"'Refugio' contra la crisis"

"Ante las necesidades espirituales y materiales los culiacanenses recurren al esoterismo y la santería"
06/11/2015 12:44

    El Año Nuevo se anuncia borrascoso. Crisis y recesiones prevén un 2009 difícil. La gente lo sabe y se previene con bálsamos y veladoras, limpias y ungüentos, rezos y oraciones, para el amor, la salud y el dinero. El esoterismo y santería contra la crisis, aunque la Iglesia considere esta práctica como una crisis de fe en Dios y en nosotros mismos.
    "Ay, sí. La crisis va a estar dura", dice la clienta mientras espera que la dependienta le envuelva en papel periódico la veladora de las 33 esencias para el amor, paz, contra la envidia, trabajo, fortuna, dinero y 27 cosas más.
    El local se localiza en el mercado de las flores, en Domingo Rubí y Ángel Flores. Decenas de veladoras se exhiben en el anaquel adosado a la pared, escapularios de Jesús Malverde, Cristo, San Judas y la Santa Muerte cuelgan al frente.
    Las 12 veladoras preparadas para todo el año están sobre el exhibidor, junto a figuras de los santos. En su interior, se acomodan perfumes contra y para todos los males. El de la abundancia y hasta el "amansaguapos".
    Jesús Yajaira López Lugo, encargada de la tienda ubicada en Estrada y Ángel Flores, habla de la santería como un refugio contra la crisis.
    "La santería siempre, pero casi por lo general en diciembre está más demandado. Sí se ve que están empezando a recurrir para atraer lo que es el dinero y para que les genere trabajo", expresa.
    La atmósfera es esotérica. Budas, gnomos y demás santos crean la "buena vibra". En los locales huele a incienso, a veladoras aromáticas y a fetiches. Las dependientas son confidentes de la clientela, ellas escuchan, sugieren y "aleccionan" sobre el ritual a seguir.
    "Aquí viene todo tipo de gente. Tanto de niveles altos, medios y bajos. Hay mucha creencia porque son santos católicos y lo que es la santería cubana".
    La del mercado de las flores asegura:
    "Esto es de fe. Yo les pido a la gente que tenga fe para que tenga resultados. Es su energía. Hasta la fecha no he tenido reclamos".
    ¿Y para atraer fortuna?
    "Primero, una limpia por medio de un baño de plantas, una limpia de la casa. Tirar lo viejo, lo que ya no se usa, para echar las malas vibras; quemar incienso y prenderle veladoras".
    Los clientes llegan, exponen su problema o sus deseos. La dependienta escucha, sugiere y alecciona, y ellos se van "fortalecidos" para enfrentar el Año Nuevo. 


    Es un camino falso, señala Iglesia

    Esteban Robles, vocero de la Diócesis de Culiacán, afirma que cuando el concepto de Dios se reduce a considerarlo como alguien que deba cumplir los caprichos, ahí es cuando se pone en crisis la fe.
    Cuando las personas recurren a la brujería, santería y demás opciones para lograr encontrar soluciones, que muchas veces es el camino equivocado porque no ve a Dios como un padre amoroso, sino como un obstáculo para satisfacer ciertas cosas.
    "El recurrir a esos métodos o a esos caminos es un camino falso porque, ¿entonces en quién tenemos confianza? No tenemos confianza en Dios, ni siquiera en nosotros mismos porque no somos capaces de tomar las riendas de nuestra propia vida. Es una situación difícil el hecho de hacer caso a ciertas voces que no es la de Dios", asegura.