"Medicina de deporte"
Amigo lector de Noroeste, el "deporte" en el niño es una condicionante que aplicada de manera deliberada o no apta en el mismo va a ser un factor de lesión y probables alteraciones en el desarrollo y crecimiento, pero cuando las cargas son adecuadas se tendrá un entrenamiento de éxito.
El investigador Taborda C. en 1996 decía que en el ámbito de la cultura física se habla de entrenamiento deportivo "como un proceso sistemático de preparación de los deportistas para alcanzar excelentes resultados", y si esto lo aplicamos al niño principalmente el preescolar y primaria, donde el juego debe ser lúdico (que le guste al niño) tendremos que el maestro de educación física debe contar con conocimiento necesario para que la actividad a realizar sea orientada a un deporte específico o a deportes donde el niño pueda desarrollar conocimientos que lo lleven el día de mañana a la práctica del mismo.
Luego entonces tenemos que el entrenamiento en el niño se debe de entender como un proceso pedagógico encaminado a potenciar al máximo y de manera sistemática las capacidades, cualidades, actitudes, aptitudes, desempeños y logros (físicos, funcionales, psíquicos, sociales, entre otros) de la persona, teniendo en cuenta sus características y el medio en el cual se desenvuelve.
El entrenamiento deportivo pensando como proceso pedagógico guarda íntima relación con la competencia comunicativa, es un proceso potenciador del diálogo, el cual, según Mockus, es un asunto de todos en búsqueda permanente del desarrollo del hombre.
Si tomamos en cuenta las diferentes investigaciones tanto del pasado como del presente se concluye que el entrenamiento en el niño debe ser lúdico al considerar que si bien el entrenamiento deportivo debe favorecer el desarrollo y fortalecimiento de rasgos de la voluntad, de capacidades y cualidades físicas, de habilidades y destrezas, de técnica y táctica tal favorecimiento no debe de oponerse al deseo sino estar más bien en continuidad con él y además tener en cuenta que la seriedad, la responsabilidad, la rectitud debe armonizarse con el placer inherente a las actividades físicas y a los múltiples diálogos que generen.
Por lo tanto el entrenamiento "deportivo infantil debe ser comprendido como proceso pedagógico hedonista, lúdico y comunicativo, porque da cuenta de las secuentes, múltiples y permanentes elaboraciones de sus protagonistas con miras a la reconstrucción de espacios de dialogo que favorecen el desarrollo de la persona como ser cultural, de la comprensión del entretenimiento como espacio humanizante, del análisis de la armonía necesaria entre el rendimiento, resultado, deseo, placer y formación de la crítica del entendimiento, aprehensión, análisis, elaboración, discusión, práctica y difusión de sus conocimientos particulares y de la promoción de una educación de calidad centrada en el desarrollo humano.
Bien amigo lector de esta columna, si usted ha seguido las columnas de actividad física en el niño no es nada fácil entrenar niños y adolescentes, por lo tanto investigue qué estudios tiene el maestro que le da "deporte" a su hijo, más vale "mil caras rojas que un cara pálida", o lo que es lo mismo es mejor pasar mil vergüenzas a que se le lesione o muera un "deportista", sólo por querer ser entrenador y no tener las bases, recuerde usted tiene la última palabra, también desde esta columna le invitamos a seguir con acciones contra el dengue y todo lo que parezca "gripa", cuídese, recuerde que la mejor medicina es la preventiva.