"Ven una zona de desastre"
Miriam Ramírez
MAZATLÁN._Olvidados hasta por sus clientes más fieles, con intenciones de traspasar sus negocios o cerrar temporalmente, los comerciantes del Mercado Pino Suárez y calles de alrededor sufren las consecuencias de una remodelación tardía.
El lento proceso para dar una mejor imagen al "Gigante de Hierro" ha ocasionado pérdidas económicas, que según los locatarios, superan ya el 50 por ciento de sus ventas.
A cuatro meses de que iniciaran las obras, la desesperación por la crisis de clientes se ha extendido entre los comerciantes ubicados en calles cercanas al mercado como la Aquiles Serdán, Benito Juárez y Teniente Azueta.
"La verdad ya estamos desesperados, ya no hayamos ni cómo gritar para que nos oigan y nadie nos tiende la mano, la gente se olvido del mercado y es entendible porque quién quiere venir a una zona de desastre", mencionó un comerciante de la calle Aquiles Serdán.
Para sobrellevar los negocios que se han quedado sin clientes, los locatarios implementan estrategias que van desde descansos prolongados para sus empleados hasta no invertir en nueva mercancía.
"Yo a las trabajadoras las tengo descansando dos, tres días, una ya tiene 13 días descansando, ya mañana regresa y se va a descansar otra porque de plano no saco para pagarles", explicó un locatario.
En el segundo piso del mercado municipal, el peculiar ambiente marismeño que caracteriza el área de restaurantes fue reemplazado por los rostros de preocupación y desesperanza entre las mujeres propietarias.
Ahí, la restauración de la fachada ha ahuyentado las visitas de turistas que tradicionalmente acudían a los restaurantes para probar los platillos típicos de la región.
Entre los propietarios de los restaurantes con balcón la preocupación es doble, pues desde hace dos meses están al aire libre a causa de los trabajos de carpintería en los ventanales.
Con la proximidad de las lluvias, las mujeres temen que sus locales se inunden, se dañe su mobiliario y se presente un nuevo motivo para que no haya clientes.
Las obras de remodelación del Mercado Municipal Pino Suárez iniciaron el pasado 4 de marzo del año en curso, desde el primer mes los locatarios comenzaron a manifestar las pérdidas económicas.
El 26 de abril, los afectados realizaron la primera protesta pública y durante una hora tomaron las calles Leandro Valle y Aquiles Serdán.
Dos días después regresaron a las calles para exigir una fecha exacta en el termino de las obras.
Con plazos que se alargan y fechas que no se cumplen, los locatarios advirtieron que en los próximos días podrían volver a tomar las calles y demandar una solución real a la crisis que poco a poco acaba con su patrimonio.
"La verdad ya estamos desesperados, ya no hayamos ni cómo gritar para que nos oigan y nadie nos tiende la mano, la gente se olvido del mercado y es entendible porque quién quiere venir a una zona de desastre."