"Viven al borde del derrumbe Vecinos de la Buenavista"
CULIACÁN._La puerta trasera de la casa de Juan Manuel Ureta Bojórquez tiene candado desde hace 2 años. Abrirla se ha convertido en un riesgo, porque al atravesarla ya no se llega a un patio, sino a un precipicio de 57 metros de altura.
La vivienda se ubica en la colonia Buenavista, al norte de la ciudad, donde un cerro que primero fue raspado y con el tiempo se ha ido "desgajando", la ha dejado apenas a un metro del borde, e incluso sus cimientos han quedado al descubierto.
"Nos da miedo estar aquí, y cuando llueve o corre viento, aunque sea de noche, salimos corriendo, porque se escucha que se cae la tierra y pensamos que la casa se va a ir junto con la tierra", expresa Juan Manuel.
"De pensar en eso, ya hasta me enfermé, siendo un dolor en la espalda y la cabeza".
Para la familia integrada por cinco miembros, la pesadilla inició hace alrededor de 2 años, cuando una persona presuntamente propietaria de los terrenos contiguos a la propiedad de Juan Manuel, incluyendo la mayor parte del patio, los reclamó para extraer la tierra del cerro y construir, pero una demanda, que todavía sigue en curso, detuvo los trabajos.
"Yo tenía 57 metros hacia abajo, tenía sembrados árboles y estaba cercado, pero no los tenía escriturados, y de un día para otro llegó el señor Natanael Corrales, y empezaron a raspar todo, mandé cartas al Presidente Municipal de entonces, Aarón Irízar, al Gobernador, pero no se pudo hacer nada", dijo.
"Metí demanda que todavía no termina y pararon todo, pero ya había tumbado casi todo el cerro, y nos dejó la casa como está, ahora no podemos salir y nos da miedo qué va a pasar con la casa porque ya se cayó como metro y medio más de la tierra del cerro".
Juan Manuel también envió un oficio a Protección Civil para que revisaran las condiciones de la casa, pero hasta el momento no ha tenido respuesta.
Mientras esperan alguna respuesta, Juan Manuel vuelve a colocar el candado en la puerta trasera. Junto a su casa hay otras cinco más, en las que los vecinos comparten su misma preocupación, que un deslave del cerro, se lleve también sus casas.