"Firmas"

"Aquel Paseo Niños Héroes"
ECOSISTEMA
06/11/2015 11:27

    En 1939 se construyó la primera parte del Paseo Niños Héroes en Culiacán. Esta primera etapa comprendía cinco cuadras, desde la Av. Riva Palacio hasta la Av. Álvaro Obregón. El doctor Alejandro Ochoa nos muestra en su libro Modernidad Arquitectónica en Sinaloa dos fotografías: una de 1935 sin esta vía, y otra de 1940, con el Malecón ya construido.
    Este paseo se construyó para generar un verdadero sitio de paseo, reunión y esparcimiento de la población. Una vialidad con un amplio camellón (casi de tres metros) ornamentado con la mejor jardinería de la época y amplias banquetas, que entonces eran las protagonistas, pues la obra en conjunto cumplía más funciones recreativas que viales, es decir, era más un andador con mirador que una conexión vial.
    El cautivador paisaje de la confluencia de los ríos provocó el asentamiento de familias prominentes en grandes lotes con una refinada arquitectura. Aquello era un verdadero catálogo de la mejor arquitectura moderna habitacional de la ciudad.
    Sin darnos cuenta este tramo inicial ha sufrido consecuencias lamentables al quedar diluido en una de las vialidades más extensas y transitadas de la ciudad. Hoy, una vez que los semáforos y los retornos fueron desapareciendo, esta sección es la de mayor fluidez vehicular del Malecón. Aquel "Paseo" Niños Héroes es hoy una vialidad rápida (si no de alta velocidad, si de gran continuidad), que, paradójicamente, contiene un envidiable andador o prácticamente inutilizado.
    El cambio de función de esta vía y el paulatino cambio de uso de suelo de habitacional a comercial ha provocado lamentables cambios en la imagen urbana del sector. El camellón hoy es más angosto y las banquetas son menos requeridas. Estas, empiezan a desaparecer impunemente ante la "nueva arquitectura" al servicio del automóvil.
    Ejemplos como la gran gasolinera sobre anunciada -cuatro señales viales le dedicaron- consolida la función a la que está orientándose esta sección: Comercio y servicio para automovilistas.
    Quizá más lamentable aún es la desaparición de uno de los más bellos ejemplos de arquitectura moderna: La casa de la familia Zaragoza, donde hoy se construye un establecimiento comercial -arquitectónicamente pobre- pero con la "cualidad" de contar con amplio espacio para el automóvil.
    Dentro de los cambios sufridos, no todos son igual de lamentables. Una conocida mueblería en la esquina de Donato Guerra muestra el respeto al paisaje aledaño, solucionando el acceso vial por la calle Zaragoza y abriendo la "vista" del interior del establecimiento al bello paisaje que hoy ofrece la ribera del Tamazula por medio de amplios ventanales y con la utilización de vidrio como limitación entre el terreno y la banqueta.
    Varias mansiones de este sector hoy se encuentran abandonas y sentenciadas a desaparecer si no se hace una verdadera operación de rescate de esta vía. Lejos de pensar en su ampliación a seis carriles -como más de uno piensa que puede ser la solución- la intervención en esta sección debe voltear a los orígenes de su creación y procurar más una solución para la gente.
    Esta puede ser un proyecto estratégico, enfocado a "calmar el tráfico" e invitar a que la gente cruce más del centro de la ciudad al otro lado del malecón. Esto provocará la verdadera integración del centro con el parque las riberas y la Isla de Oraba y evitará el riesgo continuo que cientos de estudiantes y familias corren al cruzar el malecón y querer gozar de las bondades del río y sus riberas.

    Comentarios: jccarras@hotmail.com