"Invita Obispo a concluir la vida amando y sirviendo a los demás"

"Ante centenares de fieles agregó que de acuerdo con el Evangelio de Juan, Jesús, sabiendo que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre, amó hasta el fondo, y eso es lo que significa morir"
10/11/2015 07:42

    MAZATLÁN._ A concluir la vida amando y sirviendo a los demás, invitó el Obispo de la Diócesis de Mazatlán, Mario Espinosa Contreras, al encabezar anoche la Vigilia de la Resurrección y la Bendición del Fuego Nuevo en la Catedral Basílica de la Inmaculada Concepción en este puerto.
    Ante centenares de fieles agregó que de acuerdo con el Evangelio de Juan, Jesús, sabiendo que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre, amó hasta el fondo, y eso es lo que significa morir.
    "Así pues, el morir para Cristo, y así debe ser para todos nosotros, el morir es ir al Padre y concluir la existencia amando y sirviendo a los demás, ésto lo vivió Juan Pablo II, porque él les decía a sus colaboradores ya estando próximo a la muerte: déjenme ir al Padre", añadió Espinosa Contreras.
    Dijo que la muerte de Cristo fue gloriosa porque terminó su vida perseverando en la voluntad del Padre de entregar la totalidad de su ser y así convertir el patíbulo de la cruz en árbol redentor de vida nueva.
    "De la cruz ya muerto, el Señor es depositado en el sepulcro y al tercer día resucitó destruyendo las cadenas de la muerte y nos manifestó que la muerte no es el final definitivo de la vida del hombre y de la mujer, sino la muerte es el paso necesario para la vida que nunca termina, por lo que quienes han sido esmerados en vivir según Dios encontrarán la plenitud gozosa de su ser", continuó.
    "Donde como decía San Pablo cuando le fue dado saborear un poco el cielo, él al tratar de expresarlo decía, ni el ojo vio, ni el oído oyó, y no cabe en el corazón del hombre lo que Dios tiene preparado para quienes lo aman".
    Recalcó que Dios ha salvado a la humanidad y con su poder invencible y la personal decisión de los hombres y mujeres, se pueden orientar en la perspectiva del Evangelio hacia la verdad, la unidad, la justicia y la paz.
    "La obra terrena de Jesús tuvo por su obediencia al Padre un final exultante, que su persona y mensaje sean cotidianamente nuestra inspiración y luz, para que depositada nuestra vida en las manos de Dios seamos laboriosos y fraternos en todos los ámbitos de nuestra vida, así nuestro final será también un ir al Padre y podremos recibir también nosotros el don de la resurrección para la vida, que así sea", recalcó el Obispo de la Diócesis de Mazatlán.
    En la celebración se recordó el Fuego Nuevo que significa la nueva luz carente de pecado, porque Cristo murió para la salvación de la humanidad y al tercer día resucitó.
    También se recordó la salvación del pueblo de Israel a través de las aguas del Mar Rojo.
    Monseñor Espinosa Contreras bendijo agua que llevaron para ello los fieles y recordó que de acuerdo con el Evangelio, con el paso por el Mar Rojo Dios deja ver una imagen del bautismo y en el pueblo de Israel liberado de la esclavitud un símbolo del pueblo cristiano.
    "Haz que todos los hombres mediante la fe participen del privilegio del pueblo de Egipto y sean regenerados por la acción santificadora de tu espíritu", subrayó el Obispo de la Diócesis de Mazatlán.