Iniciamos ayer la semana con una jornada bursátil negativa en Asia y casi, en contraste, casi completamente positiva en Europa y América. Los principales índices estadounidenses conservaron el tono positivo al cierre de la jornada del lunes, mientras el petróleo bajaba ante crecientes esperanzas de una desescalada en el conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán. Los indicadores presentaron su primera alza en cuatro días de intercambios, la cual fue además la más acelerada desde el 6 de febrero.
Sin embargo, las canastas accionarias no se alejaron significativamente de sus puntajes más bajos desde al menos noviembre. El Nasdaq incluso está 8.4 por ciento por debajo de máximos de octubre, cercano a zona de corrección. Los portafolios incorporaron que fuentes oficiales estadounidenses dijeron sostener positivas conversaciones con Irán, a partir de lo que decidió suspender por cinco días los ataques contra instalaciones energéticas del país asiático.
Estados Unidos, que no consiguió el apoyo internacional que esperaba, tiene entre sus prioridades minimizar el impacto energético e inflacionario de las disrupciones ocurridas en el Estrecho de Ormuz. En redes sociales el Presidente Trump dijo que Estados Unidos está muy cerca de concluir sus objetivos de degradar totalmente la capacidad de Irán de producir misiles, así como la destrucción de bases aéreas, la armada y la fuerza aérea, para impedir que Irán produzca armamento nuclear y proteger a sus aliados en la región. El Gobierno de Irán, según la agencia estatal de noticias Tasnim, desmintió la existencia de conversaciones entre Teherán y Washington para terminar con las hostilidades en Medio Oriente.
Vemos que los virajes actuales en los mercados trascienden la materia técnica: prácticamente todas las clases de activos han mostrado rupturas en sus tendencias de corto e incluso mediano plazo. Este deterioro justifica ajustar estrategias, ya que los riesgos a la baja no han disminuido pese a las correcciones observadas. Además, destaca que activos típicamente defensivos como oro, bonos y sectores como salud o defensa han caído simultáneamente, lo que refleja un mercado desordenado y afectado por ventas forzadas y búsqueda de liquidez, donde el efectivo en dólares y los instrumentos de muy corto plazo son de los pocos refugios efectivos.
En México, el mercado de valores mexicano sostuvo ayer un comportamiento alcista, aunque aminoró su desempeño, en medio de novedades económicas y volatilidad internacional. Los indicadores registraron su primer avance en cuatro días de intercambios, aunque continúan cerca de su nivel más bajo desde enero. El Índice de Precios y Cotizaciones permaneció en zona técnica de corrección, al estar más de 10 por ciento debajo de máximos recientes.
El mercado incorporó que las ventas minoristas en México presentaron en enero su tercer avance en cuatro meses, rebasando además las expectativas de los analistas. Por otro lado, los inversionistas sopesan la complejidad del escenario para la decisión del Banco de México de esta semana, en la cual ya no todos esperan un recorte de tasas de interés. El panorama ha cambiado a nivel global para los bancos centrales por la guerra estadounidense contra Irán.
En temas energéticos, tenemos que el petróleo crudo americano cerró ayer con una caída del 10 por ciento, ya que el mercado acogió con satisfacción la retirada de las amenazas estadounidenses de atacar la infraestructura energética y petrolera de Irán. Así, el petróleo estadounidense, West Texas Intermediate, para entrega en mayo cerró con una baja de 10.10 dólares, situándose en 88.13 dólares por barril, mientras que el petróleo europeo, Brent del Mar del norte, para entrega en mayo cotizó con una caída de 13.28 dólares, para colocarse en 98.91 dólares por barril.
El descenso se produjo después de que el Presidente Trump retractara su amenaza del fin de semana de destruir las centrales eléctricas de Irán si este país no abría completamente el Estrecho de Ormuz al tráfico de petroleros antes del final del lunes. Sin embargo, en una publicación en redes sociales ayer por la mañana, Trump rectificó su amenaza, afirmando que pospondría cualquier acción durante cinco días debido a las conversaciones productivas que mantenía con Irán.
Tras la declaración del Presidente Trump, los precios del petróleo se desplomaron inmediatamente, para recuperarse parcialmente tras el desmentido del gobierno iraní sobre estas conversaciones. La guerra, que ya lleva cuatro semanas, ha cerrado el estrecho clave, interrumpiendo alrededor del 20 por ciento de la demanda diaria de petróleo del Golfo Pérsico. El precio del petróleo ha subido casi un 50 por ciento desde que comenzaron las hostilidades.
En asuntos cambiarios, observamos que el peso mexicano finalizó la jornada con ganancias ante el dólar, debido a que a nivel global aminoró el nerviosismo por el escalamiento de las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos e Irán. De acuerdo con los registros del Banco de México, la divisa azteca cerró en 17.78 pesos por dólar, una apreciación de casi 18 centavos frente al cierre previo del viernes, cuando llegó a su nivel más débil desde enero. En cambio, el Índice Dólar, DXY, que rastrea el comportamiento de la divisa estadounidense frente a una canasta de seis monedas, se depreció ligeramente para colocarse en 99.15 unidades.
El dólar se debilitó ante las menores tensiones geopolíticas en Medio Oriente, en donde destaca la suspensión de los ataques por cinco días de parte de la Unión Americana. Según algunos analistas la guerra no ha concluido, por lo que no se pueden descartar nuevos episodios de aversión al riesgo ante nuevas amenazas o ataques. Además, de acuerdo con medios oficiales de Irán, el país no está en conversaciones con la administración de Estados Unidos y señalan que los comentarios de Trump tienen por objetivo bajar los precios de la energía. Sigamos atentos; nos vemos el próximo martes.