Adriana Tirado
MAZATLÁN._ Rafael Berumen Muñoz fue uno de los fundadores de Bomberos Voluntarios de Mazatlán. El gusto por servir a la ciudadanía y la pasión por desempeñarse como bombero lo heredó a su familia, y ahora, su nieto Roberto Antonio Wong Berumen, de 25 años, se desempeña como maquinista y bombero.
Su tío, Rafael Berumen Orozco también fue bombero, ese oficio atrapó a Roberto y a los 15 años tomó la decisión de capacitarse. Las condiciones no son fáciles, dijo, lo difícil para ser bombero es la falta de equipo moderno y las altas temperaturas que se están presentando en el puerto.
"Empecé como bombero desde los 15 años, mi abuelo fue de los fundadores de aquí, una tía, tío y mi mamá también fueron parte de bomberos, es un trabajo difícil, con práctica todo se puede hacer, es complicado por el cansancio, todo se puede, nada es imposible", dijo.
Antonio culminó la preparatoria, estudiaba la licenciatura en Criminalística pero se salió, sin embargo, no descarta la posibilidad de retomar sus estudios.
El primer comandante, Pedro Valdez Hernández, también heredó este gusto a su hijo Gerardo Valdez García, de 24 años, quien a los 16 años inició su capacitación como cadete para ser aspirante a bombero.
En este hogar no resultó fácil aceptar que dos miembros arriesgaran su vida todos los días, pero debido a la importante labor que desempeñan los bomberos, padre e hijo cuentan con el apoyo incondicional de toda la familia.