MALECÓN
17/02/2026 04:00
    Malecón es columna institucional de esta casa editorial. / malecon@noroeste.com
    La violencia en Culiacán tiene esa cualidad perversa: no pregunta, no distingue, no respeta horarios escolares ni trayectorias deportivas ni actos de bondad. Simplemente atraviesa. El lema “Con los niños NO” es un grito que intenta marcar un límite moral en una ciudad donde los límites se han ido borrando.
    Con los niños no

    Hay historias que duelen más porque no deberían existir. La de Ricardo Mizael es una de ellas.

    Un adolescente de 16 años que salió temprano, antes de ir a clases, con una preocupación que no tendría que figurar en ninguna agenda trágica: comprar un biberón para alimentar a unos gatos abandonados.

    No iba a una fiesta clandestina. No estaba en un pleito. No era parte de nada oscuro. Iba a una farmacia.

    Y aun así, las balas lo alcanzaron.

    La escena es brutal en su contraste: un joven que rescata animales, que estudia en la Preparatoria Emiliano Zapata, que juega baloncesto para la Universidad Autónoma de Sinaloa, que piensa en unos gatitos antes de pensar en sí mismo.

    La violencia en Culiacán tiene esa cualidad perversa: no pregunta, no distingue, no respeta horarios escolares ni trayectorias deportivas ni actos de bondad. Simplemente atraviesa.

    Por eso la marcha para este domingo no es sólo una convocatoria más.

    El lema “Con los niños NO” es un grito que intenta marcar un límite moral en una ciudad donde los límites se han ido borrando.

    Es el intento de recordar que hay líneas que no deberían cruzarse jamás.

    Marchar de La Lomita a Catedral vestidos de blanco es, en el fondo, un acto de resistencia simbólica.

    Blanco contra la pólvora. Blanco contra la indiferencia. Blanco contra la costumbre.

    Porque ese es el riesgo mayor: acostumbrarse.

    Ricardo Mizael no es sólo una cifra más en la estadística de homicidios. Es el recordatorio doloroso de que la violencia ya no es un fenómeno lejano que ocurre en la periferia de la vida cotidiana.

    Está en el camino a la escuela. Está en la farmacia de la esquina. Está en el trayecto más simple.

    Y hay una ciudad que, al menos por un día, quiere caminar junta para recordarlo.

    Lo feo que se ha
    puesto el sur

    Seguramente en el discurso oficial nos dirán que vamos por buen camino y que la estrategia de seguridad está dando frutos, pero los números, esos tercos que no saben de política, dicen todo lo contrario.

    Si usted vive en el sur de Sinaloa, más vale que no se descuide, porque el cierre de 2025 dejó una estela de otros datos que ya quisieran presumir en las mañaneras

    En Mazatlán, parece que el respiro que tuvimos en 2024 fue sólo para agarrar aire, porque el año 2025 cerró con la nada despreciable cifra de 2 mil 902 delitos, un aumento del 25.39 por ciento respecto al año anterior.

    Pasamos de un promedio de 6.34 delitos diarios a casi 8 actos ilícitos cada 24 horas.

    ¿Y la prevención? bien gracias, probablemente disfrutando del atardecer en el malecón, mientras el ciudadano de a pie cuida su patrimonio.

    Pero si lo de Mazatlán preocupa, lo de Concordia es para ponerle candado doble a la puerta, porque el municipio serrano se aventó un incremento del 66.67 por ciento en su incidencia delictiva durante 2025.

    Sí, pasó de 44 delitos a 74, se podría decir que son poquitos en comparación con el puerto, pero para un municipio de ese tamaño, el salto es mortal y evidencia que la vigilancia allá arriba es, por decir lo menos, escasa.

    En Escuinapa la cosa también se puso color de hormiga con un alza del 35.48 por ciento, llegando a 155 delitos en 2025.

    Mientras tanto, en Rosario, la incidencia subió un 18.42 por ciento y lo curioso es que Rosario alcanzó una tasa de 5.45 delitos por cada 100 mil habitantes, un nivel que no veían en años.

    Ahora, no faltará el funcionario optimista que quiera colgarse la medalla con el arranque de 2026, donde Mazatlán reporta apenas 218 delitos y Concordia sólo 3, pero ojo, que no nos quieran dar atole con el dedo.

    Son apenas los primeros registros y al ritmo que vamos, la paz del sur parece más un buen deseo de año nuevo que una realidad.

    Ah, raza cochina
    que le sigue

    En menos de un mes, la Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Culiacán ha denunciado en dos ocasiones que han tenido problemas muy graves con el colapso de la red de drenaje debido a restos de desechos como las toallitas húmedas, sanitarias o hasta pañales.

    Y es que es muy sencillo, porque la propia paramunicipal ha advertido que la bronca es que los desechos de estos artículos no son biodegradables, y terminan por provocar taponamientos y averías en camiones que se encargan de dar mantenimiento a estas redes.

    A través de otro comunicado, la Japac señaló que durante jornadas de limpieza, las brigadas operativas de la paramunicipal encontraron nuevamente taponamientos provocados por la acumulación de estos residuos.

    Hace dos semanas la Japac hizo el mismo llamado a la raza, para que dejen de echar basura a los drenajes sanitarios.

    En esta ocasión, según la Japac, la problemática escaló al grado de que los camiones vactor utilizados para la limpieza de pozos y colectores succionaron las toallitas y obstruyeron sus propios filtros y tanques.

    Hay que ponerse las pilas, porque en esta ocasión la bronca sí es de nosotros.

    La buena noticia desde la cocina

    La buena noticia de la semana fue el reporte del sector restaurantero, que informó sobre el cumplimiento con éxito de sus expectativas de derrama económica durante el pasado fin de semana con motivo del Día del Amor y la Amistad.

    El reporte positivo es que se registró un incremento del 50 por ciento en sus ventas y afluencia de comensales por este día que históricamente está ligado al gasto per se.

    Según Karla Fernanda García Beltrán, presidenta de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados en Culiacán, el movimiento comercial comenzó desde el viernes 13 de febrero , incrementó el sábado 14 y se extendió con una presencia de clientes hasta el domingo 15 de febrero.

    La dirigente recalcó que este resultado superó las proyecciones iniciales, que estimaban un crecimiento de entre el 30 y el 50 por ciento, algo positivo luego de ya casi año y medio de sufrir por una guerra entre facciones del Cártel de Sinaloa que ha impactado negativamente en celebraciones como esta.

    Lo curioso es que el servicio a domicilio no registró un aumento significativo y se mantuvo en sus niveles habituales, a diferencia de otras celebraciones.

    Sin duda que el consumidor haya optado por una experiencia en el lugar, es un gran síntoma de recuperación.

    Sigamos entonces haciendo la cadena de ayuda y consumo.

    ¡FOUL! En medio de una crisis financiera y retrasos con la nómina, el rector de la UAS, Jesús Madueña, firma convenio con ¡derechos humanos!