"La familia Clouthier y los éxitos del PAN"

"La familia Clouthier ha sido un resorte electoral en la historia del PAN, es una suerte de marca electoral, es decir, que es capaz de establecer "relaciones con los electores que desarrollan preferencias emocionales""
07/11/2015 09:29

    En noviembre pasado fui testigo de un convivio entre militantes del PAN y el PRD, en un bar de Olas Altas, donde no faltaron las cervezas, los mariscos y una charla salpicada de chascarrillos políticos. En ese cónclave tropical que habla del espíritu de tolerancia en los círculos políticos marismeños, la charla derivó en la próxima elección de Gobernador. Y sobre todo en torno al candidato que podría unir a la oposición de derecha e izquierda. No dieron muchas vueltas cuando apareció el nombre de Manuel Clouthier Carrillo (MCC). Coincidieron, unos y otros, en que el mayor de los hermanos Clouthier estaba en una campaña de posicionamiento con el espinoso tema de la narcopolítica. Que este era su momento y no parecía haber mejor candidato para la oposición. Afirmaban que su candidatura no encontraría dificultad para atraer simpatías diversas, tendría el apoyo del aparato panista y de Felipe Calderón. Más aún, agregaban con ligeras diferencias de matiz, que si el PRI llegaba a la nominación dividido entre Jesús Vizcarra y Mariol López Valdez, aquél aumentaría sus posibilidades de ganar llevando como adversario a cualquiera de ellos, y mejor aun a los dos.
    Me retiré de la mesa entre los olores marinos y caminé rumbo a casa. En el trayecto hice el recuento de las expresiones escuchadas, las cotejé con algunos datos de una investigación que vengo realizando sobre los partidos de Sinaloa y llegué a las conclusiones de que la familia Clouthier ha sido un resorte electoral en la historia del PAN, es una suerte de marca electoral, es decir, que es capaz de establecer "relaciones con los electores que desarrollan preferencias emocionales" y, quizá por eso, su existencia está ligada a los éxitos e iluminan las derrotas del blanquiazul en el Estado. En definitiva, que MCC estará en la papeleta electoral en 2010 y apoyado no sólo por el PAN.
    Del Rincón y Manuel Clouthier
    ¿Quién no recuerda las elecciones locales de 1983? Aquellas que inauguraron nuestra transición hacia el actual sistema político. En ese año, decenas de miles de ciudadanos se congregaron en las plazas de Los Mochis, Culiacán y Mazatlán para protestar contra el fraude electoral y luego en las jornadas de defensa del voto, que encabezó Jorge del Rincón, como candidato a la Presidencia Municipal de Culiacán, miembro de la familia Clouthier, puso a prueba su temple. Manuel Clouthier, padre, participó en la campaña de su tío Jorge del Rincón pero en un plano de escasa visibilidad.
    No obstante, el fraude electoral seguramente no pasó inadvertido y lo animó a participar en la política partidaria. En 1986 sería candidato del PAN al Gobierno del Estado, llevando como adversarios a Francisco Labastida, quien había dejado la comodidad de la Secretaria de Energía para recorrer barrios, pueblos y rancherías, y a Rubén Rocha Moya, postulado por un arcoíris de izquierdas que buscaban un nicho frente al bipartidismo emergente.
    La campaña electoral de Manuel Clouthier en 1986 sería muy distinta a las tradicionales. Clouthier, como se dice coloquialmente, iba al cuello de su principal competidor. Usaba un lenguaje directo y bronco, buscaba demoler el mito de la invencibilidad priista. Afirmaba de esa manera el runruneo popular y el descontento social. Decía lo que la gente quería escuchar como una suerte de catarsis. Sacudía conciencias. Recuerdo haberle escuchado en esa campaña un discurso en el estadio de beisbol de Mazatlán, donde, con su vehemencia característica, habló ante un público atento y explicó despacio que esos años convulsos lo habían llevado a participar en la política. Analizó, dijo, los programas de los partidos y decidió afiliarse al PAN. Ese estilo desmitificador salpicado de bravuconería y frases de sello, producto de su propia historia en el campo y las cámaras empresariales, convenció a muchos de sufragar por los candidatos por su partido. Su propia candidatura superó cuatro veces el 7 por ciento obtenido por Andrés Cazares en 1980. Esa emoción que le imprimió a su campaña sinaloense resonaría en el primer círculo del partido conservador que vieron en el "bárbaro del norte" la figura esperada para presentar un candidato a la Presidencia más que para ganar, imposible en esos años cuando el Gobierno más que nunca era juez y parte en los procesos electorales, buscaba ampliar la influencia azul en el resto del país, ya que en el norte ganaba simpatía entre las clases medias. Y lo hizo.
    En Sinaloa estimularía una nueva hornada de políticos panistas, muchos de los cuales hoy dirigen a ese partido conservador. No obstante, estaba visto, que la postulación de Manuel Clouthier marcaría un antes y un después en la historia del PAN sinaloense. Entre el partido doctrinal, testimonial o el partido movimiento, que se expresaría con fuerza en la década de 1980 y marcaría su salida de la marginalidad y el acceso al poder político.
    Heriberto Félix Guerra
    El yerno de Manuel Clouthier participó en las internas del PAN para elegir candidato a Gobernador. Su perfil es el de un empresario y no de hombre de partido, como lo muestran sus nulos antecedentes partidarios. Se presentó como un candidato externo que provocó disgusto entre los que "tenían más méritos" dentro de la organización. No obstante, los delegados a la Convención Estatal se pronunciaron a favor de su candidatura dejando en el camino a los panistas Sadol Osorio y Alejandro Camacho, quienes disciplinadamente se sumarían a su campaña por alcanzar el Gobierno del estado.
    Heriberto y su esposa Lorena Clouthier realizaron una campaña que tuvo como principal ingrediente de marketing las "manos limpias" y el mensaje de "quítale el freno al cambio". Ambos mensajes publicitarios buscaban por un lado presentar al candidato a Gobernador como un hombre honesto, que su paso por la función pública –había sido Secretario de Desarrollo Económico del Gobierno de Juan Millán-, no había significado enriquecimiento personal. Buscaban por este medio el contraste con un Gobierno al que no faltaron denuncias y controversias por negocios realizados al amparo del poder. La otra frase, más en la lógica de un PAN, con fuertes reminiscencias foxistas, fue visto como un mensaje frente al continuismo que representaba el mensaje del candidato tricolor de "Juntos vamos por más," que exhibía la extensión transexenal del gobierno millanista.
    El cambio significaba romper con los eslabones de la dupla Millán-Aguilar. Su objetivo era lograr el primer gobierno panista en un Estado con una alternancia a medias, donde no ha habido alternancia de Gobernador y el PRI nunca ha perdido la mayoría absoluta del Congreso.
    Sería imposible desarrollar en este espacio los rasgos de una campaña que estuvo marcada por el escándalo político y terminó con las campañas negativas más duras en la historia del Estado. Aun cuando se esperaba que se afirmara el abstencionismo esta expectativa no se cumplió y los niveles de participación ciudadana se mantuvieron en los niveles históricos. Los resultados fueron favorables al candidato del PRI, con un retroceso pequeño que se vio más grande con la cercanía del candidato de la derecha. Nuevamente un miembro prominente de la familia Clouthier posicionaba al PAN y le permitía avanzar en todos los municipios del Estado. Ganar en varios de ellos y alcanzar una bancada legislativa de 15 diputados, su mayor logro electoral hasta ahora. Más importante todavía fueron los 427 mil 585 votos sin precedentes en la historia del PAN que no alcanzaría a sostenerlos en 2007 y al final tronaría la dirigencia de Roberto Gastélum, que según sus detractores, privilegiaría su escaño por encima del partido.
    Manuel Clouthier, hijo
    Hoy que el mayor de los hermanos Clouthier Carrillo realiza una campaña que "no busca un hueso", se le menciona ya como candidato de representación proporcional del PAN y si resulta designado en la Convención panista, cómo lo sugiere su apellido e indica el control del Comité Ejecutivo Nacional sobre las pluris, se integrará a la fracción del PAN en la Cámara de Diputados. Desde ese momento estará en la pista panista que recorren quienes aspiran llegar al Gobierno del Estado. Incluso podría ser candidato del PRD, si les creemos a los perredistas de Olas Altas. Ambos partidos vienen de caídas libres y las encuestas nacionales indican que esta será mayor en las elecciones federales de julio. A ambas formaciones les pega duro la volatilidad de una franja de los electorales, la contracción del voto duro y los mayores incentivos para pasar del voto útil al voto de castigo. Están necesitados de figuras "atractivas" y votos.
    Más aún, cuando el nombre de MCC no es primera vez que se menciona como posible candidato del PAN al Gobierno del Estado. Cuál periodista culichi de la fuente no recuerda los albores de 2004, cuando ante los insistentes rumores de que sería candidato del PAN al Gobierno del Estado convocó a una conferencia de prensa en el Hotel Ejecutivo. Llegó puntual y subió al pódium para anunciar escuetamente: No voy a ser candidato de ningún partido al Gobierno del Estado. Y así sin más, bajó del escenario, para dirigirse hacia la puerta de salida sin responder a ninguna de las preguntas que los reporteros lanzaban como dardos envenenados. Luego se sabría que el candidato a Gobernador panista sería su cuñado Heriberto Félix Guerra y de él sólo quedaría la frase endogámica: "a la familia se le apoya".
    En esas elecciones el PAN alcanzaría una votación histórica y quedó solo a 11 mil 500 votos de ganar la Gubernatura. Han transcurrido algo más de cuatro años y luego de que Félix Guerra alcanzara en 2006 un asiento de primera minoría en el Senado de la República, renunció a las semanas para asumir la Subsecretaría de Economía. Su capital político se ha ido diluyendo por la distancia que ha mantenido con la vida pública del Estado y no se le ve como candidato nuevamente. Pero, sí apoyando a su cuñado. A la familia.
    Este breve recuento de los Clouthier nos confirma cómo esta familia ha ido construyendo desde la oposición panista su marca electoral en Sinaloa y también en el resto del país, en especial en Nuevo León, donde Tatiana Clouthier llegó a ser miembro de la Legislatura federal hasta el ascenso de Manuel Espino a la dirigencia nacional del PAN, que la llevó a renunciar y convertirse en Diputada independiente. Hoy, si redimensionamos lo que comentaban aquella tarde panistas y perredistas podemos concluir que ese capital político dinástico lo quieren y lo necesitan esos partidos.
    Ya veremos cuál es la estrategia del PRI para hacer frente a esa marca electoral que viene cargada contra la narcopolítica. Y sabremos qué tanto da de sí MCC y si el producto está a la altura de los logros electorales de los Clouthier, como lo auguraban aquellos parroquianos de Olas Altas.