"Denuncian presunta negligencia médica"
Daniel Guzmán
ESCUINAPA._ Un viacrucis de más de 15 horas y en el que casi pierde la vida su hija, vio Valentín Coronado López, quien durante la madruga del pasado lunes 3 de marzo acudió al Hospital General de la cabecera para que atendieran a su hija embarazada, porque presentaba sangrado.
El hombre que se dedica al trabajo del campo y que vive en la sindicatura de Palmillas, tuvo que trasladar de urgencia al nosocomio a su hija Juana Inés Coronado López, de 40 años edad, a donde llegó alrededor de las 02:00 horas del lunes.
Ahí en el hospital fueron recibidos por una doctora, de la cual no recordó el nombre, que al ver a la mujer afirmó que no era tiempo todavía del parto, por lo que le pidió que regresara después o esperara al ginecólogo Carlos Bush Grave, que llegaba a las ocho de la mañana para que la valorara.
Coronado López, al ver en tan mal estado de salud a su hija, decidió espera seis horas a que el especialista llegara. Cuando Bush Grave llegó al nosocomio, atendió a la mujer y la respuesta fue la misma: "todavía no es tiempo".
"Le dijo 'váyase, todavía no trae síntomas de que se vaya a aliviar'... Nos dijo que era normal (el sangrado), y que necesitaba que sangrara mucho para poder intervenirla; pero entre más, más mal. Ella me dijo 'tata, yo me siento mal'; entré al hospital y me dijeron lo mismo, 'ya la checamos, ella está bien, llévesela'".
Ocho horas después, a las 10:00 horas, el padre desesperado por ver a su hija con su salud cada vez más mermada, optó por llevarla al Centro de Salud de la ciudad de Acaponeta, en el vecino estado de Nayarit.
Al llegar a la pequeña clínica, la mujer fue atendida de inmediato, pero ante la carencia de equipo médico y especialistas, decidieron enviarla a Tepic.
"Ahí me dijo que se sentía muy mal, 'apá, yo tanteo no llegar, mejor lléveme a una clínica particular'. Nosotros no tenemos dinero, pero dije 'a ver cómo le hacemos', y la llevé a una clínica; ahí lueguito me la atendieron y a las dos horas que llegué con ella se alivió", señaló.
Para fortuna de Valentín, su hija logró sobrevivir y aunque su nieto presentó problemas porque el tiempo de parto se había pasado algunas horas, ambos están saludables; ahora tiene una enorme carga, pagar los 12 mil pesos que la clínica le cobró por la cesárea realizada a su hija.
"Junté mi dinerito, pedí prestado y dimos 6 mil pesos; ya me dieron a mi hija, ahora voy a conseguir los otros 6 mil pesos, ya fui con el Alcalde, pero no estaba... Nosotros tenemos seguro popular y todo nos hubiera salido gratis.
"Yo no quiero dinero, sólo quiero que les jalen las orejas a la gente del hospital para que no le pase lo mismo a otras personas... Gracias a Dios mi hija está viva", mencionó.
'El hospital cumplió'
Ante la denuncia, el titular del Hospital General, Emett Soto Grave, rechazó que haya existido negligencia médica en este caso, ya que el nosocomio cumplió al brindar el servicio.
Agregó que en esta situación prevaleció la desesperación de don Valentín como padre, y el criterio del especialista que valoró a la fémina.
"El señor se desesperó, no quiso esperar; aquí se atiende, se revisa el paciente, es un proceso, la revisa el médico... Si ellos consideran que no va a parir y no es necesario internarse, le dicen ven al rato", mencionó.
Soto Grave expresó que no se puede hablar de negligencia, puesto que el servicio médico se brindó de manera adecuada, y califico la denuncia como una queja sentida.
"El hospital cumplió con lo normado y el médico aplicó criterio", dijo.
"El señor se desesperó, no quiso esperar; aquí se atiende, se revisa el paciente, es un proceso, la revisa el médico...".
Emett Soto Grave
Director del Hospital General
"Le dijo 'váyase, todavía no trae síntomas de que se vaya a aliviar'... Nos dijo que era normal (el sangrado), y que necesitaba que sangrara mucho para poder intervenirla".
Valentín Coronado López
Padre de la paciente
15 HORAS
fue el tiempo que esperaron don Valentín y su hija para que naciera el hijo de ésta.
12 MIL
Fue el costo de la césarea de la hija de don Valentín, en una clínica particular