciones y términos de nuestro aviso de privacidad.
Tras incendiarse su casa en Mazatlán, los Martínez buscan levantarse
En el siniestro que acabó con su vivienda, esta familia estuvo a punto de morir consumida por las llamas
Fernanda Magallanes
11/01/2019 | 11:14 AM
Marcar como favorita
Foto: Carlos Zataráin

MAZATLÁN._ El 6 de enero, mientras otros niños jugaban con los regalos que los Reyes Magos habían traído, la familia Martínez Pacheco luchaba entre la vida y la muerte.

Su casa en la Ampliación Flores Magón se incendió, era mediodía, lo recuerda el señor David, él y uno de sus hijos estaban en la tienda cuando comenzó a salir el humo y las llamas consumían lo que alcanzaban a su paso.

Te puede interesar: Incendio acaba con una vivienda en la Ampliación Flores Magón en Mazatlán

“Fue un corto circuito, nos incendió las tablas, las láminas y acabó con todo, nos dejó sin nada, afortunadamente ninguno estaba ahí, mi esposa con la niña estaba en el hospital, uno de los niños estaba en el cuarto de aquí arriba y nosotros en la tienda”, explicó David.

“Quise apagar el incendio pero no podía ni entrar, y todo se quemó muy rápido, lo perdimos todo, mi herramienta de trabajo, las pocas cosas que ya teníamos, camas, sillas, la comida, ropa, todo”, comentó.

Para Adán, de 3 años, y Keny, de 1 año, parece que el incendio fue nada, ellos continúan con su sonrisa, jugando, pero para sus papás, incluso para su hermana, de 14 años y está embarazada, el incendio en su vivienda es una tragedia de la que no se van a recuperar.

Grupo Editorial Noroeste, gracias a sus lectores, les llevó juguetes a los dos pequeños; pelotas, carros de madera, burbujas y ropa para todos, aligerando el momento pesado por el que pasan.

“Estamos de pie y es lo que importa, tengo que ir a ver dónde consigo herramientas y volver a trabajar, me quedé sin mi herramienta, no tenemos dinero para la despensa, para los pañales, estoy desesperado, pero con mi hija embarazada me quedo a cuidar a los dos pequeños, no hayamos la puerta”, dijo.

La casa quedó destruida, tablas quemadas, juguetes derretidos por el fuego, no hay espacio que pueda volverse a utilizar como vivienda, después de más de 10 años de intentar levantarla.

Notificaciones
Entérate antes que nadie
Recibe notificaciones en tu navegador
Al suscribirte estás aceptando los términos y condiciones de servicio
Comentarios
Elevemos la conversación
Noroeste cree en la conversación abierta y responsable. Por eso este espacio es exclusivo para suscriptores y usuarios registrados. Opina con respeto.
El resto del contenido es exclusivo para usuarios registrados de Noroeste
Acceso   Registro
Utiliza tu red social favorita
   
Mediante correo y una contraseña
Recomendamos para ti

Oportunidades