"TU SALUD | Fortalece tu vida"
MAZATLÁN._ Más de 2 mil 500 personas, hicieron posible que la décimo sexta edición del Congreso de Valores 'Fortalezas para la Vida', organizado por Grupo Noroeste y Unversidad Tec Milenio fuera todo un éxito, al participar en las diferentes conferencias y actividades que se realizaron durante dos días en el Centro de Convenciones de Mazatlán.
Con su presencia y participación, hombres y mujeres de todas las edades demostraron que buscan hacer mejores familias y anhelan vivir en un país mejor, pero saben que para lograrlo necesitan de la ayuda de otros que tienen los conocimientos y, lo más importante, los viven en su día a día, como es el caso de Luis Pérez, quien gracias a la Psicología Positiva supera las secuelas de la esclerosis múltiple que le aqueja desde hace un año y 11 meses.
De igual modo, la pareja formada por Cecilia Pliego y Alberto Robles, quienes a la par de su desarrollo profesional, tras 32 años de matrimonio, dan testimonio de vida al haber construido una familia sólida en valores y amor.
Mientras que Roberto Benavides recordó que los grandes problemas que suceden a nivel de pareja y familiar, en cualquier etapa de la vida, tienen que ver con una palabra, un ingrediente muy importante en el desarrollo personal: autoestima, la cual se construye en la familia.
Con la experiencia y compartimiento de cada uno de los cuatro expositores, el resultado fue una comunidad que habló un mismo lenguaje: el amor a la familia, y recibió las herramientas con las que podrán vivir positivamente, con valores y con la meta diaria de ser felices hoy.
Una actividad importante fue la participación de la psicoterapeuta Julia Rocha, quien previo a cada una de las conferencias guió momentos de meditación, con ejercicios de respiración e introspección, ayudando a la concurrencia a preparar su cuerpo, mente y alma para la ponencia que vería.
Además de Universidad TecMilenio y Periódicos Noroeste, para la celebración de este Congreso de Valores se contó con el apoyo de socios comerciales, quienes están convencidos de que sólo con mejores familias será posible construir un País cada vez mejor.
CECILIA PLIEGO
'Lenguaje de amor'
"Hoy en día es muy difícil encontrar un lenguaje que nos una, la comunicación está muy complicada, ya no basta con hacer un mensaje y que lo recibas y lo devuelvas, para entendernos tenemos que lograr que lo tuyo sea mío y lo mío tuyo, y eso sólo se consigue con el amor", aseguró la escritora Cecilia Pliego de Robles.
Al ofrecer la conferencia "Lenguaje de Amor", durante el pasado Congreso de Valores, la catedrática universitaria señaló que este problema de comunicación es una de las principales causas de la pérdida de valores que sufre actualmente la sociedad.
"Cómo hacer para hablar de valores cuando nosotros mismos no los entendemos, cuando uno cree que la responsabilidad, veracidad y honestidad es asunto de cada quien, cuando lo quiera y como lo quiera", cuestionó.
La también madre de familia dijo que esta misma crisis de valores, ha llevado a la sociedad a un punto en que urge un cambio, prueba de ello es el Congreso de Valores, donde la concurrencia encontró un lenguaje de valores común: el amor.
"Los aquí presentes tal vez unos son padres y otros madres, pero todos somos hijos. Es nuestra realidad más profunda: todos somos hijos y pertenecemos a una familia", señaló.
Y con este ejemplo tan sencillo, Pliego añadió que tener ombligo significa depender, significa que recibiste la vida y que alguien ha dado un todo por ti y que todo lo que eres y tienes lo debes a otro y eso te hace un gran deudor.
"Si ya recibiste, ahora te toca dar y no es una prerrogativa, no es algo si quiero o no. Sino que hay que saldar la deuda, si no la pagas tú, entonces el universo se va a quedar sin ello para siempre. De ese tamaño es que eres único e irrepetible en cada instante de tu vida. Así que si se te olvida dar o no quieres dar, nos quedaremos sin ti", sentenció.
"La gente se une para fortalecer sus decisiones y mejorar su vida. Estamos aquí porque pertenecemos a una familia más allá de tu apellido. El tener la familia es lo que funda los terrenos de los valores. Esta crisis de valores es una crisis de amor, porque alguien no ha cumplido lo suyo, alguien está atropellando a otros. El problema es de amor" añadió.
Ayudar a los hijos a ser felices
"Probemos el valor de los hijos sobre la tierra: quienes son papás, qué darían por ellos ¿un riñón?, ¿dos?, ¿la vida?"
La concurrencia respondió que sí.
"Si tienes un hijo que se está yendo al pozo, vas por él, incluso te avientas de cabeza. Amar es dar la vida por otros".
Pliego reitero que en todo momento que el amor es el idioma básico que necesitan las familias, y este núcleo es donde se viven los dolores y alegrías más profundas. Todos los padres de familia quieren felicidad, realización y plenitud para sí mismos y sus hijos, pero eso no se logra sin amor.
"La crisis de la crisis está en el miedo que tenemos los padres a que los hijos sufran, que no les duela nada. Pero la felicidad no es que los hijos no sufran. Una persona sin problemas no existe y tampoco es posible yo servirle la felicidad en una charola de plata a mi hijo, porque a lo mejor él quiere otra cosa", consideró.
Y en se sentido, dijo, lo único que un padre puede hacer es ponerle las condiciones para que encuentre su felicidad, que tenga carácter y fuerza para vivir, que aunque se le fuera la salud siga adelante, que si se le fuera la mujer siguiera adelante, a pesar de los problemas.
"Una pregunta íntima: ¿alguien aquí tiene ombligo? Todos tenemos y eso significa que todos tuvimos o tenemos madre y aquel que tiene madre, tiene padre, siempre. Verán, los aquí presentes tal vez unos son padres y otros madres, pero todos somos hijos. Es la realidad más profunda en nuestra sociedad: todos somos hijos que pertenecemos a una familia".
Cecilia Pliego
Escritora
LUIS ALBERTO ROBLES VÁZQUEZ
'¿Cómo vivir sin culpas?'
Tomando como referencia de la actual enseñanza de valores una serie de cartones del caricaturista argentino Quino, Luis Alberto Robles Vázquez lamentó que la sociedad actual esté ensimismada con la tecnología, pero sobre todo que no practique los valores como parte de la educación de los hijos.
"Cómo es posible que llegues a la casa de tu mamá y no haces más que saludarla, sentarte, ponerte a jugar con tu teléfono e irte sin darle las gracias por darte de comer el día de hoy. Antes era la televisión, ahora son los teléfonos los que evitan el contacto humano y olvidamos lo más básico", criticó al iniciar la conferencia "¿Cómo vivir sin culpas?"
En su opinión, quedarse absorto en el teléfono, la computadora, la tableta o cualquier otro dispositivo cuando se está con alguien más es decirle al otro: no me importas, no me haces falta, no vales, no te pelo. Es una falta de respeto.
En tono irreverente, el co-autor de los libros "Educar para querer" y "Aprender a querer" cuestionó la forma de educar a los hijos de los padres de hoy, quienes en nombre de su amor a los hijos no conviven con ellos por pasar todo el día trabajando, les dan todo lo material que piden y les permiten hacer lo que les venga en gana ton tal de verlos felices.
"Está la mamá haciendo la comida y le habla la hija: 'Mamá mira, mamá mira'. Y la señora le dice: 'Espérate, estoy ocupada'. Y no la pela. Pregunto: ¿quién es más importante, tu hija o la comida? En la teoría tu hija, en la práctica todo lo demás: la comida, el trabajo, el teléfono, el control perdido de la tele, las calificaciones o lo que quieran, menos tu hija", aseguró.
Vivir los valores
En ese afán de "hacer todo por ellos", continuó, no los enseñan a vivir valores como la responsabilidad y el amor, de los que sólo se habla, pero no se viven y si una persona no es responsable y no ama en su familia, entonces no hará lo que le corresponde y no sabrá amar al prójimo.
"Nos hemos olvidado de la moral, de la honestidad. Enseñas una cosa a tus hijos, pero haces otra. Te empeñas en darles todo, pero te olvidas de lo más importante: tu comportamiento, demostrándoles que en la vida cuánto tienes, cuánto vales. Tienes mucho, vales mucho, no tienes, no eres ni vales nada", lamentó.
El resultado de esta dinámica familiar y educativa son la corrupción, la inseguridad y la violencia que tanto daño le han hecho al País.
"¿De dónde salen los corruptos?... Los corruptos salen de una casa, de una familia. La familia es la célula de la sociedad y si este mundo está como está, entonces la familia no está haciendo su chamba. No estamos haciendo lo que debemos hacer", expuso.
¿Y qué se debe hacer? Sencillo, trabajar porque de cada familia salgan buenos hombres, buenas mujeres, buenos ciudadanos y ciudadanas, responsables y nobles, comprometidos y proactivos".
"Responsabilidad es una palabra viene del castellano responso, que es respuesta. Demos una respuesta a esta realidad con la que no estamos de acuerdo. Es cuestión de tomar la decisión y llevarla a cabo, no podemos reparar lo que está atrás, no puedo corregir lo que hice ayer, pero sí puedo darle una respuesta con nuestra forma de vivir", sugirió.
El asesor del proyecto ETI-K en México reiteró que la responsabilidad debe aprenderse en casa, con el ejemplo de los padres y que cada quien responda por lo que se le dio, sin embargo, hoy lo padres cargan las responsabilidades de sus hijos: hacen sus tareas, les llevan al colegio lo que olvidan y hasta levantan su ropa sucia.
LUIS ALBERTO PÉREZ
Luchar contra las adversidades
Más que una conferencia, la participación de Luis Alberto Pérez Arroyo fue un testimonial donde relató cómo la psicología positiva ha servido para hacer de su vida una historia de éxito, superación y, sobre todo, felicidad, a pesar de las adversidades.
"Yo les voy a compartir un punto fundamental con lo que yo cambié mi forma de ver la vida", expresó al inicio de su participación, la cual significó el cierre de la décimo sexta edición del Congreso de Valores organizado por Universidad TecMilenio y Periódicos Noroeste.
Pero antes de abrir su corazón ante más de 2 mil 500 personas, el hombre que hace dos años fuera el director de campus más joven de la Universidad TecMilenio al contar con apenas 28 años, metió a la audiencia en un ejercicio de atención plena.
"¿Cómo vemos la película de nuestra vida?: con los comentarios del director, simplemente la disfrutamos, dejándonos llevar por el momento en que estamos o traes cientos de pensamientos que te cruzan por la mente y no te dejan en paz, estar donde estás, disfrutando en el aquí y el ahora", cuestionó.
El líder nacional de mentores de jóvenes en la Universidad TecMilenio hizo un recuento de su vida, desde la secundaria hasta el momento en que su carrera profesional iba en total ascenso en este sistema educativo, cuando era director del Campus Cuernavaca, tenía una familia, un hijo y una niña recién nacida.
Y fue en ese punto, estando en la ciudad de Monterrey, tomando una capacitación, cuando repentinamente se puso mal y tras casi 40 estudios fue diagnosticado con una enfermedad que amenazaba con truncar todo su proyecto de vida: esclerosis múltiple.
Acababa de terminar un curso en Psicología Positiva, donde uno de los ejercicios era elegir entre usar una capa roja que lo convertiría en un superhéroe que acabaría con todo lo malo de la humanidad: odio, hambre, guerra, venganza; o usar una capa verde, con la que usaría todo lo bueno del mundo para mejorarlo: la solidaridad, la honestidad, la responsabilidad, el amor.
"Me dije ¿qué capa me voy a poner? Y cuando me empiezo a poner esa capa verde pude darme cuenta de las herramientas que tenía, de todo lo que tenía en ese momento", recordó.
Por ejemplo, se dio cuenta que estaba en Monterrey cuando se sintió mal y no en Cuernavaca, una ciudad que no se distingue por tener los mejores hospitales, sino en la capital de Nuevo León, donde los médicos del Hospital San José no lo dejaron ir hasta saber exactamente qué tenía.
Vivió el apoyo de sus amigos, de su familia y las personas a quienes conocía gracias a su trabajo: una doctora que a su vez tenía una amiga médico experta en esclerosis múltiple que estaba en Alemania, quien le recomendó a un doctor en México que podría tratarlo.
Este doctor le ofreció un tratamiento que si bien era caro, 40 mil dólares al año, podría cubrirse gracias a un seguro de gastos médicos ilimitado que tenía de tiempo atrás, entonces de dio cuenta de la importancia de estar siempre protegido.
"Empecé a agradecer. Antes todo yo lo daba por sentado, decía: 'mañana tengo que hacer...', 'tengo junta...'. Agradecer el haber amanecido, que puedo hablar, porque mañana no sabemos qué pasará. No es sólo mi realidad como enfermo de esclerosis múltiple, es la de todos, salimos de aquí y no sabemos qué pase", comentó.
Valorar lo que tenemos
Volverse consciente de lo que se tiene y su valor, enfocarse en sus fortalezas, reconocer lo positivo en su vida y compartirlo con otros. Encontrar sus fortalezas de carácter: tenacidad, justicia y liderazgo, hicieron que se levantara antes de lo normal de su adversidad.
"Primero, identificar cuáles son tus batallas, a qué te enfrentas ahorita. Y no tienes por qué tener el diagnóstico de una enfermedad terminal o tener un familiar enfermo o fallecido, la diferencia está en los pequeños detalles de cada día, soy resiliente y aprovechar cada batalla que estás peleando".
Para Pérez Arroyo, vivir positivo es una filosofía de vida, es no aferrarse a lo que no se tiene, ni pensar en volver a ser el mismo de antes, sino buscar ser una persona mejor, con una sonrisa ante la adversidad, actuar con tenacidad y aplicar las herramientas de la psicología positiva, tal como lo expresa la melodía "Nada te llevarás", un éxito en voz de Napoleón hace ya varias décadas.
ROBERTO BENAVIDES
'Yo, un amor incondicional'
La autoestima fue el eje central de la conferencia ofrecida por Roberto Benavides Cavazos, durante el Congreso de Valores, titulada "Yo, un amor incondicional".
Refirió que los grandes problemas que suceden a nivel de pareja, familiar y laboral, en cualquier etapa de la vida, tienen que ver con una palabra, un ingrediente muy importante del desarrollo personal: la autoestima.
"Nadie está invitado a vivir frustrado, limitado, rechazado ni reprimido en la vida. La vida es buena y todos tenemos la oportunidad de ser felices, el derecho y capacidad de serlo. Una persona que no tiene autoestima no sabe disfrutar la vida", señaló.
"¿Qué es la autoestima? Es aceptarme, quererme, respetarme, cuidarme y donarme. No podemos esperar a que cuando pase algo como tener dinero, terminar la carrera, crezcan lo hijos, me case
entonces empezaré a ser feliz", expuso.
De su experiencia como asesor empresarial, el coach refirió que hay muchas personas que están convencidas de que se vive para sufrir, y que es normal no alcanzar la plenitud, que la felicidad no es para ellos.
"Es muy importante tener autoestima, es lo que nos llevará a la realización", comentó.
En la plática, recomendó siete hábitos saludables en la familia para construir una buena autoestima:
Benavides Cavazos destacó una recomendación olvidada a los papás: vivir enamorados, dar testimonio de comunión y buen trato en las pequeñas cosas, que el hijo se dé cuenta del amor que se profesan: "Mis papás se ayudan, platican, expresan y apoyan".
"La psicología propone que para construir o reconstruir la autoestima, que nadie viva o conviva con sus problemas, porque no los vas borrar, el reto es que ya no influyan en el presente, eso te hará libre y permitirá reconstruir lo perdido y hacerte sentir una persona capaz, que disfruta la vida", manifestó.
Y en ese sentido hizo la referencia a siete características que revelan que un hijo tiene una buena autoestima: tiene un compromiso emocional satisfactorio (novio, novia estable); como alumno tiene alto rendimiento o participa en deporte o arte.
Es un joven que estudia y trabaja, lo cual lo obliga a ser organizado y responsable con su tiempo; tiene metas en la vida: tener buen promedio, ahorrar, viajar; ayuda en su casa con trabajo o dinero, no se desvincula de la familia; tiene buena estabilidad familiar y realiza una actividad de apostolado.
Y también advirtió sobre seis focos rojos que advierten una probable relación de pareja devaluada y estos aspectos deben identificarse y corregirse, como son el querer controlar al otro u otra (prohibir conductas o prácticas), exagerar los defectos, mentir o culpar a otros de los errores propios, criticar o descalificar, acosar y manipular.
Mencionó que las empresas positivas buscan agentes de cambio, colaboradores con libertad para cuestionar lo establecido, lo acostumbrado y hasta lo prohibido. Esta condición exige respuestas, seguridad que sólo la autoestima ofrece.
Además, es importante que las personas tengan la capacidad de innovar, de lograr la transformación en las organizaciones
La autoestima también permite a los colaboradores tener una actitud tolerante, ser capaces de evitar conflictos mayores.
Benavides Cavazos dijo que si se desea tener organizaciones positivas, se requieren personas positivas, un colaborador tradicional se distingue por su laboriosidad, responsabilidad, eficacia, lealtad y cumplimiento. Un colaborador exitoso es agente de cambio, innovador, tolerante, crítico y positivo.
AUTOESTIMA EN EL TRABAJO:
El coach ontológico refirió que en el trabajo la autoestima es de suma importancia, ya que quien tiene una buena autoestima no ve el trabajo como un castigo, sino como una oportunidad para su crecimiento. Algunas de las cualidades de las personas con autoestima en la empresa son:
- Encontrar metas y dar un sentido a la labor.
- El trabajo representa una oportunidad para aprender, para crecer.
- Son personas con capacidad de consenso.
- Saben tolerar las diferencias.
7 hábitos saludables en la familia para construir una buena autoestima:
1. No manipular.
2. No juzgar.
3. Buscar acuerdos.
4. Jugar en familia.
5. Hacer equipo.
6. Platicar.
7. No burlarse, enojarse o humillar.