"ELLOS MUEVEN CULIACÁN | Será siempre fiel a Dios"

"El Padre Javier Llamas expresa que su vocación le surgió del corazón"
09/11/2015 09:56

    ARACELY ZEVADA

    CULIACÁN._ Hace 56 años cuando Javier Llamas León inició su vida sacerdotal, se comprometió ante Dios para luchar fervientemente por contribuir a través de su ministerio a construir los templos del espíritu.
    Hoy, a sus 78 años de vida, el sacerdote ha recorrido un arduo camino, pero su esfuerzo se ha visto recompensado no sólo por el cariño de los feligreses, sino con la satisfacción de haber contribuido en la edificación de varios templos.
    "He trabajado para las iglesias de la Inmaculada Concepción, la del Señor de la Piedad y la dedicada a Santa Rocío, todas ellas en esta ciudad", dijo.
    El originario de La Piedad, Michoacán, piensa que su vocación surgió del corazón, de las ganas de servir al Señor, además de la convicción que tuvo desde chiquito cuando acudía a la Iglesia.
    "Desde los 12 años conocí al sacerdote quien fungió como mi mayor inspiración para llegar a ser quien soy. Yo ya tenía el gusanito de ser como los padres que trataba; gracias a Dios tuve muchos sacerdotes que me dieron muy buen ejemplo", comentó.
    Con un gran orgullo y admiración recordó a su madre, quien lo alentó a dar sus primeros pasos para llegar a ser el sacerdote que ahora es.
    "Yo siempre seguí los consejos de mi madre y el orgullo de ella era que yo fuera sacerdote".
    Como hijo de Adelina León y Jesús Llamas Muñoz, el Padre expresó su agradecimiento porque siempre le dieron buenos ejemplos en la vida a él y a sus ocho hermanos, de los cuales, otro de ellos también siguió sus mismos pasos siendo un fiel servidor de Cristo.
    "Un hermano me hacía burla debido a la inquietud que yo tenía desde pequeño de ser sacerdote y como me identificaba mucho con mi madre y sus deseos, me decía que yo era sacerdote por ella", recordó.
    "Y consciente me doy cuenta ahora que la mitad de una vocación sacerdotal es la bondad o la sencillez por parte de la madre", dijo.
    Llamas León comentó que lo que más le gusta de esta profesión es que se enfrenta a Cristo directamente.
    "Me enfrento con sus palabras, sus signos y con la fuerza de su espíritu... porque el mundo te pone miles de atractivos, pero vivir y servir para Dios es un llamado que siento en el corazón de algo que es bueno, de tomar todas las cosas buenas que hay en el mundo".
    Expresó que los grandes logros que él tiene son de Cristo, ya que no es nada fácil ser sacerdote debido a que hay gente que cree, y que no cree, o gente que simplemente no tiene fe.
    "He pasado por las olas del ciclón del río, la avalancha humana de todas las crisis y no me he derrumbado, yo sigo aunque he pecado, no por eso dejo de creer en Dios porque él me escogió y vean, ya tengo más de 50 años a su servicio", expresó.

    El campo, parte de su vida

    El Padre Javier, además de tener más de medio siglo entregado a Dios, también vive parte de su vida en el campo, ya que tiene tierras con las cuales obtiene su sustento, además de obtener para ayudar a las parroquias.
    "El campo es una medicina, una terapia mental que me ayuda a vivir en orden, equilibrio y no andar dando espectáculo por ahí; me entretengo, gano y meto en las iglesias".
    El sacerdote expresó que en el campo se divierte y es una terapia fuera de la Iglesia, que le ayuda a sobrevivir con energía y motivación.

    Momentos inolvidables

    Cuando el Padre cumplió 50 años de misionero celebró con una misa, donde fue acompañado por el Obispo, sacerdotes y superiores.
    Comentó que fue una misa muy emotiva y se ofreció también una cena especial donde hubo banda, la cual pudieron disfrutar las familias y los matrimonios católicos.
    Cumplir con este tiempo de sacerdote es para él un gran logro con Cristo y con él mismo.
    "Pero mi más grande logro es que no me he derrumbado en muchos problemas que he tenido, le debo mucho a Dios pero él no me debe nada, sigo hasta ahorita ligado a él".
    Afirmó que a sus casi 80 años no se ha derrumbado. Y que se "entretiene" con Dios.
    "Mi profesión ahora, antes y después es ser sacerdote y ayudante a la misión de Cristo hasta que me muera", agregó.


    Perfil

    Nombre: Javier Llamas León.
    Edad: 78 años.
    Profesión: Sacerdote y desde hace 24 años es párroco del templo de la Inmaculada Concepción en Bachigualato.
    Fecha de ordenación: 24 de julio de 1955.
    Origen: La Piedad, Michoacán.
    ¿Qué le gusta de ser sacerdote? Que me enfrento a Cristo más directamente.

    LOGROS
    -Tiene 56 años sirviendo a Cristo.
    -El sacerdote con su esfuerzo ha logrado construir varios templos.
    -Con la colaboración de sus catequistas, el Padre Javier Llamas imparte doctrina a los niños de sus comunidades.