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COLUMNA
Vértigo en línea: Yo no me llamo Rubén Blades
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Ernesto Diezmartínez Guzmán
04/04/2019
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Foto: Cortesía

Estrenada en la Cineteca Nacional y en otros cines del circuito cultural chilango en septiembre del año pasado, ha llegado a través del streaming el buen documental biográfico Yo no me llamo Rubén Blades (Panamá-Argentina-Colombia, 2018), cuarto largometraje –y tercer documental- dirigido por Abner Benaim (multipremiada cinta documental Invasión/2014, no visto por mí). La película está disponible para ser revisada desde el pasado 2 de abril en HBO-Go y, es de suponerse, pronto estará en otras partes. Habrá que verla, porque triple contra sencillo que un documental panameño sobre un músico salsero nunca llegará a exhibirse en esta ciudad.

La cinta inicia con una desarmante reflexión: "el que tiene más pasado que futuro, tiene que organizar su tiempo". Con este muy articulado dictum del propio biografiado Rubén Blades, inicia este convencional pero muy informativo y entretenido filme documental sobre el músico, cantante, compositor, actor y, por si usted no lo sabía, egresado de Derecho de Harvard, fallido candidato presidencial panameño, ministro de turismo de su país, obsesivo coleccionista de cómics... ah, y también -what-a-shock!- consumado mujeriego. 

Realizado a lo largo de tres años, el realizador Benaim siguió a Rubén Blades por cuanto concierto ofreció por aquí y por allá (en Panamá, Colombia, México, Puerto Rico y Estados Unidos), lo acompañó en sus recorridos por su propio barrio natal panameño, recogió sus testimonios -y los de muchos otros artistas más- sobre sus inicios musicales en la legendaria disquera Fania y su encuentro clave con Willie Colón, además de mostrarnos imágenes de archivo de algunas de sus piezas más emblemáticas como "Plástico", "Buscando guayaba" y, por supuesto, "Pedro Navajas".

El protagonista Rubén Blades domina con claridad el documental de principio a fin, no solo porque, obviamente, él es la persona biografiada, sino porque es evidente que el panameño mostró solamente lo que quería él mostrar de sí mismo y de su historia musical, personal y familiar. No hay lados oscuros por descubrir -a no ser que sabemos del hecho de que Blades aceptó la paternidad de un hijo de 37 años de edad-, pero tampoco importa mucho: con la salsa, su música y su voz es más que suficiente.

Comentarios: en la página web www.ernestodiezmartinez.com, en la cuenta de twitter @Diezmartinez y en el correo electrónico ernesto.diezmartinez@gmail.com. Patreon: https://www.patreon.com/diezmartinez

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