"Defensor del Lector"

"Redundancia y pleonasmo"
ÉTHOS
15/11/2015 09:24

    En la página 10 B de la sección Local del viernes 15 de agosto, en la edición de Culiacán, se publicó una fotonota con una clara redundancia: "Avanzan obras. Un importante avance han mostrado las obras del colector pluvial del Humaya, que en épocas de lluvias será de ayuda". Si es colector pluvial, es obvio que es para canalizar el agua de las lluvias. Es totalmente innecesaria esta reiteración, se debería buscar otra información que enriquezca el texto de la fotonota.
    El reconocido periodista y experto conocedor del idioma, Álex Grijelmo, publicó el 27 de octubre de 2013 en el periódico El País una columna que abunda sobre el empleo de estas redundancias.

    "El cadáver estaba muerto.

    "Lo publicó un diario madrileño el 1 de junio: "Ayer por la mañana se practicó la autopsia al cadáver del fallecido".
    "Realmente nos dejaba ya muy tranquilos saber por esa frase que las autopsias se les practican a los cadáveres, pero todavía nos quedamos más a gusto cuando supimos que esos cadáveres están muertos.
    "El genio del idioma no quiere que se diga con dos palabras (o más) lo que se expresa a la perfección con una. Y eso encuentra una explicación en la máxima de relevancia que definió el filósofo de la lengua inglés Paul Herbert Grice (1913-1988).
    "La máxima de relevancia constituye una de las reglas de cualquier conversación en la que dos interlocutores intentan entenderse. Y consiste en que todo lo que cuentan ha de ser relevante (adecuado, pertinente) para la idea que desean transmitir. Lo superfluo queda eliminado antes de pronunciarse, y así se añade significado a la individualidad de cada término. Si una palabra está presente, será por algo: tendrá un sentido propio, igual que las demás.
    Y como el buen estilo y la buena comprensión tienden a la economía de vocablos, ningún término puede resultar gratuito. El receptor entenderá siempre que si una palabra figura en una oración, es porque añade significado. Y si no lo añade, dificulta el entendimiento o engaña (a menudo sin que exista esa intención).
    "Por ejemplo, el 28 de junio a las 8.42 se pudo oír en una emisora española que narraba el encarcelamiento de Luis Bárcenas: "Le tomaron las huellas dactilares de los dedos de sus manos". Lo cual da a entender que a veces las huellas dactilares se toman de algún otro lugar del cuerpo.
    "Y si contásemos que las calles de la ciudad se hallaban cubiertas de "nieve blanca", entonces la máxima de relevancia nos invitaría a pensar que existe nieve de cualquier otro color. Ahora bien, supongamos que estamos escribiendo un cuento infantil en el que deseamos transmitir la idea de que la acción se desarrolla en un mundo irreal: los trigales serían azules, los mares amarillos, el carbón rosa y los renuevos negros. En ese caso sí podríamos narrar a continuación que, una vez ocurrido determinado fenómeno (el beso de un príncipe, sin ir más lejos), todo se tornó real, y nos volvimos a ver rodeados de carbón negro, mares azules, trigales amarillos, nieve blanca y brotes verdes.
    "La redundancia de significado no relevante (es decir, con palabras prescindibles) se denomina "pleonasmo", vocablo procedente del griego pleonasmós ("sobreabundancia" o "exageración"). Como sucede con el colesterol y con las amistades, hay pleonasmos buenos y pleonasmos poco recomendables. Los buenos añaden expresividad, ironía… algo: "Cállate la boca", por ejemplo. Y los pleonasmos malos no suelen añadir nada: "El estadio estaba completamente abarrotado", "es totalmente gratis", "vio un falso espejismo", "se aprobó con la unanimidad de todos los grupos" (ejemplos extraídos de los periódicos).
    "La política y el periodismo abundan en pleonasmos malos. Y queríamos llegar hasta aquí para preguntarnos si la abundancia de pleonasmos no implicará que algunas personas están dejando de creer en la fuerza de muchas palabras y en sus significados redondos; y si eso explicará tal vez el desmedido uso del adverbio "absolutamente" entre quienes hablan en público: estamos absolutamente felices, absolutamente decididos, absolutamente seguros. Quienes se expresan así imaginan acaso fisuras en las palabras más sólidas; o quizás esos vocablos se les han desgastado por su desempeño falso y artificial. Un político que dice "vamos a resolver este difícil reto" está dejando de creer en la palabra "reto", de tanto manosearla. Quizás él tenga la impresión de que un reto puede ya parecernos fácil; pero en tal caso nos encontraremos todos dentro de un cuento donde nacen brotes por cualquier parte y donde la crisis se presenta como un desafío que se resuelve en un periquete.
    "Dentro de un cuento infantil o dentro de algún que otro programa electoral".


    Error en siglas


    El miércoles 13 de agosto, en la portada de la sección Score de las ediciones de Culiacán y Mazatlán, se publicó la noticia de la victoria del Real Madrid para convertirse en campeón de la Supercopa de Europa, pero se escribieron mal las siglas de la Unión de Federaciones de Futbol Europeas: “Real Madrid se lleva la Supercopa de la EUFA al vencer 2-0 al Sevilla con par de goles de Cristiano Ronaldo". En las páginas centrales sí se escribieron bien las siglas: UEFA.


    Apoyo filantrópico


    En la portada de la sección Local del jueves 14 de agosto, en la edición de Mazatlán, se publicó una nota sobre personas que se suman a la campaña altruista que organiza Noroeste para donar mochilas y útiles escolares al inicio del nuevo ciclo.
    Julio Preciado fue el personaje que mostraba la fotografía, pues lleva ya muchos años apoyando causas benéficas; sin embargo, el editor se comió una "n" en el pie de foto: "Julio Preciado lleva 14 años apoyando causas filatrópicas en el puerto".


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