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TALENTO SINALOENSE
Yamileth es una artista sinaloense y también, una mamá dragón
La artista sinaloense Yamileth Garza comparte cómo ha logrado integrar el arte, la maternidad y las terapias de sanación
Nelly Sánchez
10/05/2018
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Foto: Roberto Armenta

Desde pequeña, a Yamileth le gustaba pintar, con su tía Victoria, que era maestra, aprendió caligrafía y se enamoró del trazo. Luego entró a talleres de acuarela. Dibujaba fuentes, elefantes y jardines y se ganó dos o tres premios escolares.

"Yo me acuerdo todas mis libretas, más que apuntes, tenían dibujos. Siempre tuve claro qué era lo que quería hacer en ese sentido", dice.

Originaria de Culiacán, estudió Artes en la Universidad de Monterrey, de donde es su padre, y fue cuando asumió su carrera como artista.

"En la carrera de artes, exploras muchas cosas: textil, grabado, serigrafía, acuarela. Las formas de la pintura desde lo más básico del dibujo hasta los óleos, técnica mixta, acrílica, collage. Fue muy divertida la carrera, la etapa más divertida para mí".

Al regresar a Culiacán trabajó en la Escuela de Artes José Limón, primero en la organización de eventos especiales y luego subdirectora.

Entonces, llegó María José, su hija, y decidió concentrar su vida a ser mamá.

"Dejé de trabajar, pero no de pintar".

El embarazo para ella es el estado más gozoso de la mujer, pero ser madre, lo más bello.

"Cuando nació María lo primero que dije fue: es lo más sublime que he visto en mi vida" y lo sigue siendo.

 

 

Mamá dragón

Cuando estaba embarazada de su hija María José, la artista Yamileth Garza pintó un dragón con un huevo. Le fascina la astrología, sabe hacer cartas astrales y también de Horóscopo Chino, sin imaginarlo resultó ser mamá de una dragoncita.

"María José y yo somos dragones en el horóscopo chino, rara vez coinciden mamás e hijos con el mismo signo, lo pinté embarazada pero me di cuenta después. Yo soy dragón de fuego y ella es dragón de metal. Si fuera al revés, ella llevaría la batuta, pero gracias a Dios estamos en orden", dice y suelta la risa.

Para ella, su hija ha sido la mejor maestra.

"Yo no sé de dónde sacan que los padre enseñan a los hijos, los hijos son los maestros de los padres", asegura.

"Tú terminas de crecer gracias a los hijos, gracias a ellos te das cuenta del valor de la vida, de la vulnerabilidad, de la importancia de las cosas pequeñas que terminan haciendo las cosas grandes. No dejas de aprender, todos los días eres madre".

Y desde el inicio ha estado incluida en su trabajo como artista. Juntas se divierten, de muchas maneras.

"Yo siempre salía con un arsenal de cosas para divertirnos las dos, gises de banqueta, crayolas y cuanta cosa. Ella ha crecido viéndome pintar, hacer esto, lo que soy y lo que me he vuelto en el camino".

 

 

Artista y maternidad

Yamileth Garza siempre tiene algo que la impulsa a pintar.

"Las ganas. Cuando no tengo bastidor a la mano, agarro cualquier cosa y me pongo a pintar y en cuanto puedo me lanzo por uno. Siempre hay un impulso, una necesidad de pintar", comparte.

"Pero no pinto diario, hay como una curvatura, tiempos de llenado y tiempos de vaciado, momentos en que la obra es menos y distinta. De repente estoy haciendo puro dibujo chiquito y de repente es como si necesitara explayarme. Como si estuviera en un proceso de digerir emociones y después salen".

Y para encausar sus emociones, se ha valido también de las terapias.

Se volvió thetahealer para conocerse a sí misma y estar mejor para su hija. Luego hizo una maestría en constelaciones y como se le acercan muchas personas en busca de una terapia, se volvió terapeuta.

Hace constelaciones, constelaciones pluviales y todo lo ha logrado integrar al arte.

"Una vez que eres algo eso se vuelve parte de tu vida, lo demás se integra, se suma".

Como terapeuta, utiliza el dibujo para conocer el subconsciente de sus pacientes. Como artista, utiliza las imágenes que logra ver en meditación thetahealing para pintar.

El thetahealing es un acto de sanación por meditación, para entrar a la frecuencia teta, sanar y crear una realidad más sana.

En la sala de su casa tiene un cuadro en el que plasmó las imágenes que vio de un hueso.

"¿Viste Coco?, que los huesitos de los parientes están brillosos, se separan y se vuelven a unir. Literal, el sistema óseo es feliz, tiende a regenerarse, como en la película", dice.

 

 

El arte y la sanación

Cuando Yamileth termina una obra siente conexión con algo divino.

"Es bien curioso porque sabes precisamente cuándo está terminada, muchas veces alguien dice 'ya acabaste', 'ya quedó' y tú no, todavía le falta. Es como que estás conectada con algo más. Muy románticamente te podría decir que la chispa divina o algo así pero estás conectada con algo más", dice.

"Todo fluye con teflón y mantequilla, a diferencia de cuando te piden algo, que va haciendo paradas, te vuelves más consciente para analizar si sigue siendo lo que te pidieron".

Para Yamileth Garza Bayliss el arte ha sido el vehículo para mostrar emociones.

"Un amigo dice que si no fuera por el arte seguramente muchos nos habríamos vuelto locos. Y yo creo que sí, imagínate qué hacer con tantas emociones, cuando eres muy sensible y le echas coco a muchas cosas, necesitas un lugar donde ponerlas y es muy sano ponerlo fuera para verlo".

Y eso es lo que le ha dado el arte a su vida.

"Me ha dado la capacidad de verme a mí misma".

 

 

'Es bien chilo ser hija de artista'

"Ser hija de artista es bien chilo", asegura María José Espinoza Garza, a sus 17 años.

"Toda tu vida tienes la oportunidad de rayar la banqueta, pintarte todo el cuerpo, rayar tu puerta, si sales con tu mamá y le dices quiero colorear, tiene plumones, pinceles, lápices, sacapuntas, borradores, brillitos, pegamento...".

Y eso no es todo, advierte, la ropa es única porque todas tienen una manchita pequeña que dice "Hija de artista".

María José estudia preparatoria, estudia teatro y aunque le gusta pintar, le apasiona más la música. Como a su padre, dice.

"Me gusta poner el celular y en el piano y sacar canciones, también me gusta escribir y ahí como que toco el chelo".

Siempre necesita tener audífonos cerca porque escuchar música es su hobby y le encanta coleccionar canciones.

 

 

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