Argentina y España: dos caras de una moneda al aire

EL OCTAVO DÍA
19/07/2026 04:02
    Ambos mundiales (1978 y 1982) tuvieron para estos países efectos económicos positivos y también de imagen. Argentina, aparentemente limpió su imagen como un país sano y triunfador, capaz de organizar un evento de altos requerimientos. España demostró que ya había dejado atrás las sombras de la dictadura...

    Hoy domingo se enfrentan España y Argentina, dos países de habla hispana, que en su momento fueron anfitriones una Copa Mundial de fútbol de manera cercana en el tiempo y con momentos radicalmemente opuestos de su vida, política y social.

    Argentina 78 fue en el marco de una horrible dictadura que provocó grandes sismos sociales en ese entorno.

    Hay que recordar que en esos tiempos no había la cantidad y calidad de información que tenemos hoy y de América Latina se escuchaba poco en las noticias.

    Si usted le preguntaba en los 70 a una persona en México cuál era el Presidente de Paraguay, le costaría decirnos que era el dictador Alfredo Stroessner. Y la pregunta no era difícil porque duró largos años en el poder.

    Así que cuando llegó ese Mundial, pocos ubicaban en Argentina al General Rafael Videla, quien, con su uniforme orgullosamente militar, presidió los eventos que la FIFA organizó en su país y pocos años después fue procesado por sus delitos.

    Esa tremenda guerra sucia que padecieron los argentinos en los años 70 fue terrible y ensordecedora para quienes lo vivieron, a pesar de que se intentó callar de formas distintas.

    Existe evidencia de que las sucesivas administraciones estadounidense fomentaron tanto esos gobiernos como sus represiones en el afán de detener la amenaza del comunismo internacional.

    Lo más oscuro es que allá se enfrentaron a desapariciones organizadas por un Gobierno soberano cuya obligación era cuidar a sus conciudadanos y también fue el fenómeno de las multitudinarias fosas clandestinas, trasunto que en este País apenas estamos viviendo.

    Un detalle peculiar fue que, a diferencia de muchas dictaduras, donde el campesinado y los obreros son las víctimas centrales, el drama de la dictadura argentina afectó en especial a la clase media pensante y se llevó a otras personas sólo por tener una ideología política cercana de la izquierda.

    Y en esa poda de enemigos sociales la pagaron muchos inocentes. Está el caso del poeta Juan Gelman, a quien fueron a buscar a su casa, y como no lo encontraron, se llevaron a su hija y su yerno, a quien aventaron en un tambo a un río para que su cuerpo se perdiera.

    A la hija, como estaba embarazada y una ley impide ejecutar a las mujeres en esa condición, la dejaron gestar en un cuartel y prisión, y al final le dieron su hija en adopción a la familia de un policía. ¿No es impresionante esa doble moral?

    Gelman pudo recuperar a su nieta años después gracias a la intervención de la Iglesia católica y la aceptación de la madre adoptiva al quedarse viuda. Por cierto, fue vía El Vaticano, no la curia local

    España, en cambio, en 1982, iniciaba un momento de renovación porque se encontraba en plena transición política. Apenas en 1975 había muerto el dictador Francisco Franco.

    En ese momento, la España del Rey Juan Carlos abrió las puertas a los socialistas, que en aquel tiempo les llamaban eurocomunistas. En este momento gobierna el Partido Socialista Obrero Español.

    España comenzó un periodo que incluso le llaman el de “la movida”, porque incluyó un despertar social en la música, el cine y hasta en una picaresca que ya no se tenía en un régimen donde la minifalda se condenaba.

    Hasta se les fue la mano y alla se veía más pornografía que aquí, donde lo máximo eran las sexicomedias de Mauricio Garcés.

    Ambos mundiales tuvieron para estos países efectos económicos positivos y también de imagen. Argentina, aparentemente limpió su imagen como un país sano y triunfador, capaz de organizar un evento de altos requerimientos.

    España demostró que ya había dejado atrás las sombras de la dictadura y la relación que tuvo Franco tan cordial con Adolfo Hitler, a pesar de la neutralidad que ostentó en la Segunda Guerra Mundial.

    Ahora sabemos que la neutralidad del dictador Franco fue una forma de apoyar a los nazis: siendo dueños de Francia, no les convenía un frente abierto en la península.

    A Francisco Franco le costó convencer a los gringos de que lo perdonaran y permitió que se hicieran varias bases militares de Estados Unidos en España. Muy criticadas en su momento, incluso hubo un accidente nuclear en que se perdieron las bombas de un avión que se cayó en el mar, y por fortuna, no contaminaron toda la zona.

    Hoy España tiene un gobierno elegido democráticamente y Argentina tiene también un gobierno de derecha elegido de esa manera. Ambos países han tenido democracias pendulares, con sus problemas y sin interrupción.

    El tema de Las Malvinas también está ligado a las dictaduras. Gracias al atrevimiento que tuvo el General Leopoldo Galtieri de invadir Las Malvinas y ser derrotado por Inglaterra, fue que cayeron definitivamente la dictaduras y llegó la democracia, siendo el Presidente Raúl Alfonsín el primero en ser electo democráticamente en mucho tiempo.

    Así que Las Malvinas son argentinas, pero también, banderas de un gobierno de derecha.