Atender y escuchar

ÉTHOS
18/08/2026 04:00
    El bolero ‘Nosotros’, escrito por el compositor cubano, Pedro Junco Jr., en 1943, es una canción en la que aflora el sufrimiento, porque el autor la compuso como una sentida despedida debido a la tuberculosis que padecía, contando con escasos 23 años.

    Un bolero muy bello y tremendamente dramático se titula “Nosotros”, escrito por el compositor cubano, Pedro Junco Jr., en 1943. Es una canción en la que aflora el sufrimiento, porque el autor la compuso como una sentida despedida debido a la tuberculosis que padecía, contando con escasos 23 años.

    El bolero comienza con una sentida súplica hacia su amada: “Atiéndeme, quiero decirte algo que quizá no esperes, doloroso tal vez”. Y prosigue: “Escúchame, aunque me duela el alma; yo necesito hablarte y así lo haré”.

    Después de esta lastimera introducción, va al núcleo de su plegaria: “Nosotros que nos queremos tanto, debemos separarnos, no me preguntes más. No es falta de cariño, te quiero con el alma”. En efecto, la tuberculosis le impedía seguir sosteniendo su romance y viendo a su amada, por lo que le da un acongojado y lastimero adiós.

    Nuestra intención es detenernos en los dos verbos que utilizó el compositor para dirigirse a su amada: atiéndeme y escúchame. Son verbos importantísimos, pero actualmente no se les concede la atención debida.

    El primer verbo, es, precisamente, la atención. El filósofo surcoreano, Byung-Chul Han, insistió en que descuidamos demasiado la atención y se está produciendo un peligroso declive de ella:

    “La digitalización acelera enormemente la puesta a disposición total de la realidad. Nos acostumbra a que todo sea inmediatamente alcanzable, disponible, calculable y consumible. De ese modo, debilita la atención... La actual sociedad de la adicción es una sociedad sin atención... También las redes sociales recurren a los adictivos algoritmos para convertir a las personas en dependientes y, de esa forma, controlarlas y dirigirlas”.

    En cuanto al verbo escuchar, recordemos que es la actitud esencial para poder comunicarse y conversar. Nada puede suplir a la presencia y escucha activa.

    ¿Atiendo y escucho activamente?