"Navidad en 'La Zona'"

"Aquí no hubo cena, ni regalos ni villancicos; aquí la pobreza hace que lo más elemental se convierta en un lujo"
06/11/2015 12:42

    Cristina Zambrano

    En la ex Zona de Tolerancia no hubo pavo de Navidad, ni villancicos y nadie pidió posada. En 'Noche Buena' sólo vagaron recuerdos en la mente de don Basilio, de 94 años, de cuando era "de los ricos" y tenía su propio negocio.
    Mientras doña 'Amparito', de 87 años, dormía, se cuestionaba de "a dónde iba a ir a parar" cuando su casa, un cuarto edificado sólo con rastros de paredes, fuera tirado por completo.
    El 26 de junio Noroeste documentó que al menos seis familias vivían en las ruinas de lo que era "La Zona de Tolerancia", un terreno que se encuentra bajo litigio.
    Días después la Junta de Asistencia Privada, el Ayuntamiento, DIF municipal y la Coordinación de Salud reaccionaron y decidieron ayudarles.
    Las instituciones mandaron despensas, ropa e incluso llevaron con un especialista a Josefina Corrales, una mujer que tiene 4 años con el antebrazo quebrado.
    El traumatólogo del Hospital General de Culiacán le advirtió que su fractura se había convertido en una deformidad.
    Miriam Haro Robles, una mujer de 34 años, quien en ese entonces tenía 4 meses de embarazo; fue rescatada por el DIF municipal. La internaron en un centro de rehabilitación y tuvo a su bebé, Guillermo, en el Hospital Civil.
    Pero con los demás habitantes fue como si nunca les hubieran prometido algo. Seis meses después, en La Zona no pasó nada. Josefina con su fractura y don Basilio y doña Amparito con su pobreza.
    Esta víspera de Navidad don Basilio, acostado en su cama, sólo con un suéter lila y el mismo pantalón de hace seis meses; se cuestionaba sobre dónde vivirá cuando tumben los vestigios de ese lugar donde antes trabajaban prostitutas. Nadie lo sabe. El 24 de diciembre dice que no pudo dormir. Que sólo cerro los ojos. Mientras tanto "La Mini", un travestí que lo llama "abuelito" y que ahora vive con él; cuidaba de la casa, para que los vagos no se llevaran los 100 pesos que su hijastro le había dejado al señor de Navidad. Esa noche no fue a 'talonear'.
    Su historia en las ruinas de La Zona data desde hace 25 años cuando tenía 13 y trabajaba de mesero en "El Nuevo Siboney". En ese entonces tenía un año de haber llegado de su natal estado de Guerrero y el trabajo de jornalero no le dejaba lo suficiente para mantener a su mamá.

    -¿Y no tienes más familia?
    - "Sí, pero mi mamá era la única que me defendía así como soy yo. Los demás (mis seis hermanos y mis abuelos) me decían que era 'joto'".
    "La Mini" dice que cuando su madre murió, justo un día antes de Navidad, hace 9 años, todo cambió. Su familia lo excluyó. Y quedo ahí en La Zona, como los demás personajes que también se quedaron ahí esperando que les cumplan lo que les prometieron.