"Despiden a San Antonio de Padua"
MAZATLÁN._ Tras una estancia de tres días, la reliquia de San Antonio de Padua dejó Mazatlán para continuar su travesía por el noroeste del País, por lo que fue despedida por cientos de fieles con una misa solemne y música de banda en la Parroquia de San Francisco de Asís.
Fray Guillermo Hernández, decano de la Orden de Frailes Menores en Mazatlán, destacó durante la homilía que más allá de los milagros, la figura de San Antonio de Padua retoma gran importancia en la vida del cristiano por la fortaleza con la que vivió y defendió el Evangelio de Jesucristo.
"Vi en las noticias del viernes que anunciaron la llegada a Mazatlán del 'Santo de las Solteras', y es muy triste que la mercadotecnia vea así a San Antonio de Padua, ya que fue un gran predicador, que vivió el Evangelio hasta el límite, por ello la Iglesia lo nombró Doctor Evangélico", señaló el clérigo.
Reconoció que la religiosidad popular ha colocado al santo como patrono de causas difíciles, en especial si de amores se trata, mas la vida y obra que llevaron a la santidad a este hombre, que en realidad se llamaba Fernando y nació en Lisboa Portugal, son totalmente por su forma de vivir las enseñanzas de Jesucristo.
"San Antonio, al igual que todos los santos, fue un hombre común y corriente como todos nosotros, de carne y hueso, eso lo podemos ver en la reliquia que está aquí en frente", explicó Hernández, señalando la custodia de cristal que contenía el dedo meñique del santo.
"Lo que hizo la diferencia", añadió, "fueron sus actitudes, sus obras y palabras, que en cada una se reflejaban las enseñanzas del Evangelio y el amor al prójimo, el cómo defendió a la Iglesia de las herejías de aquella época".
La reliquia de San Antonio de Padua llegó a Mazatlán como parte de las actividades que la Orden de Frailes Menores está realizando en todo el mundo para conmemorar los 800 años de su fundación.
Fue trasladada a la ciudad de Cabo San Lucas, donde permanecerá durante tres días, del 22 al 24 de marzo; de ahí partirá a la comunidad de San Juan de los Planes, en Baja California Sur, el 24 y 25 de marzo.
3 días duró en Mazatlán la reliquia