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"Carmen Alicia Híjar Martínez"

"Recuerda sus días en el cine reforma"

"En 1970 Carmen Alicia Híjar Martínez fue por última vez al cine. Su mamá Aurora murió ese año. Era la boletera del cine Reforma, y con su partida, se fue también su interés por las películas"
07/11/2015 12:02


    OPINE | ¿Le trae recuerdos el Cine Reforma de Culiacán? Cuéntenos su historia.


    VIDEO | Recueda sus días en el Cine Reforma


    CULIACÁN._En 1970 Carmen Alicia Híjar Martínez fue por última vez al cine. Su mamá Aurora murió ese año. Era la boletera del cine Reforma, y con su partida, se fue también su interés por las películas. 

    "Cuando estaba chiquilla, me preguntaban las personas 'mijita en qué trabaja tu papá', yo decía 'era periodista pero ya se murió' y tu mamá, y decía 'trabaja en el cine', decían qué bárbara es artista tu mamá, 'no es la boletera', decía". 

    Para Carmen, el cine representó una forma de vida familiar. Jugó en su niñez entre las butacas del teatro Apolo mientras su mamá recogía los boletos en la entrada, y en el Reforma, que dice fue el último cine familiar en Culiacán, llegó a ser la acomodadora suplente. 

    "En esos tiempos era el furor del cine, como no había tele o apenas comenzaba, toda la gente se iba al cine. Era tal la multitud que como tres o cuatro veces me tocó que rompían los vidrios de estarse empujando", narra. 

    En esa época, ir al cine era igual para ricos y pobres. La camaradería y chistes nunca faltaban, así como tampoco las parejas que aprovechaban la oscuridad, y a las que había que estar poniendo a raya. 

    A esa sala, inaugurada en los 60 con clima artificial, donde trabajaron también sus primas y donde jugaron sus hijos, no se acudía sólo a ver las cintas, un gran número de personas buscaban únicamente un lugar fresco para dormir. 

    "Nos daba mucha risa porque los que andábamos trabajando allí, contábamos la gente que estaba dormida, hasta las señoras se iban a dormir. Bien sentados ronque y ronque, hasta que prendían la luz y ya los despertaba uno", rememora. 

    "Cuando estaba la película mal enfocada, gritaban 'Cácaro deja a la boletera' y se paraba mi hermano muy enojado y decía 'cállense, no le digan así a mi mamá'", recuerda. 

    Hace tres o cuatro semanas, Carmen, quien es maestra jubilada regresó a un cine. Ayer también se atrevió a ver los restos del que fuera el Reforma. Entre las ruinas dice, aún se asoman los recuerdos. Todavía ve las cortinas largas, el olor a palomitas, y los rostros de las personas con las que compartió gran parte de su vida, y que al igual que la gran sala que hizo soñar a muchos, ya no están.


    "En esos tiempos era el furor del cine, como no había tele o apenas comenzaba, toda la gente se iba al cine".

    Carmen Alicia Híjar Martínez