"Culpan a Gobierno por surgimiento de 'zetas'"
MAZATLÁN.- La organización criminal de los "Zetas", brazo armado del Cártel del Golfo, se originó y tomó fuerza porque el Gobierno federal no supo aprovechar el entrenamiento táctico que les enseñó para combatir al narcotráfico.
A esta idea llegó Andrés Bernal Barraza, especialista en Criminología al participar en el Primer Congreso Internacional de Ciencias Jurídicas y Forenses, organizado por el Itesus.
Al abordar el tema "Zeta, origen y evolución de un enemigo público", cuestionó sobre la formación de este grupo porque surgió de un pelotón de especialistas en táctica militar que recibió instrucción en Estados Unidos e Israel.
Indicó que el iniciador de este grupo, Arturo Guzmán Decena, ingresó a las filas del Ejército a los 41 años de edad y en cinco años, cuando ya había recibido instrucciones de táctica especial, desertó para pasarse a las filas del crimen organizado.
"A mí se me hace raro que alguien como este señor, (Guzmán Decena) haya ingresado al Ejército a los 41 años y en poco tiempo se haya pasado al crimen organizado con el grupo de los zetas", cuestionó.
"Aquí el Gobierno no supo aprovechar a este grupo, porque los capos del narcotráfico, en este caso del Cártel del Golfo, les triplicaron el sueldo".
En opinión del especialista cabe la posibilidad de que el Gobierno haya permitido el surgimiento de este grupo para desviar los principales problemas del País en el aspecto social y económico. Además, citó, pudo haberse aprovechado para causar el miedo entre la sociedad.
"¿No será que los zetas son una especie de 'chivo' expiatorio para que el Gobierno desvíe los temas principales?, cabe la posibilidad para que operen y nos causen miedo y estemos temerosos en el tema de la inseguridad y no pensar en el asunto económico".
Bernal Barraza citó que los "zetas" se mantienen como uno de los grupos más peligrosos y sanguinarios del País debido a que han coptado a policías de todos los niveles principalmente en los estados de Tamaulipas y Nuevo León.
"Ellos (zetas) se han aprovechado de un sistema judicial corrupto para poder operar, les pagan lo que nadie les podrá pagar en ninguna corporación".
Una de las principales conclusiones que señaló Bernal Barraza fue en el sentido de que los "zetas" no son el enemigo público, sino que el sistema desgastado el principal enemigo de la sociedad.