Con un hasta pronto lleno de nostalgia por los tres años de preparatoria compartidos, se despidieron los alumnos del Centro de Bachillerato Tecnológico Industrial y de Servicio 152, generación 2005-2008.
"Hoy ha ocurrido un gran milagro porque veo que hay muchos jóvenes en misa", les dijo en tono de broma el Padre Gerardo García a los jóvenes, durante la misa de acción de gracias.
El sacerdote exhortó a los estudiantes a perseguir sus sueños y reflexionar cada paso que den durante su vida, a partir del término de esta etapa, ya que para muchos de ellos es el momento del desprendimiento de sus padres y de su municipio.
Con la ceremonia religiosa, durante la cual dieron gracias a Dios por culminar con esta etapa en su vida, inició la despedida de los estudiantes, para después tener la clausura en Casa de la Cultura.
El director de la institución, Humberto Ochoa Hernández, los felicitó por ser jóvenes que aprovechan la oportunidad de irse superando día a día.
Los estudiantes estuvieron atentos, nostálgicos y aplaudiendo a los compañeros que obtuvieron las mejores calificaciones durante los tres años compartidos.
Joan Unzueta Corrales y Maritza del Carmen Aguilera Prado fueron reconocidos como los mejores estudiantes de su generación, quienes al recibir el honor se fundieron en un emotivo abrazo.
"Esto no es un adiós, sino un hasta pronto, sé que podremos superarnos más, adelante, generación 2005-2008", expresó Maritza a sus compañeros.
Para terminar el acto académico, el alumno Armando Villa Urtusuástegui provocó un mayor clima de nostalgia al proyectar un video sobre el último año de cada uno de los grupos que formaron parte de la generación saliente.
"Tú eres mi hermano del alma, realmente el amigo, que en todo camino y jornada está siempre conmigo", de la autoría de Roberto Carlos, fue de las primeras canciones que se escucharon, mientras se proyectaban en la pantalla gigante los rostros de cada estudiante y fue uno de los momentos que más motivó a los egresados, quienes aplaudieron y recordaron esos instantes que quedarán grabados por siempre en su memoria.