Iniciamos ayer la semana con una jornada bursátil mixta en Asia, negativa en Europa y casi totalmente positiva en América. El mercado registró un cierre en terreno positivo, con el SP500 recuperando el nivel previo al inicio del conflicto y retornando a terreno positivo en lo que va del año. La sesión estuvo marcada por el optimismo en torno a las negociaciones entre Estados Unidos e Irán luego de las pláticas de paz que se dieron lugar el fin de semana pasado. No obstante, el Estrecho de Ormuz permanece cerrado tanto por parte de Estados Unidos como de Irán, lo que podría complicar los avances diplomáticos.
Los índices bursátiles estadounidenses subieron, con los sectores financiero y tecnológico a la cabeza, mientras que los futuros del petróleo crudo redujeron sus ganancias tras el intento del Presidente Trump de calmar las tensiones geopolíticas. Los tres índices recuperaron las pérdidas intradía después de que el Mandatario estadounidense declarara “nos ha llamado la otra parte”, en referencia a Irán, complementando con un “quieren llegar a un acuerdo a toda costa”. Las conversaciones entre Estados Unidos y Teherán, celebradas el fin de semana en Islamabad, capital de Pakistán, concluyeron sin un acuerdo de paz duradero, ya que el enriquecimiento de uranio y el Estrecho de Ormuz siguieron siendo los principales puntos de fricción.
Los comentarios del Presidente Trump se producen cuando el bloqueo militar estadounidense a todo el tráfico que entra y sale de los puertos iraníes entró en vigor el lunes. Más de 15 buques de guerra estadounidenses están desplegados para apoyar la operación. Se señaló que si alguno de los buques de ataque rápido de Irán se acerca a la zona bloqueada por Estados Unidos, será eliminado de inmediato. Irán afirmó que ningún puerto en el Golfo Pérsico o el Mar de Omán estaría a salvo si sus puertos se vieran amenazados.
Paralelamente, la temporada de resultados del primer trimestre ha comenzado oficialmente con la publicación de los resultados trimestrales de Goldman Sachs. Los grandes bancos, entre ellos JPMorgan Chase, Bank of America, Citigroup y Morgan Stanley, presentarán sus resultados esta semana.
De este lado de la frontera, los principales índices mexicanos concluyeron la primera jornada de la semana con un desempeño negativo, ante la continuidad de la incertidumbre geopolítica relacionada con Medio Oriente. Los indicadores, que vienen de su tercera semana de alza seguida, enlazaron dos jornadas de descenso, aunque no se han alejado demasiado de su mejor nivel en un mes, alcanzado la semana pasada.
Los inversionistas pudieron tomar en cuenta que la agencia Fitch Ratings confirmara la calificación de México en el último escalón de grado de inversión, con una perspectiva estable, al cierre de la semana pasada. Las cotizaciones no dejan de estar atentas a Medio Oriente, luego que fracasaran las negociaciones de paz entre Irán y Estados Unidos, con este último la toma y bloqueo del Estrecho de Ormuz. Pese a las acciones y declaraciones, el petróleo desaceleró sus alzas.
En asuntos energéticos, tenemos que el petróleo crudo occidental puso a prueba la barrera de los cien dólares por barril el lunes, antes de retroceder, luego de que Estados Unidos anunciara el bloqueo de los puertos iraníes tras la conclusión sin acuerdo de las conversaciones de paz del fin de semana en Pakistán para poner fin a las hostilidades. Así, el crudo estadounidense, West Texas Intermediate, para entrega en mayo cerró con una subida de 2.51 dólares, situándose en 99.08 dólares por barril (tras haber alcanzado previamente los 105.63 dólares). Por su parte, el petróleo europeo, Brent del Mar del Norte, para entrega en junio subió 3.92 dólares, hasta los 99.12 dólares.
Los precios persistentemente altos de la energía ya están impactando la inflación tanto en la unión americana como en Europa, complicando las futuras decisiones de política monetaria. El panorama podría empeorar si el conflicto continúa, mientras que los bancos centrales podrían comenzar a adoptar una postura más restrictiva.
Las conversaciones, tanto directas como indirectas, entre Irán y Estados Unidos no lograron alcanzar un acuerdo, ya que Irán se negó a aceptar las exigencias estadounidenses de poner fin a su programa de enriquecimiento de uranio. En respuesta al fracaso de las negociaciones, Estados Unidos anunció el bloqueo de los puertos iraníes y de cualquier buque que pague a Irán por el paso por el Estrecho de Ormuz. Irán respondió amenazando con ataques a puertos en el Golfo Pérsico y el Mar de Omán.
En temas cambiarios, observamos que el peso mexicano concluyó la sesión del lunes con una ganancia moderada, después de que Estados Unidos bloqueó el Estrecho de Ormuz como represalia por no llegar a un acuerdo de paz con Irán el fin de semana, lo que reavivó las tensiones geopolíticas y el sentimiento de aversión al riesgo entre los inversores. De acuerdo a los registros de Banco de México, la divisa azteca cerró en 17.30 unidades por dólar, lo que representa una apreciación de casi dos centavos frente al cierre previo del viernes. En tanto, el Índice Dólar, DXY, que sigue el comportamiento de la divisa estadounidense frente a una canasta de seis monedas, retrocedió a 98.4 unidades.
Con la jornada de ayer el dólar habría hilado seis sesiones consecutivas con pérdidas en el DXY. Estados Unidos cumplió este lunes con su amenaza de bloquear a todos los buques que intenten entrar o salir del Estrecho de Ormuz; el bloqueo comenzó a las 10 de la mañana de ayer (tiempo del Este de Estados Unidos). No obstante, el Mandatario aseguró que funcionarios iraníes se pusieron en contacto la mañana del lunes para buscar un acuerdo, lo que impulsó al mercado bursátil estadounidense y ayudó a contener el alza en los precios internacionales del petróleo. Sigamos atentos; nos vemos en dos semanas.