El IMSS quiere que sus trabajadores se conformen con un aumento salarial de 2.9 por ciento, pero quienes todos los días tienen que lidiar con las carencias del Instituto parecen haber llegado al límite. Por eso salieron a las calles en Culiacán, en Mazatlán y en Guasave, para exigir un incremento de 10 por ciento y, de paso, poner sobre la mesa lo que los derechohabientes padecen desde hace tiempo: falta de medicamentos, saturación hospitalaria y servicios que no siempre alcanzan para atender la demanda. El Centinela
OBSERVATORIO Alianza sí, pero sin cabeza en SinaloaLa Oposición busca un perfil ganador Alejandro Sicairos