"Mandando señales"

"Polos opuestos"
06/11/2015 12:30

    El Coach

    Mientras que los rojos cada vez se ponen más colorados, los guindas se ponen más pálidos que nunca.
    La distancia que hay entre uno y otro es abismal. Si no me creen, chequen el standing y los juegos entre sí. En Culiacán no quieren saber nada de enfrentamientos ante los Venados, tal y como lo pidiera Juan Manuel Ley hace algunas temporadas, cuando sucedió algo similar.
    Mazatlán ya prácticamente tiene amarrada su participación en la postemporada, mientras que Culiacán sigue hundido en el fondo de la tabla de posiciones.
    Pero los Venados son muy ingratos, unos malagradecidos, porque sus "amigos" culichis les hicieron el favor de prestarles a Rubén Rivera y de paso les ganan cuantas veces se los topan.
    Cómo les ha de doler a los Tomateros haber mandado al panameño a Mazatlán y a cambio de nada, gracias a los buenos contactos de la directiva roja. Se imaginan cómo ayudaría Rivera a los Tomateros.
    Y es que ya no lo quisieron que porque le gustaba mucho la fiesta y la noche.
    Siempre he dicho, mientras que el pelotero rinda en el terreno de juego, qué fregados les importa su vida nocturna y cabaretera.
    Nomás hay que recordar a los Nelson Simmons, Willie Aikens y Eddie Miller. Éstos llegaban y arreglaban a cuanto pítcher se le ponía enfrente, aunque en las noches tuvieran bateo libre.
    Ya se les ha dicho a los directivos que no contraten puritanos, que esos no sirven, aquí vienen y rinden los más desenvueltos.
    Así que en Mazatlán pueden ir imprimiendo los boletos para la postemporada, si otra cosa no sucede, mientras que en la capital de nuestro golpeado Sinaloa hay que ir pensando, si no es que le sale el espíritu ganador a los culichis, en armar un mejor equipo.

    Llega el Comandante
    Hoy llegarán los Yaquis de Ciudad Obregón y su comandante, Eddie Díaz.
    Esta tribu necesita triunfos, necesita tomar ritmo y subir en el standing. Ellos tienen que quedar arriba de los Mayos de Navojoa o de los Venados.
    La misión es dura, pero no es imposible. Si a Eddie no se le olvidó la magia en Dominicana, los Yaquis se pueden meter a la postemporada y ya de ahí pa'l real la cosa será diferente.
    Si vemos el equipo que tiene Obregón, es una escuadra muy buena, pero que ha adolecido de pitcheo en todos sus sentidos.
    Díaz está muy contento porque sus abridores han mejorado y han ganado más partidos. Sin embargo necesitan ganar más y más.
    Los Venados no querrán ayudar a los Yaquis a que suban en el standing, ya que en la Final del año pasado, la tribu no le dio chance ni de meter las manos a los rojos.
    La serie pinta muy bien, con dos buenos equipos y dos mánageres de características muy diferentes.
    Veremos cómo recibe la afición a Eddie Díaz.
    elcoachrojo@hotmail.com