"Son tortillerías un 'infierno'"

"Son tortillerías un 'infierno'"
07/11/2015 12:21

    MAZATLÁN._Un galón de más de 3 litros de agua, en promedio, se beben a diario María Guadalupe Ávila y Norma Leticia Ramírez, cada una, durante su jornada de trabajo y con ello evitan deshidratarse, ya que trabajan en una tortillería.
    "La que más calor tiene que soportar es Lupita, porque es la que se encarga de la máquina, yo no más despacho las tortillas y aún así tengo un calorón todo el día, por eso siempre estamos tomando mucha agua y tenemos dos abanicos", explica Lety.
    Desde hace ocho años trabaja en la Tortillería Gabriel Leyva y reconoce que la nueva máquina tortilladora emite menos calor que la que usaban antes, y por la cual se hicieron algunas modificaciones al local donde opera la fábrica, además de instalar tres ventiladores.
    "Se modificó el local, se hicieron las puertas más anchas y altas, y una parte del techo se levantó para que circule mejor el aire, además del extractor de aire caliente y los ventiladores", señaló Guillermo Lizárraga, encargado de la tortillería.
    Y a pesar de ello, Lupita señala que a diferencia de otros veranos, este ha sido de los más calurosos que ha vivido, pues hay días en que termina la jornada de trabajo con un fuerte dolor de cabeza, debido al intenso calor que se siente.
    "Los días que hace mucho calor me da un dolor de cabeza bien fuerte, yo tomo aspirinas para calmarlo, pero sobre todo no dejo de tomar agua natural, mucha, no refrescos ni agua de sabor, agua, y con eso se me calma", expresa.
    Durante los días de mucho calor, además de las altas temperaturas que tienen que soportar los trabajadores, otro impacto que sufren las tortillerías es el de una baja en la clientela, pues la gente no va porque hace calor.
    La mejor venta del día se registra en las mañanas, y antes del medio día, pero ya cuando es la hora de la comida, que también es cuando más cálida es la temperatura ambiente, la venta se cae.
    En contraparte, los repartidores de tortillas que andan en motocicletas se les incrementa la venta de este alimento que tan básico es en la dieta del mexicano.