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"CENTRO DE CIENCIAS"

"Entre celos y prejuicios 20 años para divulgar el conocimiento"

"Entre celos y prejuicios 20 años para divulgar el conocimiento"
09/11/2015 13:56

    Adrián García Cortés

    Tres operadores de alto nivel técnico y científico describen los pormenores sobre como ha evolucionado la enseñanza del CCS

    Como se ha expresado en otra ocasión, el Centro de Ciencias de Sinaloa (CCS) está por cumplir 20 años de haberse puesto al servicio de la divulgación. Un servicio de enseñanza continua de la ciencia y la técnica para darle curso a la era del conocimiento. ¿Cómo la han visto y operado sus propios actores?
    A tres de ellos, dígase la base técnica operativa, hemos entrevistado: ingeniero José María Conde Uraga (secretario técnico), MC Adolfo Barroso Morales (director de Investigación y Talleres) y doctor Héctor Manuel Cárdenas (director de Investigación y Desarrollo). Con ellos hemos hecho un recorrido por las instalaciones y apreciado, no solamente la disposición de las diversas secciones de la vida humana y animal, del universo en su concepción científica, y de la aplicación de las ciencias en sus múltiples manifestaciones tecnológicas, sino, también del cuidadoso empeño en conservar activo y luciente su equipamiento didáctico.

    Fausto Burgueño llegó por tres años y se quedó 12
    AL INGENIERO CONDE URAGA, uno de los más antiguos operadores del Centro, le solicitamos nos refiera qué ha sucedido en los 20 años transcurridos, sobre todo, a partir de 1993, de que Fausto Burgueño Lomelí asumió el compromiso de dirigir la institución.
    "El ingeniero Renato Vega Alvarado --nos dijo Conde--, tuvo a bien nombrar como encargado del CCS de Sinaloa, a partir del primero de enero de 1993, al doctor Fausto Burgueño Lomelí académico sinaloense radicado en la ciudad de México, maestro de la UNAM, que aprovechando unos años sabáticos que tenía acumulados, llegó aquí por tres años, pero se quedó 12, o sea dos periodos gubernamentales, el del ingeniero Renato Vega Alvarado y el del licenciado Juan S. Millán Lizárraga.
    "Al doctor Fausto Burgueño Lomelí le tocó la ardua tarea de iniciar la operación del Centro retomando, todo lo que el concepto y los elementos que se habían formulado bajo la dirección del doctor José Gaxiola. El gobernador Renato Vega, le dio los recursos y las condiciones necesarias al doctor Fausto Burgueño para que pudiera iniciar de manera exitosa la operación de la institución.
    "Entonces Fausto Burgueño en los primeros meses de su dirección se encargó de coordinar todos los esfuerzos para iniciar exitosamente las operaciones, y es así que en junio de 1993, el CCS dio inicio a su programa oficial de visitas de grupos escolares. Anteriormente ya se habían hecho pruebas piloto, con grupos de educación básica; fue entonces que se abrió también el museo".

    Un estructura operativa única en Latinoamérica
    El Centro se integró con un museo de ciencia y tecnología que en ese momento era de avanzada, de tercera generación que incluye elementos interactivos, fundamentalmente; un planetario, un área de laboratorios y talleres, un área de documentación científica, y el cuerpo administrativo.
    Se añadieron áreas de exposiciones y de información educativa encargada del museo planetario; de experimentación y talleres; de documentación y de divulgación científica y de administración. Con esa estructura directiva original inició operaciones el Centro de Ciencias de Sinaloa.
    Posteriormente se crearon las áreas de investigación y desarrollo del Estado, cubriendo aquellas en donde no se compitiera con ninguna de las instituciones de educación superior y de centros de investigación que en ese entonces había en la entidad. Fue necesario que el doctor Burgueño se ocupara de ello alrededor de dos años, en viajes al extranjero y consultas a expertos, para darle al Centro la viabilidad estructural con que se había programado.

    De lo primero, se instaló la red de Internet local
    --AL MAESTRO ADOLFO BARROSO, le hemos preguntado ¿cómo ve la evolución del Centro?
    --"En cuatro vertientes podrían explicarse los objetivos del Centro: 1) la divulgación de la ciencia; 2) la enseñanza de esta ciencia y tecnología; 3) la investigación y el desarrollo; y 4) la información y la documentación.
    "En 1994 en su proceso de crecimiento, la institución enarboló muchos de estos proyectos, se instaló el primer nodo de la red tecnológica nacional, que tiene que ver con el manejo del Internet. Esta institución, la primera en el noroeste en contar con un nodo, para dar servicio estatal de Internet. Se trabajó en coordinación con el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología y empezamos a ofrecer la red de Internet a muchos usuarios de la ciudad de Culiacán".
    En el mismo año de 1994 --según el informante-- el Centro efectuó un programa de carácter nacional para niños con capacidades y actitudes sobresalientes, y se realizó la vinculación interinstitucional, en el entendido de que la institución no es un centro de enseñanza formal, sino abierto.
    "En ese entonces --apuntó don Adolfo-- había muchos celos de carácter académico entre las instituciones educativas. Había una confrontación muy evidente en el sistema de educación de la Universidad Autónoma de Sinaloa, y los colegios de Bachilleres que se crearon en ese entonces; era difícil poder sentar en la mesa a los representantes académicos de estas instituciones porque había muchas diferencias, en el fondo un poco confusas, pero estaban presentes y generaban muchos problemas para poder desarrollar cualquier proyecto de vinculación institucional".

    Neutralizado el ambiente, se 'adoptó un nido"' de tortugas
    Neutralizado el ambiente académico, el Centro emprendió trabajos de conservación del medio ambiente. Pocos programas había donde se diera la conservación del ambiente. La institución se inició con "adopta un nido", encaminado a la conservación de la tortuga, conjuntamente con la Universidad Autónoma de Sinaloa y autoridades de Semarnat; un proyecto que prevalece y que ha sido muy exitoso y de alto impacto social.
    --"También quiero señalar que en 1994 --expresó Adolfo-- tuvimos un trabajo muy importante con los institutos tecnológicos regionales, en este caso llámese Tecnológico de Culiacán o Tecnológico de Los Mochis apoyándolos en las necesidades de carencias de estructuras, principalmente para laboratorios. El Centro estableció un programa de apoyo a los docentes, donde se les fortaleció su formación en la actividad experimental y la enseñanza de la ciencia".

    Plagas y premios para empezar investigando
    En investigación y desarrollo, señor doctor Héctor Manuel Cárdenas Cota, un área creada en 1993, ¿qué se ha hecho y qué resultados ha logrado hasta ahora?
    --"Efectivamente, dicha área se creó en 1993. En ese mismo año el CCS, participó con sus investigadores en el concurso de proyectos industriales que organizó el Gobierno del Estado con Canacintra, y nuestro proyecto obtuvo el primer lugar.
    "Al año siguiente, ante el problema de la mosquita blanca, el CCS encabezó el programa para su manejo convocando a investigadores locales y nacionales.
    Este proyecto tuvo sus resultados, se asentó en el Cesavesin, que fue el encargado de operar los recursos de Sagarpa para esos fines y eso tuvo sus resultados, que al final de cuentas la plaga estuvo a punto de caerse en ese tiempo".
    En abundancia de lo dicho por Barroso, aun en esto el CCS actuó como una cancha neutral para coordinar las actividades de centros educativos en la participación de diferentes actividades y concursos. Las diferencias académicas se volvían polémicas. No obstante, la participación se extendió a congresos nacionales en ámbitos del conocimiento, de la enseñanza de la matemática, del control biológico, de microbiología. En el caso de microbiología, inclusive cuando fue el Congreso Nacional, se inició en el estado la realización de un concurso a nivel estatal que le llamaron infantil y juvenil de microbiología. Vale decir que Sinaloa es el único estado que realiza este Congreso en particular, porque no hay un referente nacional.
    --"Todo lo que se hace, como en la divulgación y la enseñanza, el trabajo de laboratorio, es lo que llamamos la magia de la ciencia; es decir, cubrir el hueco que yacía en cada una de las escuelas tratando de abarcar de manera general todo el estado. Esa es nuestra necesidad y nuestra meta", según lo expresó el doctor Cárdenas.

    La liga de amigos del CCS siguió sin apoyos
    El maestro en ciencia Adolfo Barroso, a propósito de la divulgación, terció:
    --"Quiero comentar los trabajos que tiene que ver con la divulgación de la ciencia de los municipios. El ingeniero Conde comentaba sobre lo que es la liga de amigos en sus inicios, con lo que fue posible llegar a los distintos lugares del estado a través de este programa. Por cuestiones de recursos solamente se tuvo que restringir a la ciudad de Culiacán".
    Como se dice en la filosofía popular: la carencia de recursos enriquece la imaginación. El Centro de Ciencias atrajo el proyecto de la ciencia en movimiento, donde a través de un museo interactivo y de un planetario móvil, llevó el conocimiento de la a distintos lugares del estado a la ciudad.
    El doctor Cárdenas Cota no quiso quedarse atrás. "Hay algo adicional --dijo--, hablando de los proyectos de asesoría; es el estudio para la instalación de la planta de tratamiento de aguas, de la zona norte, de la ciudad, que fue la primera que se construyó en Culiacán.
    Ese estudio lo realizó el CCS. Este tipo de proyectos normalmente no los hace del todo, sino que él se responsabiliza y coordina el proceso, con diferentes investigadores, y esto es parte de los trabajos que mencionaba el maestro Barroso".

    EXPRESIONES ESTELARES EN LA ENSEÑANZA DE LA CIENCIA
    Según lo dicho por los tres entrevistados, el siguiente listado de hechos denota el desarrollo optimista del CCS:
    --Hay coordinación en el estado con INEGI en lo que compete al Congreso de Geografía.
    --El consejo estatal de Ciencia y Tecnología es un organismo que funciona de manera independiente al Centro de Ciencias de Sinaloa.
    --El personal del CCS ha participado en proyectos y programas académicos fuera del país. En 1996 dos académicos de la institución fueron a Japón a estudiar en el área de informática y de calidad.
    -También se ha puesto en boga lo que es la educación a distancia y el CCS en conjunto con la UNAM ha desarrollado dos o tres conceptos interesantes y entre ellos lo que se llamó un diplomado en prospectiva de la ciencia y la tecnología.
    --En servicios financieros del sector acuícola, se creó el programa para la prevención de enfermedades del camarón.
    --En el campo de la astronomía, el Centro de Ciencias es un pionero de la divulgación apoyado en el planetario, desde un principio,
    --En lo que es divulgación del programa de la ciencia en movimiento, se llevó en un carro habilitado a distintos lugares, apoyando incluso a estados vecinos como la Baja California Sur.
    --Lo que fue la biblioteca en un principio y la mapoteca, se convirtieron en la virtual digitalización que se ha instituido dejando atrás el uso del video. En un principio fue biblioteca; hoy se puede decir que escala hacia la digiteca.
    --Se hizo un diplomado para la capacitación de los directivos o los administradores de las granjas acuícolas en el estado de Sinaloa, proyecto pagado por el Banco de Comercio del Exterior con el objeto de obtener camarón de calidad para la exportación.
    --Igualmente se dio capacitación técnica en administración de granjas acuícolas. 


    ASIGNATURAS PENDIENTES A LOS 20 AÑOS DE EDAD
    --La comunidad de amigos del CCS y los órganos de difusión deben revitalizarse y volver a los primeros tiempos.
    --Debe ponerse en activo y del conocimiento público el consejo técnico para darle vigencia al decreto que lo creó. Por lo menos se debieran disponer copias de las actas de dicho consejo para el conocimiento público.
    --Se estima que el número de los científicos recibidos por el CCS es inferior al del Colegio de Sinaloa. Habría que revisar este parámetro.
    --El número de laboratorios, talleres y áreas de exposición es el mismo de hace 20 años. Estarían por crearse una nueva sala de exposiciones, dos nuevos laboratorios y al menos cuatro talleres más.
    --Está por confirmarse el proceso educativo de los niños y los adolescentes, que para eso se creó el CCS.
    --Al CCS le falta crecer en infraestructura e influencia académica, como órgano de divulgación seria de la ciencia e instrumento de apoyo para la docencia.