Grupo Xcaret desmiente amenazas del Gobierno mexicano y asume el veto a Díaz Ayuso en los Premios Platino
La empresa asegura que decidió retirar la invitación a la Presidenta de la Comunidad de Madrid para evitar que el evento cinematográfico fuera utilizado con fines políticos
Grupo Xcaret negó haber recibido amenazas o instrucción alguna por parte de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, o de cualquier funcionario federal, respecto a la realización de los Premios Platino Xcaret, en respuesta directa a las acusaciones formuladas por la Comunidad de Madrid, que señaló al Gobierno mexicano como responsable de presionar para impedir la asistencia de su Presidenta, Isabel Díaz Ayuso, al evento cinematográfico celebrado en Riviera Maya, Quintana Roo.
En un comunicado emitido este 8 de mayo, la empresa organizadora precisó que fue ella misma quien solicitó a los responsables del evento retirar la invitación a Díaz Ayuso, con el propósito de evitar que la ceremonia fuera utilizada como plataforma política en lugar de la celebración que busca enaltecer a la industria cinematográfica de Iberoamérica.
La decisión, señaló Grupo Xcaret, obedeció a las “desafortunadas declaraciones” de la representante de la Comunidad de Madrid en los meses previos, que culminaron con una gira política en México en días anteriores a la ceremonia.
Los Premios Platino Xcaret acumulan 13 años de trayectoria y reúnen a 23 países iberoamericanos en torno a la industria audiovisual. La edición celebrada esta ocasión fue la cuarta en Riviera Maya, espacio que la empresa describió como plataforma de reconocimiento a las artes, la creatividad y la riqueza multicultural de la región.
“A lo largo de sus 13 años de trayectoria, los Premios Platino se han consolidado como una de las plataformas más importantes de la industria audiovisual iberoamericana”, señaló el comunicado de Grupo Xcaret.
La versión de la empresa contradijo directamente la narrativa de la administración madrileña al situar en la propia organización, y no en el Gobierno federal, la decisión de retirar la invitación a Díaz Ayuso.
Según el comunicado de la Comunidad de Madrid, el Gobierno mexicano amenazó a los organizadores con cerrar el complejo donde se realizaba la gala si la funcionaria española asistía al evento.
Según esa versión, Díaz Ayuso optó por mantener sus reuniones con los responsables del certamen pero desistió de acudir a la ceremonia para no perjudicar a los empresarios mexicanos ni a los participantes del evento internacional.
La cancelación también obligó a Díaz Ayuso a suspender la tercera etapa de su gira, que contemplaba una visita a Monterrey, Nuevo León, por lo que regresó anticipadamente a Madrid.
La Comunidad de Madrid también denunció que el Gobierno mexicano exigió el nombre y apellidos de todas las personas que sostuvieran reuniones con Díaz Ayuso durante su estancia en el País, y calificó de “insólito” que Sheinbaum Pardo amenazara a una representante política extranjera por razón de sus ideas.
Describió la actuación del Gobierno mexicano como una “deriva totalitaria y violenta” y concluyó que expulsó a Díaz Ayuso “amenazando a los organizadores de un evento de cine internacional”, en un gesto que calificó de “sin precedentes” contra un representante del Estado español, la cultura y la libertad de empresa y de expresión.
La visita de Díaz Ayuso a México estuvo marcada por episodios de confrontación desde su inicio el pasado 3 de mayo.
El 7 de mayo, Sheinbaum Pardo acusó, en su conferencia de prensa matutina en el Palacio Nacional, a Díaz Ayuso y a legisladores del Partido Acción Nacional de “ignorancia” histórica por haber organizado un acto en honor al conquistador Hernán Cortés.
La Mandataria nacional sostuvo ese mismo día que el hecho de que Díaz Ayuso pudiera expresar libremente sus opiniones en territorio mexicano era, en sí mismo, prueba de la democracia imperante en el País.
“Imagínense si fuéramos un Gobierno represor, pues no hubiéramos permitido que viniera”, declaró.
El incidente en torno a los Premios Platino se sumó a una cadena de enfrentamientos que incluyó el rechazo de Morena a la gira de la funcionaria española, el encaramiento de una Diputada federal de Movimiento Ciudadano con Díaz Ayuso a su arribo al aeropuerto de la Ciudad de México y la interrupción de una ceremonia de condecoración en Aguascalientes por parte de una regidora morenista.
Con la postura de Grupo Xcaret, el diferendo diplomático adquirió un nuevo giro al desplazar la autoría del veto del Gobierno federal hacia la iniciativa privada mexicana.