Diócesis lamenta tragedia por explosión de pirotecnia en Temascalcingo, Edomex
Dos sacerdotes resultaron heridos y se encuentran fuera de peligro; la Iglesia solicita apoyo para las personas hospitalizadas y sus familias
La Diócesis de Atlacomulco expresó su “profundo pesar y consternación” ante una explosión de pirotecnia registrada durante una fiesta patronal en la Parroquia de Nuestra Señora de la Luz, en el municipio de Temascalcingo, Estado de México, que dejó al menos 13 muertos y 49 heridos.
La explosión ocurrió en la parroquia ubicada en localidad de Santa María Canchesdá, durante las vísperas de la fiesta patronal celebrada la noche del sábado 5 de septiembre, según informa un comunicado de la Diócesis liderada por Monseñor Adolfo Miguel Castaño Fonseca.
El prelado expresó asimismo su “cercanía, solidaridad y profundo pésame a las familias de quienes han fallecido, así como a sus seres queridos y a toda la comunidad que hoy experimenta el dolor de esta tragedia”.
“Los encomendamos a la misericordia de Dios, pidiendo que les conceda el descanso eterno y que dé fortaleza y consuelo a sus familiares”.
El Obispo informó también que dos sacerdotes, Fernando Chávez Cruz y Javier Sánchez Montes, resultaron heridos; no obstante, fueron atendidos en un hospital local y están fuera de peligro.
Monseñor Castaño animó a todos los sacerdotes, consagrados y laicos a orar por los afectados y exhortó a que “nuestra oración se traduzca también en una presencia solidaria y fraterna junto a quienes sufren”.
Ayuda solidaria para los heridos
“Las personas heridas atendidas en el Hospital General de Atlacomulco y sus familias necesitan apoyo. Como comunidad cristiana, podemos ejercer las obras de misericordia de manera real y organizada”, indicó la Diócesis en una publicación en Facebook.
Por ello solicitaron ayudar a los heridos llevando vaselina, mascarillas de oxígeno, cefotaxima, pañales para adulto, bultos quirúrgicos estériles, batas azules desechables, gasas estériles, paracetamol o ibuprofeno; entre otros.
También pidieron ayudar a los familiares que esperan afuera del hospital con alimentos, agua y café, además de hacerles compañía. “Que nuestra caridad sea el rostro de Cristo en medio del dolor de nuestra comunidad”, concluyó la Diócesis.