"Autoritarismo"

"Autoritarismo"
09/11/2015 14:16

    Jorge Papachoris

    "Los que no quieren ser vencidos por la verdad, son vencidos por el error".

    San Agustín



    A principios de 1700, el francés Fénelon; escritor y teólogo, ya describía con acierto las características de la persona neurótica del siglo veintiuno; no porque no se supiera desde antes, sino porque tal vez faltaba madurez colectiva para que ésta fuera entendida en pocas palabras. Dijo que "los más insolentes en la prosperidad son en la adversidad los más débiles y cobardes; doblan la cerviz faltándoles la autoridad, y se les ve tan abatidos como se les conoció soberbios; en un momento pasan de un extremo a otro". Es lo que hoy llamamos "No asertivos", pues su comportamiento en sus relaciones, son los extremos; o serviles-pasivos o dictadores-agresivos. Esta personalidad se origina en el dolor y temor infantil, que al no ser comprendido y asimilado por el individuo, lo trae a la vida adulta cargado de justificaciones que lo "descansen": es lo correcto, así debe ser, es disciplina o simplemente, por que lo digo yo; frases que siempre usa la persona autoritaria. Lo que en verdad necesita es auto-convencerse de que hace lo correcto, tal y como se le fue dictado por sus padres agresivos: sin explicación, razón ni lógica; y con apenas tiempo para cumplirlo. Ellos fueron muy descalificados y desarrollaron la soberbia para sufrir menos, de pequeños vivieron el miedo constante. Es lo que ahora hacen a los demás.

    Este comportamiento proyectivo hoy se refleja no solo en sus relaciones íntimas —pareja y amistades—, también y tal vez con mayor intensidad en sus relaciones laborales — jerárquicas. El jefe autoritario sobre actúa su poder basado no en el liderazgo, sino en el temor de sus subalternos. Trata de obtener de ellos relaciones serviles —si guana, si guana— aplicando rudeza a quienes no se someten, y condescendencia a quienes le adulan; por sobre el conocimiento o experiencia laboral con la que el trabajador pueda contar; eso pasa a segundo nivel, tu dime quien es el más listo y estarás a salvo. Confróntame y sabrás que significa hostigamiento.

    El objetivo de este tipo de jefes, además del "alimento emocional", es obtener a toda costa sus objetivos, pretendiendo que los alcanzaron solos; pues "como son autosuficientes", el equipo no ayuda… y hacen lo indecible por aparentarlo. Pero como dijera San Agustín, el tiempo y sus errores les indicarán lo contrario; de lo que seguramente no se harán responsables. Y como toda interacción termina siendo formación, "lo peor es educar por métodos basados en el temor, la fuerza, la autoridad, porque destruye la confianza, y solo se consigue una falsa sumisión" (Einstein). Su miopía es tal, que no ven que equipos así solo se mantiene por la necesidad del colaborador, pero esa situación le impide desarrollar su rendimiento, se ve forzado a mantener su trabajo bajo las agresiones del jefe.

    ¿Que se puede hacer?. De ser similares en jerarquía, estarían friendo espárragos; el problema es el poder mal aprovechado que poseen. San Agustín nos asesora, "No vayas fuera, vuelve a ti mismo. En el hombre interior habita la verdad". En ti mismo están los conocimientos y recursos para superar la situación, no dejes de ponerlos en práctica: Asume tu autoridad desarrollando tu trabajo como si fueras el dueño de la empresa, no dejes de hacer cuanto le beneficie; observa y copia del jefe solo lo que te sea de utilidad; lo demás déjalo pasar, no te contamines; vuelvete experto en lo que haces, aumentarás tus aciertos y le restarás oportunidades al autoritario. Cuando alcances el desempeño que te propongas y tu visión sean de crecimiento, siéntete importante, verás como tu autoridad crece, no por el temor de tus compañeros, sino por su admiración; estarás en el camino del verdadero liderazgo. Es posible que también la paranoia del jefe autoritario aumente, es parte de su constante temor, pero no te permitas distraerte; tu felicidad está en aquellas pequeñas cosas buenas que heces y logras todos los días; has más. Que tu trabajo no sea más una obligación o necesidad, que sea el lugar donde a diario creces como persona en base a lo que aprtas y aprendes. Si lo haces, no estará lejos el día en que puedas cambiar el ambiente de trabajo de tu empresa, siendo tu el nuevo jefe. "La verdad es hija del tiempo, no de la autoridad" (Sir F. Bacon). Porque, como dijera John Ruskin: "El que tiene la verdad en el corazón no debe temer jamás que a su lengua le falte fuerza de persuasión".



    papachoris@hotmail.com