Este medio electrónico utiliza cookies para mostrar contenido personalizado y publicidad segmentada relacionada con sus preferencias. Si continúa en nuestro sitio o aplicaciones, entendemos que otorga y acepta plenamente que sus datos recabados serán utilizados mediante las disposiciones y términos de nuestro aviso de privacidad.
COLUMNA
Vértigo en línea: Tras la tormenta
.
Ernesto Diezmartínez Guzmán
24/05/2018
Marcar como favorita
Foto: Internet

Hirokazu Koreeda es uno de los grandes maestros del cine contemporáneo, acaso el mejor director japonés de nuestra época –de hecho, acaba de ganar la Palma de Oro en Cannes 2018 con su más reciente largometraje, Manbiki Kazoku (2018).

Sin embargo, aunque buena parte de su obra se ha estrenado en el país, la realidad es que muy pocas veces llega a exhibirse en Culiacán. Este fue el caso de Tras la tormenta (Umi yori mo nada fukaku, Japón, 2016), cinta exhibida en Una Cierta Mirada en Cannes 2016 y estrenada en la Ciudad de México hace casi un año, en julio de 2017. Por desgracia y para variar, la película nunca llegó a las salas culichis. No importa: el filme ya está disponible en las páginas web de Cinepolis Klic (www.cinepolisklic.com) y de Filmin Latino (www.filminlatino.mx) –aunque aquí con el título de Después de la tormenta.

Al inicio de Tras la tormenta, la matriarca viuda Yoshiko (Kiki Kirin) está preparando un guiso familiar. “El sabor impregna los ingredientes si lo dejas enfriar despacio y dejas que se asiente toda la noche”, dice la alegre anciana.

 Es el mismo caso de esta película y de otras de Koreeda: un cine familiar que avanza sin demasiadas complicaciones, sin prisas de ninguna especie pero que, al final de cuentas, termina asentándose en la memoria mucho tiempo después de que la cinta ha finalizado.

Algunos dirían que Ryota (Abe Hiroshi) es un fracasado. Otros que es un “talento que florece tarde”. Divorciado, ve cada mes a su hijito Shingo (Yoshizawa Taiyô), no paga a tiempo la pensión alimenticia a su exesposa Kyoko (Maki Yoko), se gasta lo poco que gana apostando y vive del recuerdo de haber ganado un no tan prestigiado premio literario hace tres lustros.

 La llegada de un tifón a Kiyose, en los suburbios de Tokio en los que vive, le permite a Ryota convivir una noche entera en el departamento materno con su exesposa y su hijito. ¿Cambiará su vida con esa inesperada reunión?

 La mirada de Koreeda –generosa en el fondo, limpia en la forma- no permite albergar falsas esperanzas con estos personajes, pero tampoco los condena al fracaso absoluto.

En algún momento, la sabia anciana Yoshiko le dice a Ryota que la vida es muy sencilla. Solo hay que vivirla en el presente. No se trata de conformismo, sino de aceptación. Hay que entender que se puede llegar a primera base con una simple base por bolas. Después de todo, no siempre se puede dar de hit.

Comentarios: en la página web www.ernestodiezmartinez.com, en la cuenta de twitter @Diezmartinez y en el correo electrónico ernesto.diezmartinez@gmail.com

 

Notificaciones
Entérate antes que nadie
Recibe notificaciones en tu navegador
Al suscribirte estás aceptando los términos y condiciones de servicio
Te puede interesar..

Oportunidades