"Dan 27 años de prisión a homicida"
MAZATLÁN._ Un secuestrador y homicida, detenido en noviembre de 2006, fue sentenciado a 27 años con seis meses de prisión por el Poder Judicial del Estado, informó la Procuraduría Genera del Justicia del Estado.
En un comunicado, la PGJE señala que el sentenciado se llama Víctor Manuel Solís Zepeda, de 41 años, originario de El Rosario.
Este hombre, quien fungía como el jefe de un grupo de secuestradores, privó de la libertad y de la vida a Alberto Torres Rangel, gerente de la compañía Warener Lambert de México, distribuidora de productos Adams, con sede en Mazatlán.
Las investigaciones señalan que Solís Zepeda era amante de María de Jesús Sandoval Gutiérrez, esposa de Torres Rangel, quien según la Policía fue ella la que ideó el asesinato de su marido y presionó a su amante para que lo concretara.
El homicidio sucedió la madrugada del 23 de abril de 2002, por el camino que une a las comunidades El Chilillo y Puerta de Canoa.
La noche del 23 de octubre de 2001, la esposa María de Jesús y Solís Zepeda planearon asesinar a Torres Rangel, quien sólo quedó con heridas de arma blanca y posteriormente se recuperó.
A principios de abril de 2002, María de Jesús le entregó 5 mil pesos a Solís Zepeda para que armara todo y que pareciera un secuestro y asesinato de su marido.
A las 2:00 horas del 23 de abril, Solís Zepeda junto con otro dos individuos llegaron a la casa de Torres Rangel, entraron enmascarados, lo sacaron a golpes y se lo llevaron en un automóvil Nissan Tsuru.
Ya en una zona despoblada, al sur de Mazatlán, Torres Rangel fue asesinado de dos balazos en la cabeza y la esposa de la víctima fue a la Policía a denunciar los hechos.
La tarde de ese mismo día, María de Jesús cayó en contradicciones y fue descubierta porque las declaraciones de sus hijos, quienes presenciaron el supuesto secuestro, no coincidieron con las vertidas por ella, por lo que terminó narrando la verdad y llevó a la Policía hasta donde estaban sus cómplices.
Todos fueron detenidos esa noche, excepto Solís Zepeda, quien huyó a Los Ángeles, California, en donde el 4 de noviembre de 2006, la UNESA, apoyada por las autoridades estadounidenses, lo aprehendieron.
El homicida fue trasladado a la cárcel de Mazatlán, donde el Juzgado Primero Penal lo sentenció, tras encontrarlo responsable del delito de homicidio calificado con ventaja.