"Agasajan a niños y mamás"
CULIACÁN.- El festejo fue en grande. Niños y padres reunidos en el parque Las Riberas para la celebración de los días del Niño y de la Madre en una sola emisión.
El Sol de abril era infante cuando arribaron los madrugadores. La prole en ristre y haciendo fila para recibir su dotación de dulces y números para el sorteo de electrodomésticos, bicis y juguetes.
La edecanería del Sistema DIF municipal solícita, la chiquillada desbocada en los juegos y concursos para su agasajo. Los mayores ensillados o tirados en el pasto, pastoreando un sueño o atento a sus retoños.
Escenarios adoquinados de regalos, que movían a la fantasía y a la imaginación.
"Con el refri me conformo, o ya de perdis una bici para mi hijo", suelta Isabel.
Las riberas se desbordan. Los plebes se enfrascan en las competiciones de jalar la cuerda o los tiros de penales, animados por sus padres que les echan porras.
"Dos mil 33 a la una, dos mil 33 a las dos...", grita la edecán que saca el número premiado con una bicicleta.
La gastronomía suelta sus esencias y el estómago se bate en las entrañas.
"El interés que tenemos es que conviva toda la familia y fomentar los valores y la convivencia con este festejo dedicado a los niños y a las madres", explica Max Martínez, el director general del DIF Culiacán.
Las lanchas de pedales surcan las profundidades del Tamazula, y los intrépidos, los aires colgados de la tirolesa, en un domingo de fiesta al ras del río.
Doñas cocinándose a baño maría bajo la carpa abrasada por el Sol, quemándose porque su número sea el agraciado ya de "jodida" con una estufa.
"Pa' que valga la pena el calorón que estamos pasando aquí", dice Andrea.
El ambiente va en aumento en Las Riberas. Concursos y payasos en el entarimado, largas filas para sentir la emoción efímera de cruzar el cauce o trepar el muro de escalar a fuerza de suspiros y resoplidos.
"Quinientos 41...", se escucha y las esperanzas nacen de nuevo.